Para ser más feliz, hay que sonreír
Quizá te hayas hecho alguna vez esta pregunta: ‘¿Estoy feliz porque sonrío o sonrío porque estoy feliz?’ Desde la Psicología se ha intentado averiguar, más allá de la pura reflexión.
Es bastante intuitivo pensar que, cuando las personas nos sentimos bien, sin preocupaciones importantes y con buen ánimo, tenemos una cierta tendencia más o menos general a mostrar una sonrisa. Pero la que ha suscitado más dudas ha sido la cuestión de si el simple gesto de sonreír hace que nos sintamos mejor.
Jingjing Chan y sus colaboradores analizaron la actividad cerebral de 20 personas en dos condiciones distintas utilizando resonancia magnética cerebral.
El primer grupo debía sostener una lapicera sólo con los dientes mientras que el segundo debía sostenerla solo con los labios.

En primer lugar se analizó la actividad cerebral espontánea y se observó que al sujetar un bolígrafo solo con los dientes, había cambios en la actividad de áreas relacionadas con el inicio de las emociones y con el control de la atención.
En un segundo experimento, se analizó la actividad cerebral durante una tarea de reconocimiento de emociones en fotografías. Los análisis mostraron que había cambios en la actividad cerebral de áreas que se relacionan con la imitación de expresiones y con las emociones(como el lóbulo parietal, el área motora suplementaria y el cíngulo medio) cuando la postura mantenida por la cara al sujetar el bolígrafo influía en el reconocimiento de emociones en las fotos.
Estos resultados, publicados en Biological Psychology (2014), demuestran que nuestros actos motores, a un nivel muy básico, también pueden influir sobre nuestras emociones. En los tiempos que corren quizá sea un consuelo saber que sentirnos un poco mejor está en nuestra mano, así que, sonríe y te sentirás más feliz, al menos cerebralmente hablando.

