La empresa que maneja los residuos patológicos se defendió de las críticas
La polémica por el negocio de los residuos patogénicos tomó estado público y obligó a la empresa que pretende hacerse cargo de éste a realizar su descargo frente a las críticas que días atrás fueron publicadas por distintos medios periodísticos.
Al respecto, explicaron que esta tarifa "no es comparable con ninguna otra. Ni en la provincia ni en el país", ya que "en ningún lugar ninguna empresa brinda el servicio integral, desde la recoleccción hasta la disposición final del residuo", explicó Juan José Mare, presidente de TYSA.
Las autoridades de la empresa TYSA -miembro de IMPSA, propiedad del empresario mendocino Enrique Pescarmona- junto a representantes del grupo españo LAMCEF, que conformaron la UTE que ganó la licitación para recolección, transporte, tratamiento y disposición final en celdas de seguridad en toda la provincia, explicaron que la empresa logró la adjudicación del servicio porque "cumplió con todos los requisitos".
"Se vendieron cuatro pliegos, se presentaron 3; durante el Gobierno de Julio Cobos se desetimó una y durante el de Jaque se desestimó otra. Así que no puede decirse que no haya transparencia", agregó Mare.
Si bien la empresa admitió que el proyecto adjudicado "tiene un precio más elevado comparado con el actual sistema de transición", argumentó que se debe "a que en la actualidad sólo se disponen residuos crudos sin tratar en un módulo de seguridad, sin residuos farmacéuticos, y sólo para una parte de los generadores de la provincia".
Mientras que en el proyecto futuro "se contempla la gestión integral de los residuos patogénicos y farmacéuticos con la utilización de soluciones tecnológicas de vanguardia para el tratamiento de los residuos en toda Mendoza".
Además, aclararon que este proceso contempla la provisión de bolsas y cajas para la disposición de los residuos, la recolección y el traslado al centro de tratamiento, el tratamiento de los residuos y la disposición final de los mismos.
Por otra parte, representantes de la UTE se reunirán en esta semana con legisladores para intentar "aclarar" la adjudicación y lograr la ratificación necesaria para comenzar a operar.
La incursión de TYSA en el tratamiento de residuos hospitalarios
En febrero de 2007, luego de que se cerraran los hornos crematorios del cementerio de Capital, previstos para quemar cadáveres y no residuos, la Justicia por una acción de amparo, obligó al Gobierno provincial a buscar una solución urgente al tratamiento de los residuos patógenos en la provincia.
Fue allí cuando convocó a TYSA para implementar en un lapso de 60 días y por seis meses un proyecto tecnológico para la disposición final de los residuos que antes eran quemados.
En ese período, TYSA implementó un relleno sanitario de seguridad, en donde se encapsularon los residuos hospitalarios sin tratar, en celdas de triple impermeabilización.
Estos residuos actualmente son transportados por otras empresas.