Ahora para la diabetes: más hallazgos sobre el té verde
Como ya sabemos, el té verde favorece el control del peso y tiene efectos antioxidantes y anti-cáncer, entre otros tantos. Ahora, investigadores polacos sumaron evidencia científica que relaciona su consumo en grandes cantidades con una absorción más lenta de los hidratos de carbono, y lo torna así una opción atractiva para los diabéticos.
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Los resultados de la investigación -realizada por un equipo de gastroenterólogos de la Universidad de Ciencias Médicas de Poznan- fue publicada esta semana en Scientific Reports, una publicación de Nature.
La ingesta elevada de té verde puede interferir en la absorción del almidón, un carbohidrato presente en el pan, el arroz y las papas, entre otros alimentos.
Los especialistas estudiaron a 28 voluntarios de entre 19 y 26 años. Tras un ayuno de 12 horas, les dieron de comer copos de maíz (cereales ricos en almidón) y una pastilla de té verde o de placebo, aleatoriamente. A la media hora les realizaron un test de hidrógeno espirado, un tipo de prueba de aliento, que repitieron cada treinta minutos durante cuatro horas. ¿El resultado? Quienes habían consumido la dosis de té verde presentaban más dificultades en la digestión y absorción del almidón que aquellos que habían tomado el placebo.
“Ya existen evidencias de que el té verde incrementa el gasto calórico y la metabolización de grasas, más allá de que este efecto es leve en humanos. Además posee importantes efectos antioxidantes y anti-cáncer. Pero ahora este estudio lo coloca como un ingrediente funcional interesante por su capacidad de inhibir tanto la alfa amilasa como la alfa glucosida, dos enzimas claves para degradar almidones (hidratos de carbono complejos), lo que lo convierte en una bebida funcional o suplemento dietario de utilidad para personas con insulinorresistencia o diabetes”, explicó a Clarín Mónica Katz, directora de la carrera de Especialista en Obesidad y del Posgrado en Nutrición de la Universidad Favaloro.
“La inhibición eficaz de enzimas como la amilasa es crucial en el control de la diabetes. La mayoría de los inhibidores utilizados, como la acarbosa, por ejemplo, causan graves efectos secundarios (diarrea, vómitos). Por eso se ha prestado mucha atención a las hierbas y extractos de plantas que ofrecen beneficios similares sin esas consecuencias adversas”, señalaron los investigadores.
Además el té verde “podría utilizarse como terapia complementaria en la hiperglucemia posprandial” y concluyeron que la reciente evidencia sugiere “que el uso de extracto de té verde es una alternativa viable a los inhibidores farmacéuticos de glucosidasas (N.de R.: enzimas encargadas de degradar los hidratos). Está ampliamente disponible, es barato y bien tolerado, por lo que tiene potencial utilidad para el control del peso y el tratamiento de la diabetes”. No obstante, aclararon que se requieren investigaciones más exhaustivas para determinar el mecanismo por el que el té verde incide en la digestión y la importancia clínica de sus elementos químicos.
Los resultados obtenidos durante el experimento muestran que una dosis única de extracto de té verde -equivalente a varias tazas de té- con la comida puede limitar la digestión y absorción de almidón de la dieta. “A medida que el consumo diario habitual de té verde es menor que la dosis utilizada en nuestro estudio, su efecto puede ser no tan pronunciado”, aclararon los responsables de la investigación. “Algunos tés verdes disponibles en el mercado -añadieron- pueden diferir en la cantidad total de polifenoles, incluso a tan sólo 15%”.

