La tragedia del PAMI, en imágenes

Cientos de adultos mayores indignados debieron salir a la vereda tras el deceso de Mirella Córdoba (75), una mujer que estaba esperando ser atendida en la sede central del PAMI.

Personal de Policía Científica trabajando en el interior del establecimiento, reconstruyendo lo ocurrido.

Horas después de lo ocurrido salió un empleado de PAMI, encargado de la mesa de atención, para llevar "tranquilidad" al resto de los afiliados explicándoles que "mañana (viernes) regresen con sus números que serán atendidos". Mientras tanto, los adultos mayores presentes lo insultaron exigiéndole explicaciones por la muerte de Mirella.

Desesperanza, desamparo e indignación de cientos de jubilados en la puerta de PAMI. "Salgan basuras", gritaban muchos de los presentes dirigiéndose a las autoridades de la obra social, quienes no se animaron a salir durante toda la mañana.
Raúl Villegas, titular de UTI el gremio que representa a los trabajadores del PAMI, quiso intervenir en el conflicto pero la gente lo confundió con una autoridad y fue también insultado. "Que diga la verdad, no tiene idea, si usted está de nuestro lado, que se note", le cuestionaban varias mujeres en la puerta.
En la foto grita Norma García, otra de las afiliadas indignadas: "Caraduras, salgan. Que venga alguien a dar explicaciones. Tengo cáncer, cualquiera de nosotros puede morir como esta mujer con estas condiciones de desatención", subrayó.
Las puertas de PAMI cerradas, personal de Seguridad impidiendo el ingreso.
Personal policial y de científica junto al Jefe de División de Atención Médica, Gustavo Elgueta, quien más tarde daría detalles sobre el deceso de Mirella Córdoba: "Fue un caso de muerte súbita, le dio un paro cardiorrespiratorio".
En pleno momento de tensión, un médico asistió al marido de Mirella que se sentía descompensado y muy nervioso.
La fiscal de Delitos Complejos, Claudia Ríos, se hizo presente en el lugar para constatar lo ocurrido. Más tarde se despegaría de ofrecer explicaciones a la prensa, aduciendo que "es competencia de la Justicia Federal".
La misma fiscal en comunicación telefónica.
Aldo Pellegrini, otro jubilado presente en el lugar, tiritando y muy enojado con todo lo ocurrido. Contó que, recientemente, realizó una denuncia penal contra la obra social por "abandono de persona".
El hijo de la mujer, Raúl Sergio González, parado entre los policías y, a su lado, el cuerpo de Mirella tapado.
Una camioneta de sepelios se retira del PAMI con el cuerpo de Mirella.
En el mismo momento, adultos mayores homenajean a la anciana fallecida con aplausos y algunos con ironía exclaman: "Ahí se va una mujer gracias al PAMI".
El hijo de Mirella, Raúl González, sale del PAMI junto a su hermano. Ambos muy conmocionados y tristes. González dejó entrever que "vamos a evaluar" qué medidas tomar después de lo ocurrido.
Carmen Amore, otra afiliada al PAMI, comenta que tiene problemas de diabetes, que lleva días esperando que le hagan la receta correspondiente para sus medicamentos y deja el mensaje de reflexión de la jornada: "Lo que le pasó a Mirella nos puede ocurrir a cualquiera".
María Teresa Micheluz, jefa del departamento jurídico del PAMI en reemplazo de Marcelo Álvarez, actual director del PAMI, quien se encuentra de licencia, justificando lo sucedido y subrayando: "Esto fue un caso aislado".
Otras de las funcionarias del PAMI, Laura Domínguez, jefa del departamento de prestaciones médicas, admitiendo que, por fuera de la muerte de Mirella, "la salud en Mendoza está colapsada".
Informe periodístico: Jimena Catalá
















