¿Quién es Rodolfo Suarez? Sus secretos, sus miedos, sus gustos y más

¿El consejo? Que te tomes cinco minutos y leas hasta el final. Charlamos con el hombre que dirigirá los destinos de Mendoza los próximos cuatro años sin ningún tipo de restricciones. Contó todo: desde su infancia y época universitaria, hasta lo que lo saca de quicio. Pasamos por la relación con sus hijos, la política, Mauricio Macri, Alberto Fernández, los contrincantes políticos y también por su película preferida y el gusto de helado que siempre pide.  

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Federico Croce

A Rodolfo Suarez Wikipedia ya lo tiene entre sus filas. La “enciclopedia libre” de la web nos cuenta que nació el 20 de abril de 1963 en la localidad de La Consulta, departamento de San Carlos, provincia de Mendoza, Argentina. Que es hijo de Ulpiano Suarez y Lilia Reynoso y el menor de cuatro hermanos. Está casado con Fabiana Calleja y tiene cuatro hijos: Gastón, Valentín, Sofía y Facundo.

El hombre que nos gobernará los próximos cuatro años viene de una familia que siempre estuvo ligada a la política, pues sus dos abuelos fueron intendentes de San Carlos: Ricardo Reynoso por el peronismo y Ulpiano Suarez por el radicalismo. Su padre, también llamado Ulpiano Suarez, fue presidente de la Cámara de Diputados. Rodolfo Suarez se afilió al radicalismo en 1982 con la apertura democrática posterior a Malvinas.

A pesar de los apuros y las euforias, se entregó a la consigna: hacer una radiografía de quien se llevó el triunfo en una elección histórica para que los mendocinos lo conozcan más íntimamente.

La charla con el flamante gobernador electo comenzó, justamente, hablando de su infancia.

- ¿Cómo fueron sus primeros años en el Valle de Uco, Rodolfo?

- Mi hermano mayor me lleva dieciocho años, mi hermana dieciséis, y mi tercer hermano, diez. Pero tuve muchos amigos. Mi infancia fue muy linda, de campo, de disfrute de la naturaleza y de esas en donde se juega mucho afuera, en las fincas. Cursé mis estudios primarios en las escuelas Adolfo Tula y Santa Rosa de Lima, e hice el secundario en el Instituto de Enseñanza Secundaria E-25 La Consulta, donde egresé como Perito Mercantil. En el año 1981, me vine a la ciudad de Mendoza para comenzar la universidad.

- ¿Le tocó el servicio militar?

- No, por suerte me salvé por número bajo.

- Cuénteme sobre su experiencia universitaria.

- Arranqué estudiando agronomía, pero no me gustó. Entonces me cambié a abogacía en la Facultad de Derecho en la Universidad de Mendoza. Hice dos años, y me casé súper joven. Tuve un hijo y cuando tenía 22 años, falleció mi papá. Allí tuve que hacer un “recalculando” en mi vida, pues la familia se ajustó a otra realidad y me puse a trabajar. Comencé a trabajar en una fábrica de ropa y como me empeñaba en terminar mi carrera, me anoté en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba, donde se podía estudiar en calidad de “libre”. Así pude terminar la carrera. Nunca dejé de trabajar. Luego me dediqué a la profesión de abogado.

Suarez entrevista

- ¿Y cómo está compuesto su núcleo de amigos hoy?

- Tengo muchos amigos, de distintas etapas de mi vida. Si tengo que nombrar a dos de los más queridos, se me vienen a la cabeza Guillermo Emmi, de La Consulta, y Francisco Martínez, con quien nos fuimos juntos a Córdoba a estudiar, y quien era el mejor amigo de Víctor Fayad: él era la conexión que tuvimos en primer lugar. Pero tengo muchos amigos de la secundaria, que la mayoría son de Tunuyán, y también éramos amigos de jóvenes con Alfredo Cornejo, con quien nos conocemos de los mismos pagos.

- ¿Cómo se manejan “los amigos del campeón”? Es decir, esa gente que de golpe, en el triunfo, aparece y se presenta como íntima…

- Los amigos que tengo y me están acompañando ahora también vienen de mucho tiempo. Tengo buenos amigos que me ha dado la política. No tengo la sensación de que alguno de los que esté en mi entorno no sea sincero, o esté por interés. Por supuesto, sé que las reglas del juego a veces son esas, y que pueden aparecer… pero es fácil reconocerlos.

Rodolfo Suarez: de bebé, en San Carlos.

- ¿Y tiene amigos de otros partidos políticos?

- Si, muchos. Y muy amigos.

- Si le pido que me nombre a una persona de confianza, alguien a quien como gobernador desde el 10 de diciembre será el primero al que se le ocurra pedirle una opinión o consejo… ¿Quién se le viene a la mente?

