Marcelino Iglesias rompió el silencio: defendió a Currenti y su gestión en Guaymallén
El exintendente negó irregularidades y aseguró que los convenios entre la comuna y la inspección de cauce que está bajo la lupa judicial "fueron auditados". Defendió los "32 km de canales" construidos durante su gestión.
Sergio Marinelli, Marcelino Iglesias y Alejandro Currenti.
Prensa Guaymallén.Las denuncias y sospechas alrededor del caso Alejandro Currenti no solamente se circunscriben a la gestión dentro de la Inspección de Cauce de Vertiente Corralitos, donde fue destituido por casos de corrupción, sino que en paralelo la Justicia ha puesto en la mira los convenios que el Municipio de Guaymallén firmó con Currenti durante la gestión de Marcelino Iglesias para aportar materiales a obras de revestimiento de canales en la zona de Corralitos.
Las acusaciones contra la gestión de Iglesias las reflotó el exconcejal peronista, José Pozzoli, quien sostuvo a MDZ Radio que habría pruebas comprometedoras, donde señaló que parte de los materiales entregados por Guaymallén para la realización de recubrimiento de canales (hormigón elaborado, hierros, fenólicos, mallas de acero y combustible, entre otros) habría sido utilizado por fuera de la propia Inspección de Cauce, o directamente "comercializado".
Marcelino Iglesias y el vínculo con Alejandro Currenti
MDZ consultó al propio Marcelino Iglesias, quien defendió el sistema implementado durante sus dos mandatos, aseguró que las obras realizadas con Currenti "fueron controladas y auditadas" y rechazó de plano las acusaciones formuladas por Pozzoli.
Iglesias sostuvo que el punto de partida de aquellos convenios fue la necesidad de resolver un problema histórico en distintos sectores del departamento: “Durante muchos años en los gobiernos peronistas no se hizo ninguna obra de parte de Irrigación de recubrimiento de canales. Había desbordes sobre carpeta asfáltica y también sobre calles de tierra”, señaló.
Según relató, el vínculo con Alejandro Currenti comenzó en 2019, cuando el entonces inspector de cauce le planteó la necesidad de ejecutar unos 200 metros de canal. La Municipalidad aportó hormigón y ambas partes firmaron un convenio. Al año siguiente, el esquema se amplió, teniendo en cuenta que los resultados eran positivos.
“Me propuso luego hacer 2.000 metros. El convenio era que la Municipalidad ponía los materiales -el hormigón era el más importante-, y se colocaba en obra porque es hormigón elaborado. El hierro lo tenían en la subdelegación y preparaban los encofrados a la vera del camino”, explicó.
El exjefe comunal afirmó que el mecanismo “funcionó muy bien” y aseguró que, durante los cuatro años de su gestión, "se concretaron 32 km de revestimiento de canales" (ndr: Pozzoli dice que pudo corroborar 20 km).
La defensa de Marcelino Iglesias: “Las obras fueron auditadas”
Uno de los principales argumentos de Iglesias para defender su gestión fue el sistema de control que, según afirmó, se aplicaba sobre los materiales y las obras. “El plan funcionó muy bien. Estoy orgulloso y lo haría de nuevo”, sostuvo.
Explicó que las obras eran verificadas mediante la "cubicación" del hormigón utilizado en cada estructura y que los controles tenían en cuenta las diferentes dimensiones de los canales.
Además, señaló que la Municipalidad incorporó controles sobre la calidad del material (debía ser H25, de máxima calidad). Según explicó, se realizaron auditorías mediante un laboratorio de hormigón para verificar que se utilizara la resistencia prevista en los convenios. “El hormigón se entregaba en el encofrado, como se hace habitualmente", señaló.
No obstante, el foco según una de las denuncias, estaba sobre el hierro, material del cual una testigo expresó que vio cómo cargaban parte del hierro -que debía ir destinado a obras- en un camión y lo llevaban a un barrio donde vivía supuestamente un familiar de un empleado de la Inspección.
"También teníamos auditorías sobre el hierro y, de acuerdo con los cálculos que hicieron los ingenieros, se utilizó en las obras”, insistió.
Iglesias detalló que el sistema también contemplaba la entrega de fenólicos para los encofrados, materiales provenientes de canteras, piedra bola y ripio. En esos casos, sostuvo, la Municipalidad se encargaba del traslado hasta los lugares donde se ejecutaban los trabajos y se utilizaban mecanismos de seguimiento, entre ellos controles sobre los camiones.
La administración municipal también aportaba combustible para las tareas de movimiento de suelo y mantenimiento. “Irrigación ponía poca plata y había mucho movimiento de suelos. La cantidad era fija y también se auditaba el combustible”, defendió.
"Todo fantasía de José Pozzoli"
Como se señaló, las declaraciones de Iglesias se producen luego de que Pozzoli denunciara una “operatoria recurrente y permanente” entre 2018 y 2023, mediante la cual el Municipio de Guaymallén entregaba a la Inspección de Cauce hormigón, hierro, herbicidas, cemento, fenólicos, alambres, impermeabilizantes, mallas de acero, combustible, caños y otros materiales.
El edil estimó que, a valores actuales, el monto de esos recursos rondaría los $10.000 millones y sostuvo que tanto los materiales municipales como los pagos realizados por frentistas y regantes "no aparecerían reflejados en los balances de la Inspección". También cuestionó el mecanismo de contratación utilizado para las obras y aseguró que algunos vecinos denunciaron haber pagado por trabajos que finalmente no se realizaron.
Iglesias rechazó esas acusaciones. “Lo que dice Pozzoli es mentira. Fue auditado, y no una sola vez. También cuando me fui del Municipio”, aseguró.
El exintendente cuestionó especialmente al concejal peronista y planteó que existe un trasfondo político detrás de las denuncias. “Desde el punto de vista de la Municipalidad está clarísimo. El resto es fantasía de Pozzoli”, lanzó.
La defensa a Alejandro Currenti: “Estoy orgulloso de lo que se hizo”
Lejos de tomar distancia, Iglesias defendió la política de convenios con Irrigación y aseguró que volvería a implementarla. “Estoy orgulloso porque las obras se hicieron. Por supuesto que falta mucho por hacer”, sostuvo.
También admitió que, cuando Currenti fue apartado de sus funciones, existían trabajos que habían quedado inconclusos. Sin embargo, relativizó esa situación y aseguró que se trataba de una proporción menor dentro del conjunto de obras. “Es cierto que cuando se interrumpe el proceso había obras en marcha que quedaron inconclusas cuando lo sacan del medio a Currenti. Era mínimo”, afirmó.
Iglesias, sin embargo, sostuvo que mantiene una valoración positiva sobre Currenti. “Yo creo en él porque es un tipo sano”, afirmó.
También se refirió a una de las sospechas que rodearon al inspector y aseguró que la propiedad donde funcionaban instalaciones vinculadas a la Inspección "era preexistente" y que se firmó un comodato por 20 años con Irrigación.
“Me sorprende la dureza del dictamen", manifestó y sugirió algunas internas en Irrigación para "generar tensiones".