Avanza la causa contra exfuncionarios del Iscamen imputados por la Justicia

Se trata de dos expresidentes del Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza: Raúl Millán y Leandro Montané. También el excontador del Iscamen Pablo Ferrari. Están imputados por "negociaciones incompatibles con el ejercicio de las funciones públicas en concurso real".

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Edificio del Poder Judicial vista desde terraza Muni Capital

ALF PONCE/MDZ

La fiscalía de delitos económicos tiene a su cargo la investigación contra Raúl Millán, Leandro Montané y Pablo Ferrari por "negociaciones incompatibles con el ejercicio de las funciones públicas en concurso real". El caso saltó a la luz en 2016, año en que Raúl Millán dejó la presidencia del Iscamen en medio de allanamientos por sospechas de irregularidades cometidas durante su gestión. La investigación también implicaba a su antecesor en el cargo y colaborador cercano, Leandro Montané y el contador de la institución Pablo Ferrari.

En 2016 el fiscal Juan Manuel Bancalari imputó a los antiguos responsables del Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza y desde entonces no hubo grandes avances. Sin embargo, la novedad es que la causa ha quedado en manos del fiscal Santiago Garay quien hace poco tiempo remitió el caso al Cuerpo Médico Forense a fin de realizar la pericia contable.

Entre otras cosas se busca determinar la existencia de sobreprecios en contrataciones directas con la que los funcionarios adquirieron levadura de cerveza inactiva en el polvo en el 2014. Otros de los temas que se investigarán será la participación de terceros que se beneficiaron con los sobreprecios como así también los montos del perjuicio generado al Estado Provincial.

Millán dejó su cargo en julio del 2016 en medio de un escándalo que involucraba diferentes sospechas:

Alquileres cuestionables: una de las probables irregularidades cometidas por la gestión actual gira en torno al alquiler de vehículos y otros elementos mediante licitaciones o a través de contratación directa. En el caso de los rodados que alquila el Iscamen, existen casos en los que se trata de autos pertenecientes a familiares de empleados jerárquicos o amigos del poder. Las denuncias apuntan contra un empresario de Tunuyán llamado Raúl Brantiz, a quien señalan como el principal beneficiado a la hora de alquilar coches y otras herramientas de trabajo.

Tareas sobrevaluadas: además de los alquileres, existen sospechas sobre otros trabajos realizados en el Iscamen. Por ejemplo, la construcción de un comedor y de baños de en las barreras sanitarias por montos elevados. A los auditores les ha llamado la atención el hecho de que decenas de personas contratadas como albañiles o mecánicos están domiciliados en el Barrio infanta de Las Heras, donde también están radicados titulares de los vehículos que alquila el Iscamen. Muchos de ellos serían feligreses de la iglesia en la que Pablo Ferrari es pastor.

Compras irregulares: otro escándalo que se comenta por los pasillos del Iscamen es la compra de una levadura en mal estado para la alimentación de las moscas que se utilizan para controlar plagas. Esto habría provocado la muerte de varios ejemplares. A eso se suman sospechas en la compra de mix nutricionales por precios irrisorios.

Manipulación de datos: sin lugar a dudas, la posible manipulación de estadísticas sería uno de los puntos más comprometedores para la provincia. Auditorías técnicas intentan determinar si los índices de efectividad del programa de mosca del mediterráneo y otros similares.

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