- Alfredo Cornejo. Pero te lo estoy nombrando más allá de su experiencia política o de que es quien me entregará el mandato. Sobre todo te lo menciono porque nos conocemos íntimamente. Nos conocemos desde chicos, desde San Carlos. Nuestras charlas son casuales, tranquilas, sin agendarlas. Nos llamamos así nomás, yo a él, o él a mí. Con Cornejo no nos vamos a pelear nunca.

La familia

- Hay una fascinación en la prensa mundial con las primeras damas. Antes no tenían lugar en las noticias, pero ahora sí. ¿Cómo es Fabiana, su esposa? ¿La ve enfrentando a los medios, dando entrevistas, u opinando en la agenda de gobernación o imponiendo su voluntad, como otras que así lo hicieron?

- Mi mujer no tiene ningún tipo de relación con la política. Ni remotamente. Fabiana (Calleja) es profesora de educación física y estamos juntos hace 17 años. Me apoya muchísimo, y te diría que es la que lleva adelante la familia. Es mi compañera de vida y me banca incondicionalmente. Pero no tiene un perfil alto ni el más mínimo interés de meterse en la política.

- Cuénteme pequeños momentos cotidianos que comparte con Fabiana.

- Comparto con ella lo más que puedo. ¡Qué se yo! Me hace hacer gimnasia, me saca a correr los fines de semana... En el ajetreo de mi trabajo, encuentro paz con ella. Es inteligente, perspicaz, admirable… y muy exigente. Y como te digo, nos gusta hacer de todo juntos, hasta ver series. Yo jamás salgo a comer de noche o armo cosas de trabajo en esos horarios porque me gusta estar todas las noches con ella y con mis hijos en mi casa. Salvo algo muy excepcional, esa decisión es sagrada, y no es un propósito que me cueste, sino que me hace muy feliz.

Rody Suárez: el más pequeño. Aquí, con sus hermanos y su papá.

- ¿Qué hacen sus hijos? ¿Cómo es su relación con ellos?

- Gastón, el más grande, es ingeniero en Informática, Desarrollo Web y Marketing Online. Tiene una empresa de diseño de software en la que, en sus inicios, yo también fui parte. Valentín es mi segundo hijo: es papá de Inti, mi nieto, que tiene dos años. Él lleva un emprendimiento de venta de productos orgánicos. Sofía tiene 15 años, está en la secundaria, y es a la que veo muy parecida a mí en el hecho de que le gusta la política. El más chiquito es Facundo, que tiene 12 años y es un fenómeno: con él vamos al cine a ver todas las películas de superhéroes habidas y por haber, jugamos a la Play y tenemos un desafío nocturno: luego de la cena, un partidito de damas antes de dormir. Vamos registrando noche a noche los resultados.

- ¿Un padre puede ser amigo de los hijos?

- Hay distintas edades, y la relación entonces va tornándose diferente. El rol de padre siempre está. Yo genero mucho diálogo y mucha confianza, aquí pueden llegar a sentir una relación amistosa. Pueden venir a hablarme de todo. Pero el rol de padre está muy claro.

- ¿Como compatibiliza las responsabilidades de la política, y sobretodo este tiempo de campaña, con la presencia en la vida familiar y en la crianza de los hijos?

- Bueno, reconozco que estas circunstancias que he vivido últimamente y la intensidad de la campaña me han hecho sentir mal incluso con mi esposa. Yo los extraño mucho cuando no estoy con ellos, y no he estado el tiempo suficiente; o por lo menos, no he estado el tiempo que quiero estar y que estoy acostumbrado a estar. Fabiana ha tenido que asumir roles que yo realizaba. Pero lo que pretendo es compatibilizar y lograr volver a estar presente lo más que se pueda en lo familiar sin descuidar el trabajo que me tocará.

La infancia del gobernador electo.

La política y lo que se viene

Hay que decir que, luego de cargos en la legislatura y diversas asesorías letradas, fue concejal de la Ciudad de Mendoza y presidente del H. Concejo Deliberante. En 2014 quedó a cargo de la intendencia de la Ciudad de Mendoza hasta completar el mandato del fallecido intendente Víctor Fayad, quien fuera su amigo y padre político.

El 11 de diciembre de 2015, asumió el cargo de intendente por el período 2015-2019, luego de obtener el 59,99% de los votos en las elecciones municipales de mayo de ese año.

Rodolfo Suarez es también el presidente de la Unión Cívica Radical Mendoza, con su primer mandato entre el 15 de diciembre de 2015 a diciembre del 2017, y su segundo mandato con su reelección en diciembre del 2017 hasta la actualidad.

¿Cómo surge la pasión por la política?

