Empresarios, política y póker: la historia oculta del asalto al 'minimarket' de El Challao
La historia tiene muchos condimentos: una mesa de juego clandestina, un autocine, empresarios conocidos, personas de la política, póker, y cajas "jugosas" para cualquier tentación.
En la madrugada de este martes se produjo un gran despliegue policial por el supuesto asalto a un minimaket de la Avenida Champagnat, en el que estaban unas 25 personas, según informó oficialmente el Ministerio de Seguridad. Pero nadie dijo qué hacían estas personas en ese lugar y por qué los delincuentes exigían con vehemencia dinero.
Y el investigador no estaba equivocado. Una de las personas que estaba en el lugar manifestó: "Se llevaron, por lo menos, $80.000, si a mi sólo me sacaron $30.000". El jugador, luego, brindaría otras precisiones.
La respuesta la dio la misma fuente: “Tengo entendido que eso es un garito y hasta se encontró un reglamento de póker”. Pero continuó aclarando de acuerdo a su olfato de pesquisa: “Seis u ocho delincuentes, que llegan en tres autos y están tan armados, no van a asaltar un minimarket, buscan algo más. Esto podría ser también una batida de algunos habitué o de alguien que sabe que allí se juntan a jugar por dinero a las cartas”, explicó.
Los ladrones se llevaron los anillos de las víctimas, celulares y una camioneta. El propietario de este vehículo, confió un allegado a los amigos del poker, sería amigo un reconocido gremialista y contacto de un alto funcionario del gobierno provincial. Los asaltantes, según trascendió, actuaron con violencia tremenda. Hubo golpes, culatazos, desnudaron a algunas de las víctimas y a otro lo amenazaron con violarlo.
Una vez que se fueron los delincuentes, el gremialista llamó al funcionario "contacto" para explicarle lo que había pasado y pedirle que movilizara a la Policía sin necesidad de hacer la denuncia judicial. La razón es sencilla: podría quedar al descubierto la actividad lúdica.
Pero el funcionario habría respondido que es imposible desplazar a los efectivos para buscar su camioneta y a los ladrones sin la denuncia correspondiente. Ante esta situación denunciaron la mitad de la verdad: un asalto al minimarket. Y de inmediato se puso en marcha un gran desplieuge policial que incluyó al helicóptero en busca de los ladrones, y la camioneta. Aunque, hay que decirlo, la movilización de la Policía fue por el robo y nada tuvo que ver ese llamado. Lo mismo sucedió unas horas después por unos boqueteros que robaron zapatillas en Vaypol, que también fueron buscados por la nave policial.
Lo extraño fue que cuando llegaron los uniformados “encontraron todas las mesas vacías, donde se habían reunido, eso ya era extraño. Pero también hallaron un reglamento de póker; para esa altura era obvio que estaban jugando”, contó la fuente. “Después de semejante asalto, donde había 25 personas, es imposible que las mesas estén limpias; en realidad sacaron todas las cartas y las fichas con las que juegan”, finalizó la fuente.
La violencia del atraco
Un asalto, cualquiera, es violento porque las víctimas son amenazadas y reducidas. Pero el ocurrido en la cantina del autocine (o garito nocturno) hubo mucha agresión, y hasta humillación.
Allegados a los jugadores contaron que una vez que los delincuentes entraron al lugar, hubo resistencia por parte de las víctimas, llegando a enfrentarlos. La consecuencia fue una feroz paliza que le propinaron los asaltantes a los damnificados.
No habrían sido solo trompadas y patadas, también “los habrían orinado”, relató uno de estos allegados a los jugadores.
Sin embargo, una víctima del atraco manifestó que "eso no sucedió", aunque lo dijo con cierta resignación. De todos modos, expresó que los asaltantes se ponían muy violentos cuando se daban cuenta que alguno de los jugadores había escondido dinero.
"Uno de los muchachos tenía uno de esos pantalones que tienen muchos bolsillos. Uno de los tipos lo tenían en el piso boca abajo con el pie en la espalda cuando le pidió el dinero. Sacó del bolsillo y le dio como $1.000. Pero el tipo le revisó los otros bolsillos y en uno de esos que están a la altura de la pantorrilla, le encontró como $5.000. Lo empezó a putear y le dijo: 'Así que te hacés el vivo'. Y entonces lo cagó a palos", relató la víctima.
También sostuvo, aunque no quiso revelar los fundamentos, que había sido una batida "y sabemos quién es", finalizó.
La investigación del hecho quedó en manos del personal judicial de la Oficina Fiscal Nº 2.