Aportes, deudas y secretos: cómo se financian las empresas estatales de Mendoza
Mendoza tiene empresas estales que administran recursos y temas estratégicos. Aysam "ganó plata" gracias a los aportes estatales, la tarifa y la quita de subsidios. Impulsa Mendoza "perdió" por la inflación e invierte en la bolsa. En detalle.
El Estado mendocino tiene un entramado de empresas a cargo de a gestión de recursos y temas estratégicos que han tenido un recorrido particular. En algunos casos hasta desaparecieron y en otros gozan de los beneficios de tener a la Provincia como respaldo y moverse con el margen de maniobra de una empresa. Por eso, por ejemplo, pueden cubrir errores, disponer recursos y también avanzar con el respaldo económico de la hacienda pública.
La empresa más grande y activa de la trama de sociedades estatales es Aguas Mendocinas (Aysam) que tiene a cargo el servicio de agua y cloacas de gran parte de la Provincia. Es estatal desde 2010, año en que se creó la firma tras la quita de la concesión a Obras Sanitarias. Esos dos servicios están en una crisis aguda desde hace 15 años y los mendocinos los viven. La empresa tiene “saldos positivos” en sus cuentas, pero con varios anabólicos que le permiten mostrar números positivos, a pesar de la tensión económica y del sufrimiento por los problemas de cloacas y agua que tienen los usuarios.
La clave de los números está en el exponencial aumento de la tarifa, los aportes del Estado, las obras financiadas también por el Gobierno, la sobretasa que pagan los usuarios y el brusco recorte en los subsidios a la tarifa.
Aysam, por ejemplo, tuvo ganancias por más de 11 mil millones de pesos. Como explicaron desde la propia empresa ese resultado es más un dato contable que una “ganancia monetaria”; pues no significa que a la empresa le haya sobrado plata. Esos números tienen que ver con los emolumentos recibidos. “El resultado neto de la Sociedad por el ejercicio cerrado el 31 de diciembre de 2024 es de una ganancia por $11.744 millones”, dice el documento oficial. Durante todo el año pasado la tarifa aumentó un 243% de manera acumulada. Pero la empresa recibió aportes extra del Estado por 19.500 millones de pesos. Es decir más de 53 millones de pesos por día para poder funcionar. Ese dinero técnicamente es para obras, pero libera de esas responsabilidades a la “contabilidad” de la empresa, que con su recaudación paga sueldos y hace tareas operativas. Pero hay más: además de la tarifa convencional, hay un pago extra de los usuarios equivalente al 20% de lo que se paga para un fondo fiduciario para obras. El plazo para que la empresa sea totalmente autosustentable se extendió y por eso este año recibirá al menos 15 mil millones de pesos de parte del tesoro provincial.
Sin subsidios y más cortes
Uno de los recortes más marcados es el ocurrido en los subsidios. Según el balance de la empresa, solo reciben subsidios “para carenciados” 165 usuarios. En 2016, por ejemplo, eran 11.545 los que tenían tarifa subsidiada. “No hacemos excepciones para nadie, cumplimos estrictamente la norma”; explicaron en la empresa. Sí se mantiene ese beneficio para 7342 jubilados.
También hubo mano dura con las deudas, pues hubo récord de cortes de servicio por falta de pago. Según el balance, “en el marco del Programa de Gestión territorial de recupero de deuda, se enviaron 119 mil notificaciones de corte por un total de deuda de $4844 millones”. En ese plano, se ejecutaron 36.800 cortes de agua a usuarios, “con una recaudación total de $ 1742 millones”.
Mano menos dura recibe la empresa como prestadora, pues, por ejemplo, no fue sancionada por la contaminación que generó en cauces de agua y la vía pública por el derrame accidental y también controlado de desechos cloacales y tampoco por los continuos cortes de agua, de calles y rotura de la infraestructura pública. El estado de la infraestructura de agua y cloacas es crítico y en los 15 años que lleva la empresa estatal no termina de solucionarse.
“Ahora la empresa no es deficitaria y estamos ejecutando en toda la provincia obras por montos totales que superan los 200 millones de dólares y tenemos en cartera obras por más de 250 millones de dólares para los próximos dos años”, explican desde el Gobierno. "Las inversiones deben financiarse mediante aportes del Poder Ejecutivo. Los costos de operación incluyendo las inversiones menores y bienes de uso deben financiarse mediante la tarifa del servicio", agregan.
