Ante el nuevo escenario electoral, apuran gestiones en la Nación

El Gobierno y los municipios buscan cerrar acuerdos, trámites y gestiones para que el posible cambio de gobierno no afecte a la Provincia. Los impactos más temidos de la devaluación. 

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Pablo Icardi

Casa de Gobierno.

ALF PONCE / MDZ

El resultado de las elecciones PASO plantean un cambio de escenario para la política nacional y en Mendoza, gobernada por aliados de Macri, acusan recibo.

Uno de los posibles cambios tiene que ver con la relación que proyectan con la Nación. Dada la incertidumbre en ese plano, desde la Provincia y los municipios buscan acelerar trámites y procesos donde tenga intervención algún organismo de la Nación. La intención es dejar los proyectos lo más blindados posible para que no haya forma de que sean revertidos ante un cambio de signo político en Casa Rosada.

Es lo que ocurre, por ejemplo, con los proyectos que requieren financiamiento internacional. En esos casos la Nación tiene la potestad de autorizarlos y en la mayoría de los casos es quien recibe los fondos. Hay municipios de Mendoza que tienen proyectos en marcha y han acelerado los procesos administrativos para cumplir los requisitos técnicos que exigen los organismos internacionales. Hay proyectos de urbanización, de viviendas, de rutas y de apoyo logístico que están en carpeta. En la Provincia ocurre lo mismo. El Gobierno está en proceso para que se aprueben en la Legislatura tres grandes obras que tendrán financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo. Ahora, tras las PASO, urge más.

Los impactos

Las repercusiones económicas del resultado de las PASO aún no maduran. En lo inmediato lo que más preocupa es cómo afectará a las familias por el posible aumento de los productos básicos. La inflación de los alimentos en Mendoza superó el 61,3 %. Hoy se conocerá el dato de julio, pero será un espejismo. Es probable que la inflación del mes anterior mantenga la desaceleración. Pero en agosto ocurriría otra cosa.

Otro de los impactos tiene que ver con los precios de lo que el Estado compra. Es que las reparticiones públicas son de las principales compradoras de productos e insumos diversos. Y hay algunos de esos materiales que “no tienen precios” porque usan como referencia el dólar. En las obras públicas, por ejemplo, hay un mecanismo de actualización de costos. Pero en otros rubros no. Hay contratos cerrados y otros en proceso. También licitaciones en marcha. El Gobierno tomó como estrategia la compra centralizada de algunos insumos críticos, como medicamentos y otros relacionados con la salud, con la idea de bajar costos. Esta estrategia resultó. El problema a futuro son los costos nuevos.

El tercer impacto tiene que ver con la dinámica económica. La falta de precios puso en suspenso la cadena de pagos y complica aún más la falta de actividad.

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