El secreto mejor guardado de la política bonaerense podrá saberse a fin de año
Hace veinte días, un experimentado legislador opositor, que está en el radar de todos los bloques por su capacidad analítica y armado en las sesiones, le dio a MDZ una fecha clave. “Entre Navidad y Año Nuevo”. Por los pocos días que separan las dos fiestas, hay solo uno que puede ser factible: el 26 de diciembre.
Desde hace meses no solo los diputados y senadores vienen trabajando sobre esta sesión. También los intendentes, los jueces, camaristas y otros poderes del Estado bonaerense, mientras que Axel Kicillof no tiene más remedio que ver cómo transcurren las negociaciones sin posibilidades de intervenir.
Es la primera vez en mucho tiempo que un jefe provincial está tan lejos de decisiones clave para la gestión que encabeza y para la política en general. Casi sin legisladores, los pocos que se manifiestan leales son los que sobrevivieron en La Patria es el Otro de Andrés “El Cuervo” Larroque y un puñado de otros considerados “sin tierra”, la agenda la arman otros. Sergio Massa, Martín Insaurralde, Máximo Kirchner por el oficialismo y Maxi Abad, que ya no está pero aún guía a los representantes de un sector de la UCR.
¿Qué están tramando entre ellos y algunos otros que, por palabra confiscada, no se dirán sus nombres? Seguramente ya entrado el Día de los Santos Inocentes de 2024 se pondrá a discusión la modificación de la ley y volver a autorizar las reelecciones de los intendentes. Con esto también entraría el acuerdo para la designación de los cuatro jueces de la Corte bonaerense y, si alcanza, un cambio electoral significativo como lo es declarar distrito único a todo el territorio provincial, eliminando las secciones electorales por las cuales se eligen hoy los diputados y senadores provinciales.
Hasta hoy hay dos bibliotecas, en este caso puntual, tribunas. En una se encuentran los que creen que no hay votos ni fuerza política que garantice semejantes votaciones por miedo al escarnio público, y los que admiten que, si bien eso hoy puede ser así, “vos sabés cómo son estas cosas; cuando se avecine el momento, todo se pone en caja”. ¿La palabra "caja" tendrá otro sentido más constante y sonante? “Acá todos ganan, y para eso no necesitás comprar a nadie”. Efectivamente, con tantos espacios para repartir, desde cortesanos hasta funcionarios en organismos del Estado provincial, nadie podría quedar afuera.
En la cuenta que hacen los que dicen que no hay número para que se aprueben las reelecciones hoy prohibidas para intendentes y legisladores provinciales y comunales, ponen a los massistas, libertarios, PRO “arrastrados por los violetas” y los conducidos por Facundo Manes, los separatistas radicales del oficialismo partidario. Sin embargo, lo que más sorprende de esa lista aparecen, también, los nombres de Máximo Kirchner y Martín Insaurralde.
Lo del hijo de los dos presidentes puede estar fundado en que a él le gusta más que sus dirigentes no se eternicen y oxigenen las intendencias con uno propio que los reemplace. Lo de Martín Insaurralde, cuyo representante en la Cámara es el actual presidente Alejandro Dichiara, tiene más que ver con cierta bronca guardada por la ausencia de solidaridades que observó de sus compañeros de partido cuando cayó en desgracia. "¡Nada que ver!" dicen cerca del exintendente de Lomas de Zamora. "Su importancia radica en que siempre es el que termina uniendo todas las partes".
Más allá de estos argumentos, suena mucho más probable que al final del día previo al 26 los números mágicos aparezcan. Tal cual sucedió con un tema mucho menor comparado con ese, como lo fue la reforma de la reforma que habían realizado sobre el sistema jubilatorio del personal del Banco Provincia, instrumentado en la época de María Eugenia Vidal y ahora vuelta a colocar como estaba antes de su gobernación gracias al voto de los libertarios sin peluca presididos por Carlos Kikuchi.
De eso hablaron ayer a la mañana un par de intendentes que se encontraron casi por casualidad en un acto oficial. Cerca de ahí, Juan Andreotti, el intendente de San Fernando - que no piensa en la reelección personal y pretende que su hermana María Eva continúe con el legado familiar inaugurado por su padre Juan - recibía a Kicillof, que en una breve conferencia de prensa volvió a defender a Cristina Fernández de Kirchner tras su condena en segunda instancia.
Desde hace mucho tiempo Massa insiste en que hasta que no haya una reunión seria y concreta entre Axel, él y Máximo Kirchner, poco o nada se podrá avanzar. Esa mesa política no funciona desde hace años y quedó rota cuando la puja por la gobernación observada el año pasado, en la que el presidente del PJ bonaerense pretendió reemplazar al gobernador, primero, y luego a su vice. ¿Serán los jueces, el sistema electoral y las reelecciones de los intendentes un buen motivo para que los puentes se vuelvan a construir?