“La gente va a apelar a la racionalidad”
- Hay un resultado por el cual quedaron 14 puntos por debajo de la lista que más sumó. ¿Los sorprendió este resultado, lo esperaban?
- Yo esperaba estar en la segunda vuelta, y me importan más los 65 puntos que hay sin definir que los 14 que haya de diferencia. Hay una mayoría que no se ha expresado a favor de la fórmula y que se va a expresar el próximo jueves.
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- ¿A qué atribuyen el segundo lugar?
- El segundo lugar ha sido producto de una buena gestión de campaña y, fundamentalmente, a que se han rescatado, en algunos casos, las trayectorias académicas y las propuestas que cada uno hizo desde los espacios en que cada uno ha militado, por eso creo que estoy en la segunda vuelta. Ajustado con el tercero [Jorge López[ y muy cerca del cuarto [José Rodríguez], pero creo que ha primado una buena propuesta y un respaldo de gestión académica que me sustenta, que me alimenta y me alienta a seguir trabajando en el camino hacia el rectorado.
- ¿Ven ustedes algún tipo de voto hacia las otras listas influenciado por el desacuerdo a la gestión de Somoza?
- No hay rechazo a la gestión de Somoza. Si usted ve algunas encuestas que se han hecho, la gestión de Somoza ha sido una muy buena gestión, más allá de que la asocien políticamente, como lo hacen, ha sido una gestión con, por supuesto, observaciones y críticas que, a partir de nuestra misma identidad, le hacemos a la gestión y que él mismo lo reconoce, como lo reconocería yo si volviese a ser decano de mi facultad, que después de doce años de gestión, seis como decano y seis como vicedecano, a pesar de que tuve la aprobación del 75 por ciento de los votantes en mi facultad, lo que me deja muy satisfecho. Yo creo que hay cosas que volvería a hacer, hay cosas que, en la dinámica de la gestión, las encararía de otra manera, pero también hay cosas que han sido errores, y me parece que hoy la gestión de Somoza, y esto lo reconoce el 80 por ciento de los encuestados, ha sido una muy buena gestión, que no sólo arranca en este período, sino que arranca cuando él era vicerrector con María Victoria Gómez de Erice, con propuestas muy fuertes, en las cuales yo participé muy activamente desde el lugar que me tocó, como por ejemplo la propuesta territorial. A partir de un concepto de desarrollo territorial en las regiones, yo pude hacer que la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria fuera un referente de la Universidad Nacional de Cuyo en el Sur mendocino. Ustedes podrían ir y hablar con cualquiera, no profesor, no alumno, no egresado, sino con cualquier ciudadano de San Rafael para que les digan qué representa la Facultad de Ciencias Aplicadas y la Universidad Nacional de Cuyo en la zona.
- Me hace ruido esto. Dice que hay una aprobación del 80 por ciento a la gestión de Somoza…
- Según las encuestas que nosotros manejamos.
- Según esas encuestas, también hay una aprobación a la gestión suya en el Sur, usted puede considerarse el candidato oficialista, pero obtiene solamente el 21 por ciento de los votos. ¿Dónde está esa diferencia con el 80 por ciento de aprobación?
- En que ustedes, los medios, han convertido esto en una elección política donde la gente vota con el humor, no con la lógica que debe votar un ciudadano universitario. El ciudadano universitario debe olvidarse de las cuestiones partidarias, y por encima de todo ello, la universidad debe tener un candidato que haga una propuesta de excelencia académica y de conocimiento universal que atienda las necesidades de la sociedad, ya sea desde lo cultural, lo económico, lo político, los social, etc., pero desde ese punto de vista yo creo que han logrado una muy buena expresión a través de los medios, creyendo que esto es una proyección o una prospectiva para el 2015 cuando haya que cambiar gobernador y legisladores. En esto se equivocan y es un grave daño que se le puede producir a la universidad si se piensa con una lógica partidaria. Si la universidad piensa con una lógica partidaria, va a quedar aislada, y después de un tiempo, si algo de ello ocurriera, lo podemos hablar, pero nunca la universidad pensó con lógica partidaria. Sí con acuerdos ideológicos, porque no ha habido rectores o rectoras que no hayan tenido identidad política, pero ha tenido acuerdos que están por encima de los mandatos partidarios, para que la universidad siga teniendo la credibilidad que hoy tiene en la sociedad. Si eso lo sometemos a mandatos partidarios claros, como es en este caso, influenciado fuertemente por los medios, tomando de rehén el mal humor que la gente tiene por la inseguridad, la inflación y todo eso, la gente se va a equivocar si no vota un proyecto político universitario.
- Pero estamos hablando de profesionales, alumnos de segundo año en delante de la universidad que conocen las gestiones, a los que me parece que no podemos subestimar diciendo que solamente fueron influenciados por los medios externos a la universidad.
- Eso puede ser una apreciación suya, yo no subestimo a nadie, pero lo que sí digo es que existe una fuerte influencia de los medios y que, sin subestimar a nadie, también puedo pensar que hay gente que se enteró muy tarde de cómo tenía que votar. Y la universidad a veces, entre las cosas que nosotros criticamos, tiene feudos hacia adentro, y en el esquema general aparece como una confederación de unidades académicas más que con una visión holística de la universidad, que tiene distintas carreras a través de las distintas facultades, entonces, convengamos, los medios influencian bastante en los votantes, y más allá de que sean alumnos de segundo año en adelante y de que sea la parte intelectual de la sociedad, también son seres humanos que sienten y que piensan y ven una realidad que no tiene nada que ver con la realidad universitaria. Yo creo que esto que plantea, esta diferencia, la gente lo plantea desde un estado de humor por la situación económica, de seguridad, pero no expresa concretamente el problema de un proyecto político universitario.
