Presenta:

Flexibilidad en un sentido amplio de la palabra

A lo largo de los años, si no ejercitamos la capacidad de ser flexibles podremos tornarnos personas rígidas e intransigentes.
464952.jpg

Por Natalia Aramburú, directora de la sede Mendoza del Método DeRose.

La palabra flexibilidad nos suele remitir a la imagen de una bailarina o de un gimnasta, tal vez porque asociamos ese concepto directamente al plano físico. Si bien la flexibilidad corporal es muy importante y necesaria para la buena salud a lo largo de los años, existe también el concepto de flexibilidad en un sentido amplio, que abarca aspectos más sutiles de la personalidad.

Cuando el contexto cultural, social, familiar, es conocido, cuando todo es “normal” o usual, nuestras actitudes son predecibles. No obstante, ante ciertos cambios o situaciones diferentes, podemos hacer un juicio rápido o sentirnos paralizados, sin saber qué hacer o cómo reaccionar. A lo largo de los años vamos construyendo determinada forma de hacer las cosas, de verlas, sentirlas, interpretarlas, y si no ejercitamos la capacidad de ser flexibles, podremos tornarnos personas rígidas e intransigentes.

El mundo y las culturas siempre han evolucionado, pero no hay duda de que en los últimos cien años hubo muchas y grandes metamorfosis. Tener plasticidad permite que esas modificaciones del contexto o incluso de las personas no nos generen grandes conflictos, ya que si diponemos del juego de cintura necesario para adaptarnos, asimilaremos mejor los cambios.

Una buena forma de adquirir soltura y flexibilidad ante la vida, es tener claro que existen muchas culturas diferentes en el planeta, que viven y sienten de formas muy diversas. Aceptando que hay muchas maneras de vincularse afectivamente, distintas formas de organización y de creencias, muchos puntos de vista o explicaciones frente a un mismo fenómeno, incluso dentro de un mismo país, damos un primer paso hacia la flexibilidad en sentido amplio.

Podemos comenzar a conocer esas otras visiones, por ejemplo, leyendo libros y viajando, para lograr un aprendizaje más directo de las diferentes culturas. Probablemente nos identificaremos más o menos con ciertos conceptos, lugares y personas. Eso es inevitable. Pero cuanto más amplio sea nuestro conocimiento de la diversidad, mayor será la oportunidad que tendremos de “ablandar” nuestra forma de ver las cosas y tornarnos menos inflexibles.