Presenta:

Lo operaron 20 veces y reclama un traslado para buscar mejor atención

Un paciente de Osep ingresó al hospital Italiano con cáncer de colon. Tras unas veinte operaciones y más de un año de internación, su familia sospecha que hubo mala praxis y pide su traslado. Osep se comprometió a cumplir.
Foto: MDZ
Foto: MDZ

Hace un año y dos meses, Luis Gustavo Abaurre (52) ingresó al Hospital Italiano por un cáncer de colon. Durante ese tiempo fue intervenido quirúrgicamente más de veinte veces y aún sigue en tratamiento. Su esposa, Adriana Gómez (57), sospecha que hubo mala atención y, luego de una larga historia,  pidió su traslado a un hospital especializado para buscar un tratamiento que ayude a salvarle la vida. Desde Osep, obra social a la que es afiliado, aseguraron que se harán cargo del mismo. 

En mayo del año pasado, la vida de Abaurre, policía retirado  que pertenecía a la Banda de Música, cambió radicalmente. Tras padecer una serie de molestias y acudir a la delegación de la Obra Social de Empleados Públicos (Osep) de San Rafael -departamento en el que reside junto a su familia- fue derivado al Hospital Italiano de Mendoza, donde le diagnosticaron cáncer de colon. 

El 4 de mayo de 2015 comenzó a ser atendido por el doctor Diego Bertani, cirujano del mencionado nosocomio, quien le practicó "hemicolectomía izquierda videolaparoscópica con colo-coloanastomosis latero-lateral", según consta en el resumen de su historia clínica. Bertani y su equipo lograron quitarle un tumor maligno localizado en el intestino. 

Actualmente, Abaurre (foto) se encuentra oncológicamente en buen estado aunque la intervención derivó en una serie de complicaciones que para la familia son sospechosas. Sin embargo, los médicos que lo trataron aseguran que son "inherentes al procedimiento". 

Luis Gustavo Abaurre. 

En efecto, a los siete días de aquella primera operación debió ser intervenido nuevamente por "dehiscencia de sutura" y se realizó una colostomía en caño de escopeta y sutura intestinal por deserosamiento a 60 centímetros del asa fija". 

Es decir, se abrieron las suturas y, seguidamente, Abaurre hizo una peritonitis y una septicemia debiendo pasar a terapia intensiva.  

Bajo este cuadro, de acuerdo con lo que denunció su mujer, "por una mala maniobra le perforaron la pleura produciéndole neumotórax", por lo que debieron intervenirlo una vez más. "Ahí se evisceró y se le perforó el intestino. Estuvo dos meses en terapia intensiva. Lo operaron muchas veces, creo que más de veinte. Hasta que pasó a habitación de aislamiento. Estaba totalmente desnutrido. Creo que no llegaba a pesar 40 kilos. Perdió toda la masa muscular", recordó la esposa de Abaurre en conversación con MDZ. 

Resumen historia clínica, paciente Luis Gustavo Abaurre. 

Hoy, tras un año y dos meses, el paciente continúa hospitalizado con una fístula, es decir un conducto anormal, ulcerado y estrecho, que se abre en la piel o en las membranas mucosas. 

Para su cierre, se le colocó una bomba de vacío (vacum) para aspirar el líquido; sin embargo, a la fecha, la cavidad abdominal sigue abierta y los médicos a cargo en el Italiano insisten en volver a operarlo. 

A esta altura de su historia clínica, la esposa de Abaurre sospecha que hubo mala praxis y  exige su pronta derivación a otro centro asistencial de alta complejidad. 

Pedido de derivación de Abaurre al director de la Osep, Sergio Vergara, fecha 30 de diciembre de 2015.

"Nos parece que hubo mala praxis y por eso no nos dejan trasladarlo"

"Si bien hay que probarlo ante la Justicia. Acá nos parece que hubo mala praxis y cierta connivencia. De lo contrario, no se entienden las dilaciones y vueltas que nos han dado para trasladar a mi esposo (el pedido de derivación data de diciembre de 2015)", disparó Gómez. "Sobrevivió porque es padre de tres hijas, una de ellas delicada de salud. Luchó por salir. Estamos todos destruidos. Tuve que jubilarme apresuradamente con el escalafón más bajo, mi hija mayor abandonó la facultad, la menor, aún en la secundaria se está por quedar libre por las faltas. Su papá la llevaba todos los días. Mendoza la del espíritu grande esconde las miserias bajo la alfombra. No le interesa salvar una vida", completó la mujer.

