Rabino de Mendoza: “La lógica de Hamas es tirar misiles y llorar”
Al menos 1750 palestinos muertos (400 de ellos, niños) desde el inicio de la ofensiva israelí contra Gaza (8 de julio). Unos 270 mil civiles desplazados y refugiados en escuelas de la Agencia de la ONU para refugiados (URNWA) y hasta en iglesias católicas y cristianas. Del lado israelí, unos 67 soldados fallecidos en combates en Gaza y cuatro civiles por los misiles de Hamas (lanzados a todo el territorio de Israel) que no fueron frenados por el escudo antimisiles israelí, conocido como "Domo de Hierro".
"Pienso sobre todo en los niños: niños muertos, niños heridos, niños mutilados, niños huérfanos, niños que como juguetes tienen residuos bélicos, niños que no saben sonreír", expresó con dolor el papa Francisco en el Ángelus del 27 de julio último, un mes después de que viera los rostros de un grupo de pequeños que viven el campo de refugiados palestinos Dheisheh, en Belén. Allí uno de los chicos le pidió al Papa orar por "esta tierra oprimida" y el pontífice argentino fue más allá: semanas después logró reunir en El Vaticano al presidente de Israel, Shimón Perez y titular de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas. Francisco les dijo a ambos mandatarios que "el mundo es un legado que hemos recibido de nuestros antepasados, pero también un préstamo de nuestros hijos, que están cansados y agotados por los conflictos".

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"Si usamos los valores religiosos y humanos para bien ésto puede ayudar, aunque desde el punto de vista de Israel lo de Gaza no es un tema religioso: Israel no es una sociedad religiosa. El tema religioso puede ayudar pero también puede hacer mucho daño", respondió Ari Burnstein, rabino a cargo de la comunidad judía de Mendoza, a la consulta de MDZ sobre esta guerra, que de religioso tiene nada más y nada menos el escenario de la región de Palestina, considerada sagrada para musulmanes, judíos y católicos, ya que estos admiten descender del Dios de Abraham, al que ellos atribuyen la belleza de la creación del mundo y de la vida, algo que en estas horas, los que confrontan, se esmeran en dinamitarlo con muertes y destrucción.
"Lo que vemos por TV e Internet (del lado palestino) es tremendo, te parte el corazón y dan ganas de llorar. No vemos las fotos del lado israelí porque Israel no filma ni fotografía a sus muertos porque no lo usa para hacer propaganda. ¿Cuál es la opción? Acá hay un Estado (Israel) defendiéndose de una organización terrorista que usa civiles como escudos humanos y donde el liderazgo militar está situado en el subsuelo del 'Hospital Central' de Gaza", explicó Burnstein.
"Mahmoud Abbas no es Hamas, un grupo fundamentalista que no hace más que ensombrecer los verdaderos ideales de la causa Palestina. La paz sólo es posible sin Hamas", había señalado Sergio Bergman, rabino y diputado del PRO. Y Burnstein agrega que nunca puede habar paz con un grupo terrorista "que en su carta constitutiva (dada a conocer en 1988) señala que su objetivo es destruir el estado de Israel".
"No vamos a tener con ellos ningún tipo de diálogo, ni arreglo, ni nada", sentenció.
Ya está todo dicho: la tragedia en Gaza va a seguir y los niños seguirán jugando con restos de misiles.
El argumento a favor de Israel
Esto se entiende desde la lógica "acción vs reacción". Lo que hoy condena el mundo es la salvaje "reacción" israelí a una "acción" de "bombardeos por goteo" realizado por Hamas en los últimos ocho años; este último, con un impacto mediático bastante inferior al que hoy logra la "reacción" israelí. El argumento consiste en que en 2005, Israel evacuó a todos sus ciudadanos de la Franja de Gaza. Entonces -según el rabino- acá la palabra "ocupación no rige". Trece días después de esa evacuación "empezaron a caer a cuentagotas unos misiles a ciudades fronterizas con la Franja de Gaza". Luego sigue un proceso de dos años, del 2005 al 2007, en el que Hamás -un movimiento islámico fundamentalista emparentados con los Hermanos Musulmanes y con metodología de acción terrorista- , al ganar las elecciones en Gaza se propone eliminar literalmente a la gente de la autoridad palestina que responde al Fataj -fundado por Yasser Arafat en 1964, que en 1988 reconoció a Israel como país y que promueve el diálogo entre palestinos e israelíes.
