OSEP les debe dinero a médicos residentes
Los flamantes médicos, al momento de rendir el examen para hacer la residencia en un hospital público de la provincia, se esfuerzan por lograr un puntaje que los posicione en el orden de mérito, para así elegir el hospital donde trabajarán los siguientes cuatro años de su vida. Y el hospital del Carmen se encuentra al tope de las preferencias porque allí pagan mejor, gracias a una beca que OSEP incorporó hace unos años y que implica un mínimo de 49 horas semanales, más guardias obligatorias, a cambio de una diferencia salarial de unos 3 mil pesos respecto de los otros hospitales públicos que ofrecen prácticas para los que dan los primeros pasos como médicos profesionales.
Lo que debería ser, no es: los que se incorporaron a la beca de OSEP en mayo de 2014 denuncian que jamás cobraron la diferencia salarial por la que ellos apostaron a ese programa de incentivo. Y a esto se le suma otro problema: los salarios de junio, julio y agosto último "por errores administrativos" fueron mal liquidados, por lo tanto hoy por hoy, esos estudiantes de medicina que gracias al buen puntaje logrado en el examen de residencia optaron por hacer sus prácticas profesionales en el lugar donde iban a ganar más, ahora admiten estar peor que los residentes de otros hospitales públicos.
Punto de partida no resuelto. El 30 de mayo de 2014, los residentes que eligieron el hospital del Carmen como lugar de formación firmaron el contrato de la beca OSEP. Al poco tiempo, la obra social les hizo llegar la novedad de que no iban a percibir el incentivo que hacía a la diferencia salarial con los otros hospitales.
Bajo el ítem de extensión horaria, la beca económica OSEP para médicos residentes tiene como fin incentivar las residencias en el hospital del Carmen y apuesta al crecimiento de los jóvenes profesionales. La beca consiste en un programa que implica un mínimo de 49 horas semanales, más guardias obligatorias y que, comparada con otros hospitales, tiene una diferencia salarial de unos 3 mil pesos.
Poco margen para reclamar. "Por ley, los médicos residentes no pueden hacer paro. Sólo pueden realizar trabajos académicos", explicó Cecilia Sanguedolce, delegada de Ampros en el hospital del Carmen. "Esta semana hicieron esto durante dos días. No atendieron a pacientes. Sólo urgencias". En tanto que unos de los médicos residentes, consultado por MDZ, admitió que ni él ni otros compañeros de trabajo pueden dar la cara por "temor a perder el trabajo".
Y lo que no cobraron "por errores administrativos". Mientras que la deuda de OSEP con residentes por el ítem extensión horaria crece a medida que pasa el tiempo, en los últimos meses apareció un nuevo problema: los salarios de junio, julio y agosto mal liquidados "por un error administrativo", según la obra social de empleados públicos.
La pelota sigue en el punto del penal. Luego de dos días de atención mínima en un hospital que además de estar saturado de pacientes, según denunció Ampros en el último mes, hay carencias de insumos, aparatología e infraestructura, el mensaje les llegó a las autoridades de OSEP, quienes recibieron a los médicos residentes y acordaron pagar este mes el monto mal liquidado en junio, julio y agosto, a través de planillas suplementarias. Y también, en lo que resta del mes, el ítem guardia” (es decir, la diferencia salarial que existe desde que iniciaron la beca OSEP en mayo de 2014).
Por su parte, médicos residentes están en alerta y advierten que si esta promesa no se concreta retomarán la atención mínima en ese hospital público de Godoy Cruz.
OSEP y sus agujeros negros. La obra social mayor de Mendoza tiene una deuda que superaría los 500 millones de pesos, según estimaciones del legislador radical Néstor Parés hechas anteriormente a MDZ. En el último año ha sido más visible los problemas financieros de la obra social, por ejemplo quejas por retraso en la entrega de insumos para algunos discapacitados (audífonos) y en detalles pequeños, como afiliados que renovaron su credencial y aún siguen con el carnet-provisorio-papelito porque no hay recursos para el plástico. Otros casos: en julio último, las clínicas privadas amenazaron con cerrarle la puerta a los afiliados de OSEP, también por cuestiones financieras, y dos historias de vida que dio a conocer MDZ: el caso de Dorita, una mujer que durante muchos años aportó a la obra social y murió “abanadonada” en el hospital del Carmen, y el de Feliciano González, quien también aportó durante años a y que en julio último falleció por una neumonía severa también en el Hospital del Carmen “en la desidia total”, según confiesa su hija en una nota de hoy de MDZ.