La promesa de Osep

El doctor a cargo de Casos Complejos de la Osep, Hugo Díaz, reconoció estar "al tanto de todo" y admitió que hubo complicaciones.  "A pesar de todas las medidas, Abaurre hizo una fístula enterodérmica. Por esto, alquilamos una bomba de vacío. Sin embargo, y según nos indicaron los médicos cirujanos, este sistema dejó de utilizarse porque había cumplido el tiempo de funcionamiento". "De no haber sido así, lo habríamos seguido utilizando", aseveró Díaz. 

El profesional sostuvo que la única solución para cerrar la herida es volver a operar y, sin embargo, se mostró comprensivo con que la familia dude de mantenerlo en el Italiano: "Los familiares no quieren hacerlo en el Italiano porque ya se ha roto la relación paciente, médico e institución. De allí que mandamos a una comisión para que evaluara si el paciente se encuentra en buen estado para resistir un traslado y nos confirmaron que puede ser derivado", contó Díaz. "Si bien ha sido una evolución tórpida y mala, el paciente, según me dicen los cirujanos , está vivo justamente por haber sido sometido a estas cirugías", defendió los procedimientos realizados hasta aquí. 

El médico: "El paciente está vivo porque he estado encima"

Por su parte, el doctor que (todavía) está a cargo de Abaurre, el cirujano Diego Bertani, justificó: "Un paciente con un cáncer y con una serie de re-intervenciones (como las que tiene Abaurre) pierde proteína, que es como el pegamento interno que tenemos. De manera que, cualquier cosa que se haga como suturar, es probable que derive en fístulas enteroatmosféricas. Esto significa que se abre el intestino a la pared porque es como si estuviera casi en contacto con el aire". "Con el Vacum (bomba de vacío) fuimos cerrando la fístula hasta que llegó un momento en que este sistema dejó de funcionar y sólo puede terminarse el cierre con cirugía", indicó Bertani a MDZ. 

Argumentó que del 100 por ciento de este tipo de pacientes, entre un 10 a un 20 por ciento o más cae en una fístula: "Si tuviéramos la 'bola de cristal', por ahí, en lugar de haberlo unido el intestino, lo hubiéramos sacado para afuera. Sin embargo, siempre se tiende a cortar el intestino y volver a unirlo para que quede normal. Este tipo de complicaciones a nadie le gusta, ni al paciente ni al médico".

Mostrando cierto descontento por el pedido de su derivación, aseguró que "nosotros somos capaces de resolverlo; sin embargo, la derivación la pide el paciente y Osep, tampoco podemos obligarlos a que se queden", apuntó y aseveró: "Este paciente está vivo porque yo he estado encima. Lo único que quiero es que se mejore y si hay otro médico que puede hacerlo mejor, perfecto". 

"Se lo quieren sacar de encima"

Hasta aquí, según pudo averiguar MDZ, Osep ha invertido cerca de 700 mil pesos en la cobertura médica de Abaurre y, de acuerdo con lo que dejaron entrever Díaz y el propio Bertani, la obra social del Estado se hará cargo, finalmente, de derivarlo a algún otro centro asistencial. 

Aparentemente mañana (domingo) sería trasladado al Hospital de Gastroenterología Doctor Carlos Bonorino Udaondo. 

Sin embargo, al término de la edición de esta nota, la mujer de Abaurre dijo que fue notificada de un "simple traslado ambulatorio con consultorio externo" y que no tiene la garantía de que, efectivamente, sea internado en el Udaondo. "Se lo quieren sacar de encima. La 'solución' de Osep, en realidad, no es una solución", manifestó. 

Para colaborar con Abaurre o conocer más sobre su caso, hacer clic aquí.