Según Burnstein, Fataj y los palestinos moderados ven con buen ojo que Israel haga el trabajo sucio de enfrentarse con Hamas.
Sostiene que la población israelí "ya no puede aguantar" el bombardeo por goteo de Hamas y agrega que los más de 3.000 misiles lanzados por el grupo fundamentalista desde que se inició la ofensiva israelí "cubre el 75% del territorio de Israel" y que el Domo de Hierro logró dejar sin efecto el 90% de los mismos. "Sino estaríamos hablando de mucho más muertos".
En síntesis, la ofensiva israelí es una reacción a los bombardeos por goteo hechos por Hamas desde que manda en Gaza y mucho de la culpa de los inocentes muertos es de ese grupo fundamentalista por usar escudos humanos, como el caso del hospital sobre la guarnición militar. Así lo ve el rabino a cargo de la comunidad judía de Mendoza.
Inocentes muertos (pero que no sean tantos)
"Cuando (Israel) dispara un misil hacia una mezquita o una casa, se intenta por todos los medios (a veces con pancartas, a veces llamando por teléfono) de que el daño colateral a los civiles sea lo menor posible. Y no siempre resulta porque Hamas está en una lógica de tirar y llorar, es decir, mientras más pueda tirar misiles (a Israel, desde Gaza) es mejor y mientras más pueda victimizarse, también mejor", sostiene Burnstein.
También habla de una "intencionalidad" que determina el carácter ético entre ambos bandos: “Hamas busca matar lo máximo posible dentro de la población civil e Israel busca neutralizar al atacante, tratando de que el daño a la población civil sea el mínimo posible. Esa es una diferencia moral en este conflicto y no lo vemos reflejado en la prensa que nosotros consumimos”.
Lo que se puede soñar vs lo que no
"Yo creo que en los últimos años, la autoridad Palestina y el estado de Israel han ido formando una relación de confianza en temas económicos. Por ejemplo hubo un gran florecimiento económico en Cisjordania en los últimos diez años. Creo que si hay un acuerdo entre todas las facciones más moderadas, las que tienen como objetivo final vivir en paz con todos los vecinos, esto se soluciona. Pero antes de eso está la lucha con el terrorismo y el terrorismo no tiene transa".
El mensaje positivo que Mendoza podría dar a Gaza
Hace unos días MDZ entrevistó a Omar Amores, quien representa a la comunidad islámica en el Consejo Interreligioso de Mendoza: con muy duros términos se expresó sobre la ofensiva israelí en Gaza. Pero cuando se le consultó sobre Hamas y los grupos fundamentalistas, el entrevistado no respondió en forma directa: prefirió referirse al dolor del "todo el pueblo islámico". En este sentido, Burnstein, quien también integra el Consejo Interreligioso, espera "una autocrítica" de la comunidad islámica y a la vez reconoció que en ese grupo integrado -además de ellos- por representantes de la fe católica y evangélica, entre otros, aún no han profundizado el diálogo de los puntos más sensibles: uno de ellos, el terrorismo.
Mientras el mundo -sobre todo los niños y jóvenes de allá- sigue con decepción el mensaje de "la guerra de nunca acabar" que dejan los protagonistas del conflicto, quizás el Consejo Interreligioso de Mendoza esté en condiciones de aportar un granito de esperanza, rompiendo la "paz barata" que rige en este sensible tema con "la tenacidad del diálogo y de la negociación, y con la fuerza de la reconciliación", como expresó Francisco en ese ángelus de julio último.
Si los chicos del refugio Dheisheh de Belén vieran una esperanza de diálogo en el Facebook del Consejo Interreligioso local, sería imposible negar una mínima emoción positiva en ellos: es que ese olivo que Bergoglio, Peres y Abbad sembraron en los jardines de El Vaticano dejaría de secarse y empezaría a adquirir un color a tono con la vida.