- ¿Cuál es la perspectiva para el jueves que viene a partir de todo esto?
- Creo que la gente va a apelar a la racionalidad, y la racionalidad es esto, es decir, que mire cuál es el proyecto político universitario al que me refiero y que evalúe qué tiene cada candidato en su haber, qué tiene para mostrar, qué tiene Battistón para mostrar de lo que ha hecho y qué tiene Pizzi para mostrar. Yo tengo mucho en mi haber, pueden revolver mi facultad que no van a encontrar nada. Yo no tengo sumarios instrumentados, por ejemplo, ni nunca tuve absolutamente ninguna elección partidaria ni fui funcionario político, porque siempre me dediqué a la docencia. Entonces, a la hora de elegir, la gente tienen que distinguir estas propuestas y respaldarse fundamentalmente en quien conoce el camino porque lo ha recorrido y porque sabe cómo recorrerlo hacia adelante. Esto lo tengo muy claro, y estoy muy seguro de cómo hacer y cómo seguir abriendo puertas, cosas que, desde mi visión, no puedo asegurar que otro pueda como yo puedo.
- El martes fueron las elecciones, el miércoles teníamos los resultados aunque no fueran oficiales, sin embargo, no he visto campaña desde el miércoles hasta ahora. ¿Apuesta a la campaña que ya hicieron o a las negociaciones que está haciendo en este momento?
- Tiene otra característica esta etapa, es decir, estamos hablando con mucha gente, seguimos tratando de enamorar a la gente del proyecto político universitario nuestro, seguimos hablando con referentes, pero para nada tiene que ver esta etapa de aquí al jueves, tiene otra característica, no hubo la campaña que hubo antes de la primera vuelta, ahora es otro modelo de campaña que intenta hablar con los referentes. Hoy tenemos decanos electos ya, en función de eso, calculo que la otra parte está haciendo lo mismo. Estamos trabajando en ese formato de campaña política que es muy distinto al de la primera votación.
- ¿Ya se reunieron con López, García, Rodríguez o Paparini, o no son esos los referentes a los que se refiere?
-Yo me he reunido con Rodríguez y, por supuesto, hubo charlas en las segundas líneas de los otros referentes a los que acaba de nombrar, pero este es el modelo de trabajo y de campaña de este momento, así que sí , estamos hablando con todos ellos, directamente o a través de referentes míos.
- Durante cada uno de los encuentros que tuvieron en la campaña, que promocionaban como debates pero no eran debates, siempre se les reclamaba que hablaran del presupuesto, pero fue un tema que evadieron.
Hablemos del presupuesto.
- Hablemos del presupuesto. ¿Cuáles serían los cambios concretos dentro de la administración de la universidad si usted fuera el rector?
- Hay un presupuesto ordinario. Ese presupuesto ordinario, es la misma torta, que la podemos acomodar para un lado o para otro, podemos pensar con el simplismo que algunos candidatos proponían, que equilibrando la torta se podía. Mi propuesta es agrandar la torta del presupuesto. Y para eso se trabaja en líneas por debajo del presupuesto ordinario. El 95 o 96 por ciento es inciso 1, sueldos, el resto es para que la universidad se mantenga. La universidad ha tenido crecimiento en estos últimos años porque se puede acceder a otro presupuesto, con otra lógica de objetivos y metas, y con proyectos y programas, pero para lograr eso se requiere de equipos muy bien formados, que es lo que ha hecho la universidad en este tiempo, por eso yo digo que si vamos a repartir la torta chica y vamos a echar o a mover gente, podemos estar corriendo el riesgo de estar matando la gallina de los huevos de oro, porque lo que hay que sustanciar son esos equipos que saben trabajar sobre programas y proyectos para acceder a ese segundo presupuesto. De hecho, hay puertas abiertas para acceder. Por ejemplo, los contratos programas de la nacionalización de los ITU ha significado, en valor, casi la creación de una nueva universidad dentro de la Universidad Nacional de Cuyo, más todo el refuerzo a las mayores dedicaciones y a la mayor cantidad de cargos para acceder, y ese es un mecanismo que yo conozco cómo hacerlo, porque he trabajado y porque tengo los equipos de gente para trabajar en ese mecanismo. Desde el presupuesto ordinario podrán repartir un pedacito más de la torta para cada uno, que sería una mirada muy simplista. Lo que hay que hacer es mirar otra línea de presupuesto con la cual se acuerda políticamente y se accede a través de hacer bien los deberes en la presentación de los proyectos y los programas, y fundamentalmente se accede cuando la Universidad Nacional de Cuyo se ha sometido a cuatro autoevaluaciones, que es la única en al país que ha hecho esto, y a tres evaluaciones externas, entonces, si están hechos los deberes y hay buenos proyectos, se puede acceder al otro presupuesto. Son puertas entreabiertas que falta firmar. Si soy yo, sé cómo hacer el camino, si es el otro candidato, no sé cómo lo va a hacer. Yo sé cómo hacerlo.
Alejandro Frias