La separación hace la diferencia
"Aparte" y "a parte", "contrarreloj" y "contra reloj", "malentendido" y "mal entendido" son algunas expresiones que tienen significados muy diferentes. La lingüista Nené Ramallo explica sus usos correctos.
Hemos dicho ya varias veces que la prisa en el hablar cotidiano nos lleva a pronunciar, como una sola palabra, expresiones que están formadas por más de un vocablo. Cuando el mensaje es oral, dicha unión se produce naturalmente; pero, cuando lo vamos a materializar en forma escrita, nos encontramos con que el espacio en blanco va a traer como resultado un cambio en el significado. Veamos algunos ejemplos:
Aparte y a parte: Cuando escribimos esta forma en una sola palabra, podemos estar en presencia de un sustantivo, de un adjetivo o de un adverbio. Como sustantivo, significa “conversación entre dos o más personas, al margen de otras presentes”: Hicimos un aparte en aquella reunión y tomamos una decisión importante. También puede tener carácter adjetivo, con el valor de “distinto o singular”: Ese alumno es excepcional, es un caso aparte en ese grupo tan controvertido. Además, puede funcionar como adverbio, con el significado de “en otro lugar”: Puse aparte ese artículo para leerlo con mayor detenimiento. Pero, a veces, reunimos la preposición A con el sustantivo PARTE: se trata de dos vocablos que, juntos en una frase, toman el valor “a un sector”: Esa medida beneficia a parte de la población.
Contrarreloj / contra reloj: Cuando se escribe en una sola palabra, podemos estar en presencia de un sustantivo femenino, con el significado de “carrera, generalmente ciclística, en que los participantes se clasifican según el tiempo que emplean en llegar a la meta”: Los chicos del club tuvieron un desempeño excelente en la última contrarreloj. Este sustantivo ‘contrarreloj’ puede ir como aposición al lado de otro sustantivo: Ese examen no midió solamente contenidos, sino velocidad en la reacción pues fue una prueba contrarreloj. Cuando la escribimos ‘contra reloj’, la expresión toma valor de locución adverbial y significa “con suma rapidez o en un lapso perentorio de tiempo”: Los obreros deben cumplir las condiciones del contrato, por eso están trabajando contra reloj para poder hacer la entrega a tiempo.
Demás / de más: Al escribir ‘demás’, estamos haciendo uso de un indefinido, ya en función sustantiva, ya en función adjetiva; significa “lo otro, la otra, los otros, las otras, los restantes: Sus intenciones son buenas: lo demás no interesa. Las demás resoluciones son ambiguas. En cambio, si escribimos ‘de más’, estamos en presencia de una locución adverbial, con el significado de “demasiado, de sobra, en exceso”: No le perdonará nunca que la llamara traidora, fue una acusación injusta y estuvo de más.
Entorno / en torno: Cuando la escribimos en una sola palabra, estamos en presencia de un sustantivo masculino, con el significado de “ambiente, lo que rodea”: Casi todos en su entorno son obsecuentes y obran sin verdadera inteligencia. Pero, si escribimos ‘en torno’, le agregamos la preposición A y toma el valor de “alrededor, sobre o acerca de”: La conferencia fue en torno al problema hídrico.
Malentendido / mal entendido: La palabra sin separación intermedia es un sustantivo masculino, con el significado de “mala interpretación o equivocación en el entendimiento de algo”: La discusión se produjo por un triste malentendido. En este caso, la pluralización es ‘malentendidos’: Palabras y expresiones claras evitan estos desagradables malentendidos. Es incorrecta la formación del plural *malos entendidos. En cambio, cuando lo usamos en dos palabras, estamos en presencia de un adverbio de modo (‘mal’) y de la forma participial del verbo ‘entender’: Un término mal entendido puede generar falsas interpretaciones. Podemos formar el femenino ‘mal entendida”: La confianza mal entendida derivó en un problema. También, en este caso, se puede formar el plural en dos palabras: ‘mal entendidos’: Se trató de consejos mal entendidos.
Malentendido / mal entendido: La palabra sin separación intermedia es un sustantivo masculino, con el significado de “mala interpretación o equivocación en el entendimiento de algo”: La discusión se produjo por un triste malentendido. En este caso, la pluralización es ‘malentendidos’: Palabras y expresiones claras evitan estos desagradables malentendidos. Es incorrecta la formación del plural *malos entendidos. En cambio, cuando lo usamos en dos palabras, estamos en presencia de un adverbio de modo (‘mal’) y de la forma participial del verbo ‘entender’: Un término mal entendido puede generar falsas interpretaciones. Podemos formar el femenino ‘mal entendida”: La confianza mal entendida derivó en un problema. También, en este caso, se puede formar el plural en dos palabras: ‘mal entendidos’: Se trató de consejos mal entendidos.
* Nené Ramallo es la directora del Departamento de Letras, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo; es lingüista, especialista en dialectología.

