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El perfecto anfitrión: La hora del café

Begoña Labandeira te cuenta cómo ser la mejor de las anfitrionas en tu casa. Ahora, el café.
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 El perfecto anfitrión, no debe descuidar el detalle del café . Una buena cena puede arruinarse con un café servido frio y sin los cuidados mínimos.

Siempre que sea posible, porque a veces no se cuenta con el espacio necesario, el café y los licores deben servirse en una mesa distinta a la que hemos comido , por ejemplo en el cuarto de estar  o living. Esto se debe, a que los invitados podrán así relacionarse con otras personas que no sean  sus compañeros de mesa y charlar con todos.

En la sobremesa se combinan armoniosamente el café con los chocolates, masitas y licores. Si alguno de los invitados nos trajeron algo de esto como regalo, este es el momento de servirlo y no guardarlo para “cuando estemos solos”.

Hace algunos años, junto con el café se disfrutaba de un buen habano o simplemente de un cigarrillo. Hoy en día , salvo que el dueño de casa lo haga, no debemos fumar en este tipo de reuniones .

Una buena opción es hacer una especie de buffet con todo lo necesario para que cada cual se sirva , así la reunión se hace más amena y distendida. Si el anfitrión es quien sirve, deberá tener “todo a mano”  y no tendrá que estar levantándose constantemente, descuidando a sus invitados.

Pondremos en una mesa cafeteras con café, jarras con leche caliente y fría, azúcar, sacarina (nunca líquida), tazas, cucharitas, vasos , hielo … También tendremos que tener una opción de infusiones para aquellos que no toman café.

Cuando la invitaciones es a la noche, puede ofrecerse un licor con el café , algunos lo llaman “ bajativo”: whisky, cognac, amaretto y por supuesto en Argentina no puede faltar un buen fernet acompañado de cola.