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Qué lugar tienen los mendocinos en la Mendoza del futuro y los "nuevos-viejos dueños" de los recursos

Mendoza siente el impacto de un crecimiento nacional dispar. El error en el pronóstico de Cornejo y la segmentación que se nota hasta en la geografía de Mendoza. Vaca Muerta y los nuevos viejos dueños de los recursos.


Alfredo Cornejo no llegó al Gobierno de manera improvisada. Así como trazó una estrategia de poder que comenzó a ejecutarse mucho antes de las elecciones adelantadas de 2015, también planificó qué iba a hacer, con qué equipo y cuál sería la estrategia discursiva. La autoestima de Mendoza estaba por el piso; algo en lo que el actual Gobernador ayudó a que ocurriera. Esa realidad “psicológica” ayudó a que Cornejo pudiera avanzar con menos obstáculos. Había también menos anticuerpos.

Ese esquema tuvo resultados exitosos en lo político y algún conformismo: la “ley y el orden” parecían funcionar, los servicios básicos mejoraron y se creó un clima político extraño. Esa idea de la situación dada: el contrasentido de que siempre gana “Cambia Mendoza” aunque lo que más cambie sean los pareceres puertas afuera de Mendoza de parte de quien gobierna. El mapa trazado por Cornejo tuvo un error; un yerro de pronóstico creado, quizá, por la falta de previsión sobre la Argentina que podía venir.

Cornejo fue víctima de sus propias palabras al pronosticar reiteradas veces que “si Argentina crecía, Mendoza iba a crecer más”, basado en datos históricos. Pues ocurrió lo contrario: Argentina creció, la Provincia creció menos. Y el 2026 apunta a un resultado parecido. Todo en un marco complejo si se mira un panorama general: en una serie estadística más amplia la economía argentina sigue en una línea más plana que los anuncios. Si se hace zoom, incluso, resalta otro dato más revelador: la recuperación general está impulsada por pocos sectores que traccionan mucho los números, pero menos el impacto en la vida cotidiana. Y, por el contrario, los sectores que dinamizan más la economía de las familias, las empresas y los Estados provinciales están quietos o en decadencia.

Mendoza “es víctima” de ese modelo porque no participa en las ligas del agroexportador, la minería a gran escala y el petróleo no convencional. En el país ya está instalada una pregunta que tiene su correspondencia en Mendoza: si Argentina crece, quiénes serán parte. En Mendoza la duda que vale explicitar es cómo será el futuro y quién “será parte”. Hasta la configuración urbana comienza a delinear ese futuro. En el Gran Mendoza están a la par la cantidad de asentamientos y barrios “populares” con los barrios privados o loteos cerrados que pretenden serlo. Oscilan entre los 250 y los 300 cada bloque y van en crecimiento. Incluso hay ejemplos de convivencia geográfica y distanciamiento urbanístico: barrios precarios que tienen como vecinos a loteos cerrados que se amurallan. Los barrios privados, incluso, tienen una sobrerepresentación política. Buena parte de los intendentes de Mendoza, legisladores, concejales y funcionarios habitan ese tipo de urbanización. Es tendencia. La estética le ganó también a la planificación y los barrios que invirtieron en muros y barreras pueden tener, en el futuro cercano, los mismos problemas de servicios que sus vecinos: colapso de cloacas, falta de agua (que hoy se suple con pozos) y saturación vial.

Por eso el Gobierno provincial y los municipios de Guaymallén, Maipú y Luján están apurados por sumarle trochas a sus accesos. Más autos para transportar a más gente a los mismos lugares. Esos barrios están, pero no la infraestructura. Les pasa, por nombrar un ejemplo notorio, a los vecinos de Vertientes del Pedemonte. Luján ganó la puja judicial y se quedó con un territorio y una población enormes. El Estado hizo la Ruta 82 a nuevo. Pero hay una sola escuela pública. Cada mañana, mediodía y tarde hay varias “migraciones” de pequeñas de familias enteras en esa zona.

La fragmentación social es un problema estructural en Argentina y esa tendencia podría acentuarse por la heterogeneidad que tiene el modelo de impulso a la producción. En los datos finos hay complejidades mayores. El ministro de Educación, Tadeo García Zalazar, lo puso de relieve cuando presentó un plan de prácticas laborales para estudiantes secundarios. El desempleo afecta fuertemente a los más jóvenes. Entre las personas menores de 30 años la desocupación duplica al índice general (que en Mendoza es alto). Y entre las mujeres jóvenes es aún peor. Incluso se transformó en contracultural, al tomar la posición del gobierno nacional, promocionar la educación superior, por lo que el futuro está en tensión.

Movimientos en áreas clave

En la semana hubo movimientos relevantes entre los “dueños” de los recursos naturales estratégicos de Mendoza. En algunos casos ratifica una tendencia que precedió al actual gobierno y que no cambió; en otros aparecen nuevos actores y, también, comienza a tomar forma un nuevo modelo del que la Provincia puede ser parte.

La dejadez que tuvo Mendoza desde que administra los recursos para enfocarse en una estrategia de aprovechamiento del subsuelo, en particular el petróleo no convencional, puede tener una recuperación con la inercia de esa industria. Vaca Muerta “crece” también hacia el norte, es decir se acerca a los imaginarios límites con Malargüe. Las áreas neuquinas que colindan con el Río Grande (o Colorado) ya producen más petróleo que todo Mendoza: unos 80 mil barriles, contra 50 mil. La formación tiene continuidad y depende de la aceleración que impongan las 3 empresas que tienen intereses reales en explorar ese camino.

