Presenta:

¿Querés saber cuál es el alimento que más engorda?

Los científicos develan qué combinación es la más tentadora. ¡Conocela!
358631.jpg

Paul Kenny, un investigador internacionalmente conocido por su trabajo sobre la neurobiología de la obesidad y la adicción, ha estado haciendo experimentos con ratas para tratar de entender qué tipo de comida nos gusta y por qué.

Lo primero que hizo fue darles azúcar a sus ratas y dejarlas comer tanto como quisieran.

Según cuenta el informe de la BBC, "a los animales, por supuesto, les gustó y comieron mucho, pero tendieron a no ganar peso pues lo que hicieron fue ajustar su consumo de otros macronutrientes para compensar. Así que, en promedio, las ratas que tenían acceso a soluciones con alto contenido de azúcar consumieron la misma cantidad de calorías cada día".

De manera que si uno deja que una rata tome todas las gaseosas que quiera o le da acceso a una cantidad ilimitada de azúcar típicamente no engorda.

Luego les dieron toda la comida con grasa que quisieran.

"Con la grasa, ganaron algo de peso, pero no mucho", cuenta Kenny. "Además, no comieron tanto como lo hacían antes pues como el alimento tenía muchas calorías, su cuerpo rápidamente lidió con eso: tienen señales que les avisan de que ya comieron suficiente".

Pero, cuando les dieron pastel de queso...Prácticamente dejaron de comer la comida saludable que tenían a disposición; no comían en exceso: tomaban bocados, pero se convirtió en su fuente principal de calorías. 

No comían mucho cada vez, pero sí más frecuentemente.

Y esos animales ganaron mucho peso y se volvieron sedentarios: dormían mucho y casi no se movían.

Lo que Kenny descubrió fue que, a diferencia de cuando se trata de azúcar y grasa separadas, las ratas no tienen un mecanismo que les avise de que ya comieron suficiente si están combinadas.

"La combinación de grasa y azúcar es completamente distinta a los otros macronutrientes… y tiene un sabor notablemente bueno".

Alimentos con un alto contenido tanto de grasa como de azúcar rara vez se encuentran en la naturaleza.

Según la investigación de Kenny, las ratas se vieron más afectadas por la combinación de azúcar y grasa.

Son altamente energéticos y por lo tanto muy calóricos.

También son increíblemente placenteros y podemos aprender a asociarlos con darnos gusto y sentirnos bien.

Comer esas cosas sobrealimenta el sistema de recompensa del cerebro, activando los mismos circuitos neurales que se disparan al consumir drogas como la heroína o la cocaína.

Esos alimentos pueden superar la habilidad que tienen nuestros cuerpos para decirnos que dejemos de comer, así que no hay nada que nos detenga cuando vamos camino a la cocina por "un poquito más".