Presenta:

Un texto del libro de Padilla: El Salón de los Fasos Perdidos

Para las vacaciones: aquí, uno de los textos del libro "Pensamiento salvaje", de Marcelo Padilla. Entrá y leelo pero ojo, es ficción. (Por las dudas, las sensibilidades últimamente están muy despiertas).
El libro de Padilla.
El libro de Padilla.
Digo, si de lo que se trata es de comprobar el carácter nocivo del consumo de drogas, pues no sería una mala idea, se me ocurre, organizar un debate legislativo en el cual cada uno de los legisladores se fume un porrito antes de la sesión.

Además podríamos ahí corroborar si los tipos atinan con alguna idea, tal vez más lúcida, sobre la problemática. Un experimento médico-político televisado por los canales locales.

-Señor presidente, pido la palabra.

Presidente: -iPero cómo nooooo, mi herrrrmano!, es toda suya. Usted, desde este preciso momento tiene la palabra ... lo escuchamos.

-¡Cómo! ¿Dónde está la palabra? ¡uajuajuajuajuajuajua -explota a carcajada pelada el diputado opositor, quien no entendió que tenía que empezar su argumentación.

"¡Ejejejejejejejejejeje", se escucha el murmullo a coro de los presentes.

-iYo la encontré! -dijo uno con cara de tigre, muy sonriente-, ahora la tengo yo.

Presidente: -Muy bien, diputado, ahora es usted el que puede hacer uso de la palabra que perdió el diputado anterior... por favor, les pido no perder la compostura, ni la palabra

... jajaja...

-Gracias, presi (tose tres veces, se traga el gorgojo y arranca). Hermanos y hermanas, compañeros y compañeras, correligionarios y correligionarias: Estamos aquí, en este recinto,
en la Honorable Cámara de Diputados de nuestra provincia, Mendoza, Argentina, ubicada al oeste de la república, a 1.200 kilómetros de la Capital Federal; que limita con las provincias de Neuquén, San Luis y San luan, donde la producción más importante que nos distingue ante el mundo es la vitivinícola, sí, vitivinícola...

(Cric, cric, cric ..).

Pasan tres minutos y el diputado quedó en un cuelgue absoluto mirando la araña lumínica del recinto, extasiado por su ornamentación,pensando en vaya a saber qué carajo ...

Retoma el diputado: -Gracias, señor presidente, ensegu~a_pido'la-pa~ilbra de nuevo, tengo que enc6'ntrar.lós papeles con la información de lo que 'iba a decir. Creo que se me cayeron al piso, juajuajuajuajuajua -estalla el tipo con los ojos rojos.

"¡Jejejejejejejejejejejeje", se escucha nuevamente el murmullo de los presentes.

Presidente: -Como presidente de este cuerpo, legislativo aclaro, les solicito a los miembros de este honorable ... cuerpo, sí, cuerpo, el mismo que mencioné hace unos segundos, el legislativo, o sea, ustedes, les pido, a quien pueda hilvanar un argumento, pida la palabra o calle para siempre ... no, perdón; mejor, si nadie puede pedir la palabra, hacemos un cuarto intermedio, nos fumamos otro charuto y enseguida volvemos ... ¿qué talca?, ¿les parece? ¿Alguien tiene algo dulce, un caramelito o un chicle que me facilite, muchachos.

-¡Yo! ¡Yo!-dijo un diputado demócrata levantando y moviendo la mano con un encendedor
prendido como si estuviera en un recital de Piero.

Presidente: -Bueeeenooo, gracias, ¿me lo tira de ahí nomás? Yolo atajo, no se moleste en venir hasta aquí, mi amigo ...

-No, no, yo quiero pedir la palabra -aclaró el ganso hippie-, pero si quiere me cruzo al kiosco de enfrente y le compro unos Sugus, son muy copados. O si no traigo los palitos de la selva, compro una bocha y vuelvo, ¿quieren? -dice mirando a todos los presentes con cara de nada.
Presidente: -Bueno, señores, el diputado demócrata ha hecho una propuesta concreta, se ofrece ir a comprar un paquete de Sugus al kiosco de enfrente o una bocha de palitos de la selva. Propongo entonces que votemos así avanzamos. Levanten la mano por la ¿:irmativa.

Todos los diputados levantan la mano con 0":5 encendedores.

- Ahora pasemos a votar en particular: ¿Sugus 0 o palitos de la selva? Levanten la mano quieneés quieren Sugus.