Bueno, tras el retorno a la democracia, milité activamente junto a mi padre y mi hermano mayor en San Carlos. Fui congresal provincial representando al departamento, y en 1991 fui secretario del comité provincia de la U.C.R., elegido en representación de la Juventud. Allí comenzó todo.

- ¿En el caso de que Alberto Fernández fuera elegido presidente, se ve teniendo una buena relación con él?

- Sea quien sea el presidente que se elija, me veo en una relación totalmente civilizada, pensante, y basada en un buen diálogo. Gane quien gane en la elección a presidente, hay que olvidarse de los partidos y ponerse a trabajar. Yo como intendente de la Ciudad de Mendoza he trabajado con personas de todos los colores políticos, y lo que espera la gente es madurez y progreso.

- ¿Y con Anabel Fernández Sagasti se ve dialoguista?

- ¡Por supuesto! Con ella y con quien sea. Creo en los liderazgos compartidos. Los liderazgos en un Estado vienen del empresariado, de la sociedad civil, de los políticos oficialistas, de la oposición. Yo goberné la Ciudad de Mendoza contando con líderes de todos esos espacios.

- En su discurso luego de la victoria, Cornejo fue muy duro con Alberto Fernández y con los gobernadores de provincias opositoras que llegaron a Mendoza en aviones privados para participar de una reunión del Frente de Todos. ¿Usted qué piensa sobre eso?

- Es que se usaron aviones públicos, se pagan con dineros públicos, para actos partidarios. Eso rozó la corrupción. A los mendocinos no nos gusta eso para nada.

- ¿Y usted qué va a usar? ¿Aerolíneas Argentinas?

- Voy a usar aviones de línea. Jamás se me ocurriría comprar un avión privado para la provincia.

- ¿Cómo va a ser su relación con la prensa? La historia nos muestra que entre gobernadores mendocinos y periodistas el amor nunca ha sido plácido.

- Te he dicho que soy dialoguista, y por eso siempre esa charla será con respeto. Pretendo respetar y ser respetado. Por supuesto, dialogar dando mis razones con convencimiento. Mi relación con la prensa es personal: todos tienen mi teléfono, y me llaman directamente a mí. Puede ocurrir que alguna vez no pueda atenderte, pero en general he tenido muy buena relación y pretendo seguir teniéndola.

- Le pido lo primero que se le viene a la mente al escuchar los nombres que vienen a continuación, que no son otros que quienes representan a la oposición que tendrá y a los protagonistas de la próxima elección nacional. Va el primero: Alfredo Cornejo.

- Un gran administrador y estadista.

- Anabel Fernández Sagasti.

- Le falta experiencia.

- Noelia Barbeito.

- Respeto sus convicciones, aunque no coincido.

- José Luis Ramón.

- Parte del espectáculo de la política.

- Mauricio Macri.

- El presidente.

- Roberto Lavagna.

- Un economista respetable.

- Miguel Ángel Pichetto.

- Un político formado.

- Alberto Fernandez.

- Un político formado.

- Cristina Kirchner.

- No me gustan sus formas, sus modos y sus ideas.

Un picadito: de todo un poco, para conocerlo más

- ¿Qué lo saca de quicio?

- Las personas necias. Los que se aferran a posturas obtusas e insisten en ellas. Los que no escuchan al otro. Esas personas me sacan.

- ¿Los argentinos tenemos “reunionitis”? ¿Nos encanta hacer reuniones?

- A mí me molestan particularmente los que me dicen “juntémonos esta noche a comer, y hablamos”. Yo siempre les contesto: “Mejor hagamos un desayuno de trabajo: a las 8 de la mañana nos juntamos y resolvemos este tema”. Yo he gobernado haciendo reuniones de gabinete en la Ciudad, porque un gobierno tiene que ser transversal, pero no me gustan las reuniones políticas de noche para hablar de bueyes perdidos.

- Mencione algo que lo enorgullece de Mendoza.

- Me enorgullecen los mendocinos y las mendocinas. Tenemos una cultura diferente, que nos identifica y nos hace distintivos dentro del país. Esto que hablábamos de los aviones y las avionetas… el mendocino no lo soportaría de un gobernante. No resistiría ni dos horas un gobernador que se compre un avión y vaya a Chubut a un acto político, por ejemplo. Cuando en la Ciudad armamos una ordenanza de convivencia, solidaridad y respeto en los espacios públicos fue bienvenida y los mendocinos la cumplimos. Cada vez hay menos daño a los monumentos y al arbolado, cada vez menos calles se cortan. Cuando el turistas viene, dice: “¡Qué linda ciudad! ¡Qué lindas las montañas!”, pero también dice “¡Qué linda es la gente, qué respeto que hay!”.

- ¿Y algo propio de Mendoza que tenemos que cambiar?

