El mendocino que se desmarcó de la UCR y dio quórum en Diputados
La Cámara Baja debate los salarios y bonos de los jubilados, la declaración de la emergencia en discapacidad y hasta la crisis del Garrahan.
La Cámara de Diputados, en una sesión clave.
Victoria Urruspuru / MDZEl oficialismo tiene este miércoles una parada dura en la Cámara de Diputados, en una sesión que tuvo quórum y que fue impulsada por la oposición, ya que tratará temas sensibles para la sociedad argentina, como los salarios de los jubilados, los bonos de Anses, la moratoria y la declaración de la emergencia en discapacidad, entre otros puntos que sin dudas "afectan" al ajuste que está llevando a cabo el gobierno de Javier Milei.
En este sentido, y en medio de las ya conocidas marchas de los miércoles, el kirchnerismo fue el principal espacio político preocupado por llegar al quórum, que se obtuvo por el apoyo de una buena porción de bloques y también de algunos legisladores, que se desmarcaron de las decisiones que tomó la mayoría de integrantes sus partidos.
Fue el caso, en Mendoza, con Julio Cobos. El radicalismo ya había anticipado que no daría quórum, al menos con la conducción del bloque de Rodrigo de Loredo. Quienes se encolumnaron fueron los mendocinos Lisandro Nieri y Pamela Verasay. No obstante, una vez que la oposición consiguió el número para sesionar, bajaron al recinto.
Desde el entorno del exgobernador de Mendoza, indicaron que Cobos "siempre ha tenido la misma posición al tocarse estos temas sensibles como las jubilaciones o la emergencia en discapacidad", por lo que fue uno de los que contribuyó para conseguir el número.
De hecho, de antemano se conocía la postura que iba a tener el radical en esta sesión, teniendo en cuenta que cruzó esta ssemana al jefe de gabinete de ministros, Guillermo Francos, cuando adelantó que Miler "vetará" posibles cambios al régimen previsional o de discapacidad.
"El veto es una facultad constitucional del Presidente, pero también lo es la del Congreso de legislar. No puede haber condicionamientos", marcó Cobos.
"No corresponde que el Poder Ejecutivo deslegitime el trabajo del Congreso o amenace con vetos antes de que el debate termine. Debate necesario porque el Gobierno, por segundo año consecutivo, decidió no discutir un Presupuesto Nacional", expresó.
Y agregó: "Si tuviéramos un presupuesto sancionado, el Ejecutivo podría ejercer su derecho de veto total o parcial, pero ante su ausencia, el Congreso debe corregir la discrecionalidad con la que hoy se maneja el gasto público".
También pidió al Gobierno "que respete la institucionalidad. El Congreso está haciendo su trabajo: legislar para dar previsibilidad, justicia y responsabilidad fiscal. Los jubilados, las universidades, los médicos no pueden seguir esperando y necesita que las instituciones funcionen".
La dura carta de Julio Cobos: "Del Estado ineficiente al ausente"
Este miércoles, Cobos publicó en el día de la sesión un documento, en el cual sostuvo que el país "ha pasado de un Estado muy ineficiente a un modelo donde el Estado se ha vuelto ausente, debilitado y muchas veces negado a cumplir funciones básicas e indelegables".
"El jefe de Estado y presidente de la Nación Argentina ha declarado en varias oportunidades que su objetivo es “destruir al Estado desde adentro”, por considerarlo intrínsecamente malo, corrupto e ineficiente. En alguna medida, esa destrucción se ha llevado adelante durante estos dieciocho meses de gestión, afectando no sólo áreas en las que podría argumentarse que el sector privado puede intervenir, sino también funciones básicas que históricamente han sido propias del Estado. Lo importante es saber si esto ha sido o no beneficioso para la sociedad", dijo.
Y señaló que, por ejemplo en Salud, "se ha agravado el conflicto en el Hospital Garrahan y reducido la atención a personas con discapacidad, además de un aumento desmedido de las prepagas", mientras que con las jubilaciones señaló que "están desactualizadas, tanto en términos de ingresos como de cobertura médica, y las prestaciones del PAMI se han acotado y deteriorado".
"Este gobierno puso el foco en terminar con el déficit fiscal para sanear nuestra macroeconomía y compartimos plenamente, pero esto no puede ser a costa de profundizar el déficit social, con jubilaciones y sueldos por debajo de la línea de la pobreza; o provocando un déficit institucional por tener -injustificadamente- dos años consecutivos sin Presupuesto Nacional, haciendo imposible planificar y dar previsibilidad a las provincias y sectores del Estado", añadió.
Y terminó: "Pasamos así de un Estado ineficiente de gobiernos anteriores, a un Estado ausente que se desentiende de todas aquellas funciones que le son propias. Necesitamos un punto de equilibrio, que priorice el bienestar de la sociedad y obre pensando en mejorar la calidad de vida de las presentes y futuras generaciones".