Minería estatal
Una de las empresas de perfil más alto entre las firmas estatales es Impulsa Mendoza. Fue creada en 2023 por Rodolfo Suarez para “heredar” los activos y actividades de Potasio Río Colorado y para ser usada como base para impulsar la minería en Mendoza. Justamente la particularidad es que esa actividad tiene una empresa estatal que interviene como catalizador, captando activos y hasta financiando actividades.
Ese hecho fue notorio cuando Impulsa ejecutó el plan de exploración en Malargüe, al que adhirieron propietarios de minas y algunos oportunistas también. Impulsa se maneja con los recursos que dejó la empresa brasileña Vale, que pagó 30 millones de dólares como una parte de la compensación por el abandono del proyecto Potasio Río Colorado.
En su balance, la empresa registra una pérdida, pero las autoridades acusan a una particular característica de la economía argentina: la inflación en dólares. “los Estados Contables deben ser expresados en pesos al cierre de ejercicio. De esta forma, y considerando la fuerte caída en el poder adquisitivo del dólar en Argentina producto de una inflación significativamente superior a la devaluación, Impulsa expone una pérdida ajustada por inflación de $ 8.599.232.607”, dice el balance. Previamente explicaban que en dólares, Impulsa había terminado con números positivos, tomando todos los activos que tiene a cargo, claro. “de 2023 con un stock de activos líquidos equivalentes a USD 18.400.000, y finalizó el 2024 en un nivel de USD19.500.000, el cual ronda los USD18.900.00 medidos al tipo de cambio MEP. Es decir, producto de la buena gestión de ingresos y gastos, potenciada por los resultados financieros, Impulsa (anteriormente PRC) finalizó por primera vez con un stock de activos líquidos superiores al del comienzo del año”, explican.
Impulsa financió toda el Distrito minero y se propuso como objetivo tener un accionar “más agresivo”, incluyendo el financiamiento de campañas mineras y hasta de infraestructura. El vínculo con las empresas privadas se funde y algunas veces se confunde. De hecho, como explicó MDZ, algunos exintegrantes de Impulsa Mendoza luego aprovecharon las oportunidades que se abrieron para captar activos dentro del Distrito Minero que la empresa estatal promocionó. No es el único vínculo. Impulsa, por ejemplo, le cedió un equipo de perforación a la empresa Petrolera Aconcagua, pero aún no cobra el canon por alquiler que correspondería. “Al 31 de diciembre de 2024, la Sociedad posee una propiedad de inversión como catalogada como “Maquinaria”, cuyo valor contable asciende a $ 2.566.961.956. Dicho activo ha sido adquirido con el propósito de generar ingresos a través de su explotación mediante arrendamiento. Sin embargo, al 21 de abril de 2025, la Sociedad aún se encuentra en proceso de negociación del contrato de alquiler con la empresa Petrolera Aconcagua Energía S.A., por lo que no se han generado ingresos por su explotación en el ejercicio finalizado el 31 de diciembre de 2024”, aclaran en el balance.
El dinero heredado y captado por Impulsa está invertido en gran medida en títulos y bonos. Algunas de las inversiones registradas son bonos argentinos, bonos del tesoro de Estados Unidos, obligaciones negociables de las petroleras YPF y Vista. Un apartado particular lo representa la inversión a riesgo en otra empresa estatal: Cuyo Aval. Se trata de una sociedad de garantía recíproca creada para apalancar a pequeñas y medianas empresas. Impulsa Mendoza fondeó a Cuyo Aval como parte de su plan de inversiones.
Otra de las compañías que el Gobierno usó como palanca es EMESA, la empresa de energía estatal que hoy es conducida por un especialista de otra provincia. EMESA tiene entre sus activos el manejo de uno de los fondos más importantes de la provincia: el FOPIATZAD, Fondo Fiduciario del Plan de Infraestructura Eléctrica de Alta Tensión, Zonas Aisladas y Zonas a Desarrollar. El nombre es complejo y la trama más aún. EMESA es el fiduciario del fideicomiso, donde van a parar gran parte de los recursos para obras estratégicas. EMESA no ha hecho público su balance 2024 aún.