- Algunas actitudes mezquinas de la dirigencia política. Creo que todos los dirigentes, de todos los partidos, deberíamos sentarnos en una mesa para fijar políticas de Estado para ver como hacemos todos juntos para acabar con la pobreza y para que haya trabajo, por ejemplo. El consenso político para estos temas debe darse.

- Cuénteme algún momento de sufrimiento de este último tiempo.

- Bueno, me afectó realmente lo que pasó en la reinauguración de la plaza España. Me dolió mucho porque habíamos recuperado un espacio público, habían vecinos contentos, estaban por comenzar a bailar 200 niños y era todo fiesta… y me echaron. Porque fui echado por algunos desubicados. Se comportaron en forma diametralmente opuesta a la forma de ser del mendocino que yo admiro. Además había turistas, y me dio pena que vieran eso.

- Mencione un político de la oposición que estima y respeta, y uno al que no.

- Respeto mucho a Schiaretti, el gobernador de Córdoba, un hombre formado y calificado; que ha hecho muchas cosas. Un político opositor que no estimo es Guillermo Carmona: siempre va por la negativa.

- Mencione un par de radicales admirables para usted. ¡Y no vale decir Alem!

- (Risas) Víctor Fayad es el primero que se me viene a la mente. Pero al que más admiro es a Alfonsín. Ha sido un referente impresionante. Ha sido parte de nuestra vida de jóvenes y la admiración que sentíamos por él era inmensa. Además era amigo de mi padre, iba a mi casa a San Carlos, se quedaba y comía allí. Con Alfredo Cornejo nos conocemos de esa época.

- ¿Hay alguien con quien sus propias entrañas no le permitirían sentarse a hablar?

- Nadie.

- ¿En serio? ¿No hay nadie que no soporte, o que le produzca indignación su accionar?

- Pero eso, en mi caso, no me impide entablar un diálogo, o intentarlo.

- ¿Cuál es la mala palabra que dice siempre?

- Güevón, como todo mendocino. Mi esposa, que es santafesina, todavía no entiende por qué la repito tanto. Además se me sale sin querer.

- ¿Cuál es su obsesión?

- Hacer bien las cosas. Soy perfeccionista. Necesito sentir que he hecho todo el esfuerzo para algo.

- ¿Qué piensa de la frase que dice que “la corrupción está en el gen argentino”?

- Que es mentira. No lo creo. Pienso que la mayoría de los argentinos son personas honestas, que trabajan, que la pelean, que sufren. Pero creo que no deberíamos tener tanta tolerancia a la porción de argentinos que sí son corruptos.

- ¿Cuánta plata le gustaría ganar?

- El sueldo del gobernador no tiene que estar pensado de acuerdo a lo que maneja. Si pensáramos como en el ámbito privado y debiéramos poner con esa mentalidad el sueldo del gobernador, debería ser 30 veces mayor, pues es un hombre con unos cien mil empleados y que maneja un presupuesto de 120.000 millones de pesos. Pero el gobernador es un servidor público y con vocación de servir. Así es que el sueldo que está establecido es correcto, porque le permite vivir dignamente.

- ¿Qué cosas no va a dejar de hacer aún siendo gobernador?

- No voy a dejar de ir al gimnasio ni voy a dejar de correr los fines de semana en la montaña con mi esposa. No voy a dejar de ir al supermercado. No voy a dejar de caminar por la calle con mi familia.

- ¿Qué auto tiene?

- Una camioneta Toyota.

- ¿Va a seguir viviendo en su domicilio o se va a mudar a la residencia oficial?

- Voy a seguir viviendo en mi casa.

- ¿Cuál es su comida preferida?

- El garrón de cerdo. Es bastante pesado, lo sé. Ya no se hace mucho.

- ¿Qué gusto de helado pide siempre?

- Dulce de leche con nuez y frutillas a la crema.

- Una banda o un cantante.

- El flaco Spinetta: sin dudarlo.

- Una buena película.

- Pulp Fiction.

- La última serie que vio.

- Mindhunter.

- El paseo favorito en Mendoza.

- Ir a la montaña y al Valle de Uco.

- ¿De qué equipo es hincha?

- De San Lorenzo y de Gimnasia y Esgrima.

- ¿Una fobia o un miedo recurrente?

- Me quedé sin mi padre muy joven, y como ya había formado familia, siempre tuve miedo de quedarme sin trabajo porque no tenía sostén. Además luego el ejercicio de la profesión del abogado es liberal, y hay que buscar clientes:por eso ese miedo persistía.

- ¿Por qué querer ser gobernador en un contexto difícil de país?

- Porque llevo años preparándome para esto. Hay algo que siento en el pecho de cosas que se pueden hacer por Mendoza, y este espaldarazo que me ha dado el pueblo mendocino no hace más que llenarme de fuerzas y energía.

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