¿Cómo se hace para ocultar un accidente? Preguntá en Malargüe
El martes, el subcomisario Ramón Balmaceda de la comisaría 24 de Malargüe difundió el listado de accidentes y novedades ocurridos durante el fin de semana.
Sin embargo, un accidente de tránsito ocurrido el domingo no estaba registrado y ante la consulta por ese hecho, el oficial respondió: "No tengo registros de ese accidente". Después de repasar una y otra vez el libro, argumentó: "Desconozco absolutamente que haya ocurrido ese accidente, no niego que haya sucedido, pero lo desconozco".
La incertidumbre se hizo presente. Por eso, decidimos constatar si ese accidente realmente había ocurrido o si era un simple rumor. Los datos nos llevaron a una vivienda donde residen dos hermanos, Yésica y Paulo, quienen confirmaron el accidente y brindaron todos los detalles.
Yésica había dejado estacionado un auto en la puerta de su casa, dicho vehículo pertenece a su hermano. A las siete de la mañana, ella se despertó por un fuerte ruido producto del choque de una camioneta Chevrolet S-10 que impactó de llenó su Ford Escord, desplazándolo varios metros hasta dejarlo encajado en la acequia.
Después del llamado a la Policía, los efectivos no tardaron en llegar y además de constatar lo sucedido, corroboraron el estado de ebriedad del conductor de la camioneta. Como corresponde, se labró un acta por accidente de tránsito.
Sin embargo, estos jóvenes, que nunca se imaginaron comenzar el día de esta manera, se vieron sorprendidos por el proceder de la Policía, ya que, según manifestó Yesica, el chofer de la camioneta intentó arrancar su vehículo para retirarse del lugar, motivo por el que los efectivos policiales le habrían sustraído la llave.
Seguido de esto, los policías se retiraron del lugar para hacer el cambio de guardia, motivo que impulsó al chofer de la camioneta a buscar otra llave en la guantera del vehículo para continuar con su objetivo. (Así lo muestra el video).
Minutos más tarde se hizo presente personal policial y se llevaron al ebrio conductor. Paulo, dueño del Ford Escord, siguió la misma ruta del patrullero y para su sorpresa, este imprudente chofer fue llevado a su casa.
Además, la camioneta debería haber sido secuestrada, teniendo en cuenta el estado de su conductor, pero según nos manifestó Yésica, "el vehículo se lo llevó un amigo de él".
Tanto Yésica como Paulo, se mostraron molestos por el accionar de los efectivos y puntualizaron: "Lo que tenemos nos ha costado mucho, nuestro auto quedó destruido y no nos parece correcto el proceder de la policía".
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El conductor intentó huir en reiteradas ocasiones.
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Sin embargo, a este rompecabezas le falta una pieza central. "Nosotros sabemos que él (en referencia al chofer de la camioneta) tiene una hermana policía y que fue ella la que lo habría llevado a su casa después del accidente y además, ella estuvo presente en el momento en el que la policía vino a registrar el choque", comentó Yésica.
Para corroborar algunos supuestos, dialogamos con un uniformado que desempeña su labor en la Comisaría 24. Precisamente, fue él quien confirmó las sospechas (no haremos pública su identidad por pedido de él).
El hecho de que este accidente no se haya plasmado en el Libro de Novedades Diarias de la policía no es para nada un detalle menor. Además, el proceder de los efectivos, según lo manifestado por los damnificados, desencadena varias incógnitas.
Todas las dependencias policiales deben llevar un Libro de Novedades en el cual se deben registrar todos los movimientos de esa dependencia pública. Desde el arribo y egreso de móviles, al ingreso y egreso de funcionarios; las personas demoradas o privadas de su libertad por averiguación de identidad que son ingresadas a la dependencia; personas aprehendidas por delitos o faltas; así como también el funcionario que las traslada en su caso; o las personas que se hacen presente en la Comisaría a denunciar, declarar como testigos, o cualquier otro motivo.
Este libro debe llevarse en tiempo y forma, es decir, deben hacerse las anotaciones en tiempo real, siguiendo el orden de los acontecimientos en la dependencia policial, y si se consignaron equivocadamente los hechos, toda tachadura o enmienda que se realice debe salvarse, como sucede con cualquier registro público, agregando la firma para señalar la responsabilidad de la rectificación.
¿Se quiso omitir información? ¿Habrán sucedido otros hechos como este que han pasado desapercibidos? ¿Cuántos policías fueron testigos o cómplices de este hecho? ¿Será que acaso los amigos o familiares tienen privilegios sobre el resto de la comunidad? ¿Qué hubiese pasado si el ebrio conductor lograba arrancar su camioneta? Quizá la mira hubiese recaído sobre una vida humana.
Estas son algunas de las incógnitas, seguramente hay muchas más, como por ejemplo si algún o algunos efectivos policiales recibirán una sanción por lo ocurrido.