Todos los diputados levantan la mano con sus cendedores.

- Bueno, señores diputados, la propuesta ha sido aprobada por unanimidad, pase a su  resolución, regístrese y publíquese en el Boletín Oficial. Ahora vaya nomás, amigo ganso, compre para todos. ¡Ah! y unos Alca de menta fuerte, por favor ... digo ya que va de
paso, es que ... producen más saliva pa' estos casos, ajajajajajajaja -dijo el presidente despatarrado de risa con la corbata floja.

"Jejejejejejejejejejejejejejeje", se escucha el murmullo generalizado.

-En ese momento empiezan a sonar todos los celulares. Algunos atienden, otros los dejan que suenen sin mosquearse porque se colgaron con la música que tienen grabada para recibir sus llamadas. Un verdadero combo musical de Rapapá con Chayanne, ACDC, "la marchita" y la canción de Barney y sus amigos, muy descolgada por cierto.

-Hooolaaa, sí, ¿quién viveee? -atina con su teléfono un diputado radical muy despreocupado.

-¡Roberto, soy yo, Débora, tu mujer!

-Ahhh, hola, mi amor, ¿qué pasó, todo bien, los chicos bien, vos bien? ¿Qué morfamos hoy? ¿Teparece un asadito para esta noche? Yolo hago, de paso invitate al Walter con su familia y decile que se lleve esos champuces que se afana en la bodega donde trabaja ... jejejejeje ...

-¡No, pelotudo!, todo mal, están haciendo un papelón terrible, todo sale en televisión y se les nota que no pueden atinar a nada. ¿Se volvieron todos locos?

-No os preocupéis, Deborita, está todo muy bien aquí, la estamos pasando bárbaro. Además,
esto da para rato, ¡viste cómo es esto! ...pero, ¿papelón? Naaaaaaaa, somos tipos abiertos que estamos debatiendo un tema trascendental para la juventud mendocina. ¿Qué, el debate no tiene vuelo

- Jejeje, ¿Hola?, ¿hooola? Bue, me cortó la muy guacha. ¡Ah no!, ahí estás, Deborita, ¿que pasó entonces-, es que apreté cualquier tecla del celu, jejejejeje ...

-¿Pero no te das cuenta, salame? ¡Lagente se los va a comer vivos a todos estúpido! -retruca Débora encendida en llamas.

-¿Vivos?, ¡qué asco!, jajajajajaja. No, mi amor, es un chiste, bueno, ahora nos ponemos las pilas ... te cortoooo, chauuuu. Ajujujujujujuju -el tipo no podía parar de reírse.

-¡Che! -le dice un diputado de la bancada justicialista a otro-, me parece que no hay quórum pa' seguir. ¿Y si nos vamos a tomar un feca a la vuelta y nos borramos al joraca?, porque como viene. la mano, de aquí -nos ya¡-{¡ost~dos en cana ....

-¡En canabis! -completa de atrás un diputado jovencito que nadie conocía, haciéndose el gracioso.

-y sí, que se cague la bandera ... así no se puede laburar, rajemos ahora.

En eso vuelve el presidente de la cámara.

Con el pelo mojado y en remera, agarra el micrófono y parado les dice a los presentes: -Señores y señoras, diputados y diputadas, debemos reconocer que el debate se fue de las manos, hace cinco horas que estamos aquí y nadie ha presentado un argumento válido a favor o en contra de la despenalización.

Por tanto, propongo levantar la sesión para otro momento. Además, se acabaron los caramelos. Así no se puede seguir.

Los diputados, sin entender lo que les proponía el presidente, vuelven a levantar la mano con sus encendedores.

"Jejejejejejeje", se escucha en "el salón de los fasos perdidos", que a esa altura era una
nube ... o una nave.

Sin embargo, la sesión, desnaturalizada por completo, se levanta sola. Todos los diputados
se van colgaditos de la palmera con una carpetita bajo el brazo.

Se atropellan para salir del recinto, algunos caen al piso y se quedan ahí, despatarrados,
cagándose de risa por el blooper. El bloque demócrata salió ordenadito, uno tras otro,
¿como los gansos, vio-, peinados a la gomina, como cuando entraron, pero todos de
la nuca. Los peronistas se fueron hace rato y los radicales, en la puerta, se quedaron
"malpegados" discutiendo una interna. Mientras, la gente en sus casas cambiaba de
canal, a la televisión pública. Como si volvieran al pasado, Tuan Alberto Badía los entretuvo
por un rato.