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Creer en Dios puede volver más imprudente a una persona

Los investigadores hallaron que cuando se inducía a la gente a pensar en Dios, esta era más propensa a adoptar comportamientos arriesgados.
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Creer en Dios, y tenerle presente en los pensamientos sobre todo tipo de asuntos puede hacer que las personas se arriesguen más, según una nueva investigación. El hallazgo sugiere que estas personas están dispuestas a asumir estos riesgos porque, de manera consciente o inconsciente, ven a Dios proporcionándoles seguridad contra posibles resultados negativos.

Muchos estudios anteriores han indicado que la religiosidad y la participación en actividades religiosas están asociadas a una reducción en la adopción de comportamientos arriesgados como el consumo de drogas y los juegos en los que se apuesta dinero, pero el equipo de Daniella Kupor, de la Escuela de Postgrado de Administración de Empresas dependiente de la Universidad de Stanford en California, Estados Unidos, comprobó que los riesgos examinados en estos estudios tienden a compartir un componente moral negativo.

Los autores del nuevo estudio lanzaron la hipótesis de que creer en Dios y tenerlo presente en los pensamientos a la hora de tomar decisiones podría tener un efecto diferente con respecto a los riesgos que no tienen connotaciones morales, ya que las personas religiosas tienden a ver a Dios como una fuente de protección y seguridad. Así que decidieron poner a prueba esta hipótesis en una serie de experimentos.

En los mismos, realizados con casi 900 voluntarios, los investigadores hallaron que cuando se inducía a la gente a pensar en Dios, ya fuera participando en juegos de búsqueda de palabras ocultas en los que se incluían algunas relacionadas con él, o mediante la lectura de un párrafo sobre Dios, esta era más propensa a estar dispuesta a adoptar ciertos comportamientos arriesgados, como puedan ser operaciones financieras peligrosas, o actos (no inmorales) capaces de provocar una lesión a uno mismo, en comparación con aquellos participantes a los que no se les indujo a pensar en Dios.

 Tal como puntualizan los autores del estudio, este efecto probablemente no se dé en personas de culturas en las que Dios no es visto como una fuerza protectora; a pesar de todo, los hallazgos de la nueva investigación tienen una amplia relevancia para millones de personas de todo el mundo. 

Fuente: https://noticiasdelaciencia.com/