YPF y Quintana son los que tienen compromisos de inversión y que buscan una sinergia logística que supla las carencias de infraestructura que tiene Mendoza. Con base en Rincón de los Sauces, podrían compartir equipos para explorar de manera continua en un período de tiempo la lengua mendocina de Vaca Muerta. Tango Energy tiene intereses en la misma zona y hubo una noticia que genera expectativa: un acuerdo para que una empresa vinculada a Tango financie y capitalice actividades no convencionales en el área Payún Oeste, en la lengua mendocina de Vaca Muerta. La empresa asociada es Unconventional Resources S.A. ("URSA"). Para darse cuenta de la importancia hay que ir adentro de “URSA”. Esa sociedad está compuesta por Vista y Trasfigura.

Es decir, es una subsidiaria de la petrolera liderada por Miguel Galuccio, el “padre” del desarrollo de Vaca Muerta en Argentina y uno de los ganadores del modelo. Vista en realidad está haciendo uso productivo de los derechos que le quedaron tras los incumplimientos de Aconcagua Energía, la empresa predecesora de Tango. La petrolera “mendocina” había logrado acuerdos de financiamiento con Vista que se pagaban con producción de petróleo. Aconcagua no cumplió, Tango la “rescató” y las deudas que tenían con Vista se pagarán con el avance sobre la posible producción no convencional. Tango y Vista tienen ese vínculo que puede ser beneficioso. También hay que tener en cuenta el vínculo personal entre Galuccio y Pablo Iuliano, el CEO de Tango y uno de los puntales del desarrollo de Vaca Muerta. Ambos fueron parte de YPF cuando se potenció el proyecto no convencional.

Antes, Tango y sus socios buscarán, seguramente, renegociar los contratos con Mendoza. Esa petrolera tiene compromisos de inversión fuetes en las áreas maduras que posee. Una de las posibilidades es “trasladar” esos compromisos a Vaca Muerta y negociar los beneficios que tuvieron otras empresas que firmaron concesiones nuevas. Esa negociación no es sencilla.

Nuevos - viejos dueños

El otro anuncio relevante tuvo que ver con la salida final de YPF de las áreas convencionales de Mendoza. La venta de Chachahuén es el hito más importante. Cuando asumió, el CEO de la petrolera estatal Horacio Marín había considerado a ese proyecto como estratégico para mantenerlo, a pesar del plan de desinversión en áreas convencionales para concentrarse en Vaca Muerta. Finalmente también la dejó de lado y fue parte del “Plan Andes” para dejar de producir petróleo convencional. La venta se hizo de manera privada y Chachahuén tendrá “nuevos viejos dueños”. El 70% que tenía YPF será transferido a dos empresas que gozaron de manera parasitaria de los beneficios de Chachahuén gracias a que supieron triangular los permisos como un bien inmobiliario. Se trata del holding liderado por José Luis Manzano con sus diversos nombres, y la empresa Energía Mendocina, de Omar Álvarez.

Ellos ya tenían un 30% de participación y ahora volverán a ser dueños totales, aunque por primera vez deberán operarla. En 2008 el área fue adjudicada a las empresas Ketsal-Kilwer, que no tenían experiencia y nunca invirtieron ni operaron. Luego fue vendida y triangulada a Energía Mendocina e YPF, que se quedó como operadora. El área fue segmentada y se renegociaron las regalías y la inversión para ejecutar un plan de recuperación terciaria. El resultado fue positivo y la producción aumentó fuertemente. YPF la vendió a sus socios, aunque con nombres nuevos: Compañía Andina de Petróleo y Gas, la sociedad usada por el grupo Manzano, fue creada formalmente en junio. El Gobierno de Cornejo debe autorizar ese traspaso, pero no hay indicios de que se vayan a oponer. En esa negociación hay conocidos. El mismo Gobierno ha tenido que renegociar contratos con el mismo holding y está en proceso de otros “diálogos”. En 2023 renegoció el contrato con EDEMSA, por ejemplo, estirando 20 años la concesión. Y ahora mantiene una negociación secreta con Minera Aguilar por Potasio Río Colorado. La titular de Compañía Andina es Inés Anchelerguez, abogada que firma como apoderada de Manzano y ha sido o es parte de muchas de las empresas, entre ellas EDEMSA. Ese grupo ya tiene garantizado el control de activos estratégicos en la era posCornejo tras esos acuerdos.

En medio del impulso a la minería, la llegada de la minera BHP para impulsar la exploración de uno de los proyectos del Distrito Malargüe es relevante. La minera más grande del mundo había dejado Mendoza y que ponga el ojo y hasta 40 millones de dólares en exploración es un indicador relevante. Lo hará de manera asociada con KObrea, empresa que le compró y se asoció a los mendocinos de AgAuCo, liderada por Mario Chaber y Ernesto Concina, dos de los referentes del sector en la provincia. BHP es parte junto a Lundin del proyecto de cobre más grande del país. Se trata de Vicuña, que está en etapa de pre construcción en San Juan, con una inversión total que rondará los 20 mil millones de dólares.

Vicuña, con BHP a la cabeza, puso de relieve las tensiones que generan los proyectos de esa magnitud. El acceso a la energía, al agua, la forma de contratación y hasta el sistema de toma de decisiones entró en jaque. La magnitud de Vicuña y el poder que tiene entra en lo que algunos llaman “proyecto-Estado”. El acceso a la electricidad ((con prioridad sobre la energía disponible sobra la línea que construirán), la contratación de proveedores en el exterior (como los proveedores chinos para montar el “pueblo” a 4 metros de altura), la forma de interpretar el tratado binacional y también la forma de administrar los recursos que generará son parte del debate en San Juan. En el fondo está el mismo debate: cómo y para quién será el futuro.