Un disidente convierte a Kim Jong Il en Marilyn Monroe
Esta es la obra del artista norcoreano Song Byeok, un hombre que una vez escribió, con orgullo, 'Querido Líder' en pinturas propagandísticas y que ahora se mofa del difundo mandatario convirtiéndolo en la rubia más célebre del séptimo arte.
Song reconoce que nunca se sentó con Kim, segundo miembro de una dinastía que ha gobernado Corea del Norte desde su nacimiento en 1948. Cada mañana, se le entregaba un boceto de lo que el Estado quería ilustrar ese día como forma de propaganda.
"¿Como podía yo, un plebeyo, reunirme con Kim Jong-il? Él es el sol", recordó el pintor y escultor de 42 años.
Hambruna, huída
Song, como la mayoría de otros norcoreanos, adoró prácticamente a Kim y antes, a su padre, Kim II-sung. Pero la hambruna, resultado de una crónica mala gestión y de desastres naturales, cambió esa idea. Después de las inundaciones de finales de los 90, la situación se deterioró hasta el punto de la desesperación.
En agosto de 2000, Song y su padre, empujados por el hambre, trataron de cruzar a nado el río Tumen hasta China con la esperanza de conseguir alimentos.
Pero su padre fue arrastrado por la crecida del río y Song fue capturado y enviado a un campo de trabajo, donde Amnistía Internacional dice que 200.000 ciudadanos son forzados a trabajar con poca comida y bajo amenaza de ejecución.
Song recuerda que en el frío invierno de Corea, él vestía ropas tan ligeras como cuando fue arrestado en verano. Un dedo de la mano se le infectó y finalmente, dice que estaba tan cerca de la muerte que sus captores lo liberaron.
Pero Song estaba decidido a huir y en 2002, dejando atrás a su madre y hermana, lo hizo y terminó en Seúl.
Después de que su madre muriera en 2005, sacó a su hermana y a su familia en 2007 con la ayuda de un 'broker' en China. "Su hubiéramos tenido suficiente para comer, no hubiera venido", dijo Song.
A pesar de perder su dedo, Song cogió de nuevo su brocha. Algunas de sus actuales pinturas muestran niñas norcoreanas con ojos hundidos y sonriendo, niños sin hogar, conocidos en el norte como "golondrinas revoloteando", alrededor de Kim.
En cuanto a Kim Jong-un, el hijo de unos veinte años de Kim Jong-il, que se convertirá en el tercer miembro de la dinastía Kim en gobernar Corea del Norte, Song aseguró que por ahora no tiene planes de pintarlo. "Es demasiado joven y no quiero decir nada aún", afirmó.