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Sergio Massa no es Fernando Cerimedo, pero al Gobierno le gusta que su aliado anti Macri la pase mal

A Massa le cantaron “piedra libre” por el viaje a Barbados que le regaló De Narváez por su aniversario. Si no fuera Massa, no sería noticia. Pero a Milei parece servirle todo para desviar la atención de su crisis, su relación con Cerimedo y los endeudados.


A Sergio Massa no lo sorprende ninguna acusación, se ríe de lo que sobrevuela sobre su figura, y lo que nunca le perdonó a Mauricio Macri que le pusiera el apodo de “Ventajita”. Sin embargo, una persona como él, siempre atento y preparado para presentarse como el más despierto del barrio, que alguien le cantase “piedra libre” en su viaje privado a Barbados, previo pase por Uruguay, le habrá dolido en lo más profundo de su ser.

Justo en el momento que la realidad le daba la razón sobre todas sus advertencias realizadas en el debate presidencial de 2023 contra Javier Milei, aparece esta tontera que termina siendo mucho más grave por su significado que por su consecuencia. Increíblemente, articulistas y periodistas quieren comparar un viaje privado, evitable, que se quería ocultar, con la aparición de un conocido operador de campañas sucias, de los que orbitan cerca, ahora, de Javier Milei, Fernando Cerimedo, quien habría intentando matar a su pareja en Bolivia. Problemas de personas que tienen todo. ¿Qué regalarle? El tema es por qué ocultarlo.

A Massa es como si le hubieran dado a probar de su propia medicina. No porque le guste entrometerse en la vida ajena como sí lo hacía el expresidente Macri. Nada que ver. Enterarse de alguna particularidad de sus colaboradores le hace más gracia que cualquier otra cosa, pero no vive pensando qué hacen o cómo viven quienes lo elijen como rival o enemigo. Salvo el caso de Tigre, donde lo tiene de punto, cada vez que puede, a su exdelegado Julio Zamora. Más de una vez sus conocidos "salvaron" a algún rival de una ingrata o incómoda situación.

El líder del Frente Renovador evitó salir de San Fernando a Barbados directamente para que no queden rastros. Fue hasta la otra orilla del Uruguay y terminó peor. Se enteraron igual. En el peronismo esas cosas no son graves. Pero íntimamente a nadie le gusta que se den cuenta de algo que no quería que trascienda. Y eso lo incomoda con su aliado - rival interno más importante, Axel Kicillof.

La diferencia intangible con el gobernador es, justamente, que parece ser bastante parecido a lo que dice que es. Quizás Axel Kicillof no sea el más vivo, el más abierto y, menos, el más simpático. Pero es el más ordenado. Una ventaja sustancial para estos tiempos. Quizás por esto tendrá que empezar a cuidarse más de la cuenta para seguir manteniendo esa imagen. ¿Será por eso qué no quiso llegar hasta el Club Alemán de Ballester en el helicóptero oficial?, este sábado, a un acto estrictamente del Movimiento Derecho al Futuro.

Axel Kicillof participó de un encuentro de Juventudes realizado en San Martín, donde acompañó a su ministro y precandidato a la gobernación, Gabriel Katopodis. En esta localidad, sin embargo, no había muchas ganas de festejar nada. El miércoles había salido a la luz un oscuro entramado de empleados y funcionarios infieles que operaban en la Dirección de Tránsito y les daban a personas la licencia para manejar porque en sus respectivos municipios no podían conseguir que le habilitaran. La trama incorporaba cambios de domicilios apócrifos, armados para la ocasión. Fue el propio municipio el que llevó a la Justicia algunos de estos documentos de extraña procedencia a finales del año pasado.

En este submundo también hay que poner el ojo. ¿Por qué motivo a Katopodis o a Kicillof no se le pegan situaciones que a otros directamente los tendrían como protagonistas y acusados? Apenas el actual ministro de Obras Públicas provincial se fue de la Intendencia, en 2019, se conoció la existencia de un “chocolate propio” en General San Martín. El fallecido expresidente del Concejo Deliberante, Sergio González, fue filmado y denunciado por tener unas treinta tarjetas de débito por el cual cobraba sueldos que no le pertenecían. Tanto en el caso de Tránsito como aquel del concejo deliberantes los “consumidores finales”, a los que llegaba la recaudación final, aún no tuvieron ningún castigo judicial. Y nadie duda ni que él o su sucesor, Fernando Moreira, fueran parte de aquel eco sistema.

En la gobernación salieron eyectados dos funcionarios de primera categoría. Martín Insaurralde, encontrado en El Bandido previo a la elección de 2023 y Jorge D’Onofrio a cargo del Ministerio de Transporte. Todavía no hubo avances importantes en otro de los casos cruzados por denuncias, como lo es la administración del IOMA.

¿Cómo se hace para que todo eso no tenga consecuencias sobre las imágenes personales de los conductores de los Ejecutivos? Son cuestiones inexplicables. Si un líder no es el mejor informado de su gestión, algo no está bien. Ya sea por funcionarios del área que tienen relación directa con quien conduce o a través directamente por algún comentario de alguien que se enteró de las peripecias indebidas de quien la está haciendo, un presidente, gobernador o intendente siempre está informado. Es falso el lema que “no sabe nada” o que alguien es bueno pero se rodea de gente mala. Si no actúa es porque no quiere. Más allá de la sospecha, a veces no se actúa para no provocar un problema interno que desequilibre su esquema de poder.

Si Cristina Fernández de Kirchner fue encontrada culpable de los delitos refrendados por sus subordinados, ¿cuánto faltará para que a Javier Milei se lo juzgue por lo de $LIBRA o a su hermana por lo sucedido en la Andis? ¿Pudieron desconcer el cambio abrupto de su calidad de vida de Manuel Adorni o tuvieron que sostenerlo por otras cuestiones? Preguntas que el ministro de Justicial Juan Bautista Mahiques pretenden que se responda luego que designe los jueces amigos para determinar si fueron delitos o no.

Fernando Cerimedo, investigado por intentar asesinar a su ex pareja e implicado en las escuchas por las que se conoció el 3% de la ANDIS

En el peronismo de los últimos tiempos, en tanto, nadie quiere tocar nada por miedo que el otro se ofenda, rompa o termine denunciando algo de lo que fue partícipe. Diferente fue la “picardía” que le descubrieron a Sergio Massa, transformado en la comidilla inesperada. Justo a él no le podía pasar nunca eso.

En este ecosistema los arriba mencionados más Máximo Kirchner deben ponerse de acuerdo sobre las reelecciones indefinidas de los intendentes, el esquema electoral a seguir en provincia de Buenos Aires, si desdoblado, como el año pasado, o concurrente, junto la elección nacional o la designación de los jueces de la Suprema Corte provincial. Imposible, por más que puedan ver próxima su vuelta al poder.

Por ahora lo único que definieron es que nadie se vaya por afuera de lo que hasta hoy es Fuerza Patria. Todos los que quieran discutir candidaturas lo deberán hacer desde una PASO, esa que el Gobierno nacional está a punto de conseguir suspender o eliminar.