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¿Por qué todo el mundo está tomando agua con gas?

Los efectos más beneficiosos en la dieta y en la salud.

¿Ya escuchaste hablar de los beneficios del agua con gas y limón? De verdad se trata de una opción saludable digna de recomendar. "Estamos bebiendo agua, que es muy importante, nos quitamos las calorías y los efectos perjudiciales del alcohol. Por otro lado, estamos obteniendo los beneficios del agua con gas (obviamente, siempre que sea con moderación)", contestó la Dra. Rosso. 

Porque no solo hablamos de su poder hidratante, del efecto saciante que provoca el gas en nuestro organismo -ideal para controlar el hambre en cualquier dieta de adelgazamiento- o de su nulo aporte de calorías

El agua con gas tiene tantos beneficios para la salud que cuesta creer que todavía no se haya convertido en la nueva bebida de moda. 

"Es muy recomendable para facilitar las digestiones pesadas, pues estimula la secreción de los jugos gástricos; es bueno para la salud coronaria, ayuda a regular la presión arterial y el azúcar en sangre", revela Patricia Cuenca para la revista Vogue. 

Además, entre sus bondades "ayuda a controlar la presión arterial, favorece la eliminación de sodio a través de la orina, reduce el riesgo de padecer enfermedades coronarias, ayuda a controlar los niveles de colesterol  y facilita las digestiones estimulando la secreción de ácido gástrico", reveló la doctora Paula Rosso. 

Un ensayo clínico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), publicado recientemente, afirmó que el consumo habitual también contribuye a reducir el riesgo de enfermedades metabólicas crónicas como diabetes, obesidad, osteoporosis o hipertensión.

Pero, "no es recomendable su ingesta a aquellas personas que sufran de reflujo esofágico, hernia de hiato o aerofagia (acumulación de gases en el estómago), pues les puede producir malestar", añadió la profesional. 

Las que padecen colon irritable o EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) también deberían evitarla.

Para el resto, 2 vasos de agua con gas en las comidas son más que suficiente. "Es importante tomar un total de 1,5 ó 2 litros de agua al día. Para aquellas personas a las que les es imprescindible, les recomendaría que alternaran su consumo con agua no carbonatada, alrededor del 50% sin gas y 50% con gas, para así evitar el acúmulo de gases y su consiguiente hinchazón", aconsejó Patricia Cuenca.