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Petróleo: cómo avanza el plan "resiliente" para sostener la actividad en las áreas maduras

YPF busca ceder áreas, pero aún no presenta el detalle del plan. Exigirán inversiones de más de 70 millones de dólares para extender concesiones.

La industria petrolera está en un momento clave en Mendoza, en una bisagra entre el pasado de "abundancia", el presente de decadencia por el agotamiento de los recursos de la cuenca Cuyana y la construcción de  un nuevo futuro con el horizonte en Vaca Muerta y una nueva estrategia con las áreas maduras. YPF es un actor clave por el peso que tiene en toda la cadena de valor y la alta dependencia de la Provincia. Esa empresa decidió oficializar a desinversión en las áreas maduras para cederlas a otras petrolera más chicas a las que le sea rentable ese negocio. Se trata del "Plan Andes". En paralelo la provincia impulsa un plan de "competitividad" para que las áreas maduras mantengan una meseta de producción y crezcan. 

Aunque YPF anunció acuerdos con otras petroleras para traspasar las 14 áreas, solo han avanzado oficialmente los pedidos de autorización para la cesión de Llancanelo hacia la empresa Petroquímica Comodoro Rivadavia. En la provincia tienen registro de esa solicitud. En cambio, aún no se hicieron las presentaciones formales con los bloques Mendoza Norte, que incluye las áreas  Barrancas, Río Tunuyán, Ceferino, Mesa Verde, La Ventana, Vizcacheras y una extensa superficie que rodea al Gran Mendoza. Esa zona es la de mayor complejidad: son 1000 pozos, muchos de ellos abandonados o por abandonar y una enorme cantidad de instalaciones antiguas. Los pasivos ambientales son una de las claves y también la forma de extraer el petróleo: el 97% de lo que se extrae es gua. Tampoco se ha oficializado el proceso para el traspaso del clúster Mendoza Sur, donde están las áreas El Portón, Chihuido de la Salina,  Altiplanicie del Paýún,  Cañadón Amarillo, Chihuido de la Salina Sur y Confluencia Sur. 

Vaca Muerta se lleva las inversiones. 

Las áreas de Mendoza Norte YPF busca transferirlas a la empresa Petróleos Sudamericanos. Esa empresa tiene experiencia en áreas maduras y opera principalmente en el norte de Río Negro. El plan de trabajos no ha sido oficializado y aún no es informado a la Provincia. Lo mismo ocurre con la propuesta elegida para Mendoza Sur. En ese caso las áreas serian transferidas a una UTE formada por Quintana Energy y TSB (una empresa de servicios que se convirtió en operadora). 

La Provincia envió a YPF las exigencias para aprobar las cesiones, que incluye montos de inversión. En primer lugar, se mantienen las exigencias de la concesión original. Además, el compromiso del saneamiento y remediación de pasivos ambientales. Desde el plano comercial y financiero, la solidez y respaldo de las empresas nuevas también son condiciones excluyentes. Hay, también, un requisito extra. Las áreas que dejará YPF tienen concesiones que vencen pronto. Por eso es necesario que se prorroguen. La Provincia puso como requisito para otorgar las prórrogas por 10 años, que haya una inversión mínima en exploración de 58 millones de dólares en al caso de Mendoza Norte y de 15 millones de dólares en los dos clúster del Sur. 

En el caso de Llancanelo ya hay diálogo con la empresa que busca quedarse con la concesión. Se trata de PCR, que ya opera en la provincia. Según explicaron hay un ida y vuelta que puede derivar en cambios sobre el plan original. Se trata de una zona con petróleo extra pesado y cerca de un área protegida. Incluso requiere obras de infraestructura importantes, como un oleoducto. 

Mendoza busca ser resiliente a un contexto adverso. Todas las luces y las inversiones de las petroleras están puestas en Vaca Muerta. El costo de producción en las áreas maduras de Mendoza es más elevado que en el petróleo no convencional y el rendimiento económico menor. La inversión promedio para una perforación en un pozo de la formación Vaca Muerta ronda los 11  millones de dólares, incluido el proceso de fractura. El costo de una perforación en la Cuenca Cuyana es de12,33 millones e dólares. 

La estrategia elegida es la de "optimización" y de seducción a empresas chicas cuya escala de trabajo pueda generar una rentabilidad mayor en la extracción de petróleo de áreas maduras. Para Mendoza es fundamental, pues de las áreas que YPF dejará se extrae el 30% del petróleo de la provincia. De "Mendoza Norte se producen 2200m3 de crudo por día. En al clúster sur, 340m3 y de Llancanelo 250m3. La intención es que con los nuevos operadores, esa producción aumente. 

Desde que se lanzó el Plan Andes hubo impactos, pues la mayoría de los equipos se pararon; hubo suspensiones, retiros y empresas prestadoras que dejaron de trabajar. Ahora se espera información oficial para conocer el impacto final y cómo será el plan de trabajos de las nuevas operadoras. 

Las áreas convencionales requieren una inversión particular para mantener la competitividad. 

En el Gobierno explican que la intención es mantener la meseta lograda y que haya un crecimiento, aunque sea leve. Por eso respaldan el Plan Andes y lanzaron un proceso de licitación que tiene pliegos modelo estandarizados. A eso se le suma la reducción de regalías, el estímulo a la producción incremental y la prórroga anticipada de concesiones, entre otras estrategias. 

La caída en la producción de petróleo y en la inversión sobre las áreas maduras de parte de YPF es notoria.  En el área Barrancas, por ejemplo, la inversión realizada en 2019, según los datos del Gobierno de Mendoza, era de 51,1 millones de dólares y era el área con mayor inyección de recursos. En 2023 la inversión registrada fue de 24,6 millones de dólares. Por el contrario, YPF aumentó la inversión y la producción en otra zona, que demanda una técnica de producción distinta. Se trata de la recuperación terciaria que se hace en Chachauén Sur, el área petrolera de mayor crecimiento en los últimos años. 

Mendoza produce el 9% del petróleo del país y cayó no solo en el ranking sino en el volumen. Nunca se recuperaron los valores pre pandemia, pero en el Ejecutivo destacan que hubo una meseta y un leve crecimiento en base a las estrategias de incentivos. La expectativa es que ese escenario se fortalezca con los nuevos operadores. Y ponen de ejemplo lo ocurrido en Puesto Rojas,  un área que abandonó Petrolera El Trébol y fue tomada por PCR, con un crecimiento importante en la producción. 

Mendoza produce unos 9 mil metros cúbicos de petróleo por día. Hay 42 concesiones y 11 empresas operadoras, con una "omnipresencia" de YPF. Solo en los procesos de extracción de petróleo hay 6 mil empleos directos, pero con  un factor multiplicador enorme. Además, Mendoza tiene toda la cadena de valor del petróleo, incluida la segunda refinería más grande de Argentina. 

A mediano plazo Mendoza también mira al extremo sur y, sobre todo, a la roca que está a 2 mil metros de profundidad: la formación Vaca Muerta y la posibilidad de que el sector norte tenga el mismo potencial que ha convertido a Neuquén en el polo energético de Argentina.