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El gerente del Scaravelli y un gremialista se cruzaron a golpes


En el centro de un clima tenso entre ATE y el gobierno provincial por un reajuste salarial, un altercado físico entre un miembro del directorio del hospital Scaravelli de Tunuyán y el secretario general del sindicato en el Este llevan el conflicto a un nuevo, e inesperado, plano de discordia.

Concretamente, en horas de la mañana, mientras miembros del sindicato protestaban frente al hospital -como parte del paro de 72 horas decretado por la entidad- , el gerente asistencial del efector, Gustavo Cramero y el gremialista Roberto Persia se cruzaron a golpes.

MDZ se comunicó con ambos, quienes explicaron lo sucedido y dieron dos verisones distintas de los hechos. Ambas partes radicaron denuncias por lesiones.

Por un lado, Persia asegura que la gresca tuvo inicio cuando consultó a Cramero por el descuento de los días de paro a un grupo de trabajadores de hospital, "fue entonces que el doctor Cramero me pegó una patada y me empujó hacia adelante, si me hubiera agredido de frente no se qué hubiera pasado. En buena hora que no reaccioné, pero tenemos testigos que vieron todo lo que ocurrió y testificaron eso". .

El sindicalista dijo que en ese centro asistencial el clima está enrarecido desde hace días, cuando se conoció que se le descontarán los días de paro a 14 empleados -y no a todo el conjunto que se adhirió al paro- por motivos “de persecución”.

Ante las denuncias, MDZ consultó al doctor Gustavo Cramero, quien negó haber sido el iniciante de la pelea. “Cuando llegué al hospital quise ingresar, había una manifestación de ATE de unas 20 o 25 personas, pero Persia me lo impidió con el brazo y con el cuello. Finalmente logré cruzar, como me gritaron cosas que remiten a mi vida personal me di vuelta y en ese momento sentí algo como un manotazo que me provocó un corte en el maxilar. Pensé que se me venía encima (Persia) y lo agarré de la solapa, y en ese momento, nos separaron”.

Cramero, agregó además, que inmediatamente se retiró a su despacho mientras los manifestantes –incluido Persia- seguían dirigiéndole insultos. Aún consternado por la situación que vivió hace horas, el médico dijo: “Supongo que es una muy mala reacción la mía, pero es una falta de respeto absoluta, que te insulten, te impiden el paso. Es lamentable la situación”.

Sobre las acusaciones que el sindicato hizo al directorio del hospital con respecto a los días descontados, Cramero aclaró que: “El Gobierno está en derecho de descontar los días o no como ellos tienen el derecho de reclamar o no. Nosotros seguimos las ordenes del Ministerio de salud”.