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La suba de la luz impacta fuerte en las familias y advierten que podría haber cortes y alta morosidad

En Mendoza el aumento de la luz tuvo un fuerte impacto por el atraso en los ingresos. Además, se solaparon incrementos diversos en el mismo mes. Por qué aumentó más que en el resto del país.

Las boletas de la electricidad que comenzaron a llegar a fines de febrero y en marzo generaron shock en la comunidad mendocina, pues el impacto de las subas es enorme. De piso, las tarifas subieron un 150%, pero el impacto es mayor y en los próximos meses se agudizará porque el exgobernador Rodolfo Suarez autorizó el año pasado el traslado de aumentos para aplicarlos desde febrero y hasta julio. Es más: mientras los usuarios suben esa escalera tarifaria, en mayo habrá otro incremento, también por el cambio de metodología autorizado por el exgobernador, que implica incrementos cada 3 meses. El camino es difícil de seguir, pero mucho más fácil de sentir. Una familia que pagaba 15 mil pesos en diciembre hoy paga 45 mil. Pero en abril puede superar los 60 mil y antes de mediados de año probablemente pague 100 mil pesos, sin aumentar su consumo. 

En paralelo, las empresas viven un momento de éxtasis; en particular Edemsa, la principal distribuidora eléctrica de Mendoza. Sus ganancias aumentaron un 700% gracias a los aumentos y, sobre todo, a las concesiones que el gobierno anterior le dio para tener más ingresos, menos gastos y una proyección de beneficios de largo plazo. En un año la empresa ganó 52 mil millones de pesos, en gran medida por los beneficios de las colocaciones financieras. Además, se desplomaron sus obligaciones por el plan de pagos al que se adhirió por la deuda que tenía con Cammesa (cuyo costo también estará cargado a los usuarios). Edemsa logró el año pasado aumentos por partida doble, que le extendieran el contrato por 20 años más, con una reducción del canon del 10 al 6 por ciento y con otro beneficio: poder ampliar su razón social y dedicarse a actividades económicas diversas. Las ganancias que obtuvo pueden tomar ese camino para la empresa, incluidas otras oportunidades de negocios que el propio Estado podría abrirle. 

Edemsa ganó un 700% más, a pesar de tener menos ventas.

En el sector energético explican que los precios no son caros para el contexto; que debería haber un equilibrio entre el costo y el servicio. El problema es que las tarifas en Mendoza siguieron el camino de incrementos que hace sustentable al servicio para las empresas, pero los ingresos de las familias quedaron casi congelados. Allí el quiebre. En las empresas advierten que este año puede agudizarse sensiblemente ese impacto con morosidad y cortes del servicio. Edemsa, por ejemplo, lo menciona en su informe de estado de situación, donde explican que por la situación económica prevén más conflictos de ese tipo y, por lo tanto, más familias sin luz o con conexiones clandestinas. 

Los testimonios sobran. Es lo que le ocurrió a Andrés. En su familia son 4. La boleta de luz promedio rondaba los 40 mil pesos y en marzo le llegó una factura de 80 mil pesos, con el mismo consumo. Los ingresos familiares están casi congelados y la variable de ajuste para enfrentar la contingencia está puertas adentro: reducción de consumo, ajuste de la vida cotidiana y mucha inquietud por lo que viene. "Aumentó más del doble el impuesto que viene en la factura. Esa factura es más del 30% de mi sueldo. Es decir, un tercio de mi sueldo se va en pagar la luz", explica Andrés. Carla vive algo similar. Ellos son dos en su hogar y la boleta de la luz pasó de 16 mil pesos, a 45 mil pesos. También tuvo el mismo consumo que el bimestre equivalente del año pasado. A ese esquema se le suman las subas de las cuotas de obras sociales, que en su caso pasó a 100 mil por persona, y otros servicios. "La libertad en las tarifas nos está matando", explica la mujer. 

El servicio eléctrico tiene en Mendoza una tarifa acorde a los costos. Pero los ingresos de las familias se atrasan. 

Antes del invierno nada va a mejorar en cuanto a los gastos indispensables. El demorado aumento del gas va a llegar y en Mendoza también tendrá un fuerte impacto. El agua y las cloacas terminará su escala de incrementos en junio, llegando a una suba del 243%. Pero la empresa AYSAM y el Gobierno ya acordaron comenzar el proceso para más aumentos. El boleto del colectivo subirá el próximo mes y podría rozar los 450 pesos. Es decir, los gatos de los servicios regulados tienden a seguir el ritmo de la inflación y la renta garantizada para las empresas concesionarias. Pero los ingresos de las familias van por otro camino. 

Por qué subió tanto

La boleta de la electricidad está dividida en tres partes. Por un lado se cobra el costo de generación y transporte, que es de jurisdicción nacional. Por el otro, el costo de distribución (VAD o valor agregado de distribución), que está regulado por la provincia. Y la otra son los impuestos. En Mendoza el VAD está actualizado y ha seguido un camino de aumentos que le garantizó a las empresas que cobraran lo que correspondía. Salvo en la pandemia y algún atraso temporal, en Mendoza la luz aumentó siempre dos veces por año. De hecho una auditoría realizada en la gestión de Cornejo determinó que Edemsa había cobrado como correspondía. Sin embargo hubo un período en que no ocurrió y el Estado le reconoció a esa empresa "ingresos no percibidos". Esa decisión llevó el agua al cuello en perjuicio de los mendocinos: Edemsa reclamaba más de 140 mil millones de pesos y el gobierno de Suarez no le dio la plata, pero sí una enorme cantidad de concesiones que ahora comienzan a sentirse. En 2023 la luz aumentó por partida doble porque se hizo la revisión tarifaria quinquenal, además de la que correspondía por cada semestre. En paralelo, la Nación quitó los subsidios y también aumentó la tarifa por la parte nacional, es decir la generación y transporte. 

Suarez dejó herencia para rato en sus decisiones. La prórroga del contrato por 20 años implicó baja en el canon, tarifas más caras, permitir más negocios a la empresa y un plan de obras que será financiado también por los usuarios. El exgobernador autorizó subas que se ejecutarían luego de que él dejara el poder. Es lo que pasó desde febrero. Ahora, por ejemplo, habrá aumentos del VAD cada 3 meses, en vez de cada 6. Pero también se superponen otros incrementos. Además de la suba "normal" de febrero, también se comenzó a aplicar la diferencia "correspondiente al período comprendido entre el 01 de agosto de 2023 y el 31 de enero".

Es decir, este año se pagarán las subas que Suarez no ejecutó en su gestión, pero autorizó a que se cobraran. Así quedó plasmado en el Decreto 2348, firmado a fines de noviembre del año pasado. Ese tipo de decisiones sobre la hora de abandonar el poder son costumbre en Mendoza, pues es lo mismo que ocurrió en las gestiones de Julio Cobos, Francisco Pérez y el mencionado Suarez. 

La propia empresa informa que la carga sobre los usuarios crecerá: en la tarifa estará incluido el aumento que corresponda el trimestre, más el aumento autorizado por Suarez pero aplicado este año, más el costo del plan de obras y hasta el pago de las cuotas de la deuda con Cammesa, aún a pesar de que en Mendoza la empresa cobró en su momento. El impacto se sentirá. La empresa advierte que el aumento de los costos y la reducción de subsidios seguirá repercutiendo fuertemente en las tarifas. "Se deberán monitorear los niveles de morosidad y pérdida de energía", advierten. Es decir, la cantidad de mendocinos que no podrán pagar y perderán el servicio eléctrico.