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Los que sufrieron a Cristina Fernández de Kirchner ahora la acusan de actuar igual que Nerón con Roma

Antes de empezar la interna, la expresidenta perdió dos aliados. El leal Ricardo Quintela y su creación más preciada, Axel Kicillof. Cómo el fracaso del operativo clamor se agudizó en días.
El gobernador Axel Kicillof y la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, los protagonistas de una interna del peronismo que no se termina de reconciliar.

El gobernador Axel Kicillof y la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, los protagonistas de una interna del peronismo que no se termina de reconciliar.

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"En la política argentina, Cristina Fernández de Kirchner se asemeja a Nerón", arrancó el diálogo con MDZ un muy activo peronista que hace años se retiró de la función pública. Él padeció el hostigamiento del ex presidente Néstor Kirchner y posteriormente el de su esposa durante la gestión de Daniel Scioli como gobernador, a quien el agobio económico lo hizo siempre depender del auxilio nacional que, como amenaza, llegaba al filo del final de cada mes.

La referencia sobre Nerón tiene que ver con las comparaciones bíblicas que realizara en SMATA la ex presidenta y vice de la Nación al calificar a Axel Kicillof como Judas, por supuestamente haberla traicionado o, como mínimo, desconocer su conducción. "Lo que no puede manejar lo quema", sintetizó y luego recordó que el mismo procedimiento tuvo luego con Alberto Fernández.

La convocatoria a una interna partidaria terminó siendo un sisma impensado para el peronismo kirchnerista. De un original "convocar a todos, desde Miguel Angel Picheto hasta Guillermo Moreno y Juan Schiaretti" se llegó a esta furia impensada de la líder del espacio contra el principal gobernador de su misma fuerza y casi una creación política personal como lo es Kicillof.

Varias fuentes vinculadas con el Instituto Patria aceptan que la posibilidad de que ella conduzca la herramienta electoral diseñada por Juan Domingo Perón para su movimiento político no estaba en ningún análisis, pero que empezó a tomar fuerza cuando sucedieron tres cosas: primero, la escasa adhesión que trajo la idea de instalar a Wado De Pedro como presidente. Luego, la posibilidad que Ricardo Quintela quedase como el único con ganas de ser y, el punto más gravitante, el armado de un bloque de gobernadores independiente a Cristina en el que también estaba el bonaerense.

"Ella está enojada. No puede aceptar que luego de todo lo que hizo por él (Kicillof) ahora diga no sé, no me gusta. Dale, ¿desde cuándo?", exclamó un colaborador de la jefa del Instituto Patria transformada en operadora esencial de La Cámpora. Todo lo que hará de ahora en más es para ganar la centralidad política y encaminarla hacia su hijo Máximo. Y si no puede, será ella contra el resto”, se animó a aventurar en medio de la calentura que reinaba en la noche de ayer la misma fuente.

Ahora será obligatorio que armen de nuevo con Máximo y Cristina

Hasta el momento, ninguno de los sectores en pugna volvió a mover. Se da lo mismo que sucedió durante el gobierno del Frente de Todos con Alberto Fernández, cuando La Cámpora no abandonó el poder a pesar de la distancia que sentía con respecto del presidente. Ahora parece que sucederá exactamente lo mismo. "El gobierno es nuestro. Cristina lo puso a Axel. Nosotros hicimos la campaña. Somos tan importantes como él", dicen.

Sin embargo, otros esperan que desde ahora en adelante empiece un constante ataque de los amigos de Máximo Kirchner a la gestión provincial. Eso también se notará en la legislatura, dominada por los legisladores alineados con el primogénito y actual presidente del PJ bonaerense. "No sé si Axel terminará igual que Milei vetando todo, pero no tengas dudas que lo que viene ahí va a ser un dolor de cabeza para el gobernador", le confesó un legislador aliado al peronismo.

En su extenso documento de ayer, Kicillof separa la gestión de lo político. Sobre el día a día de la administración provincial dijo que no habrá ningún cambio porque la gobernación funcionaba bien. ¿Cambiará eso cuando reaparezcan los nuevos ataques? Uno de los acusados por el Instituto Patria de "calentarle la cabeza" al gobernador viene insistiendo que a fin de año "algo va a pasar" y, con autorización, ya empezó a llamar a los intendentes que no se sumaron al operativo clamor para avisarle que empezará un nuevo tiempo.

Para todo Unión por la Patria, pero especialmente para La Cámpora y su conductora, lo que se viene es un verdadero dolor de cabeza. No solo tuvieron que llamar personalmente desde De Pedro hasta Juan Manuel Olmos para convencer a intendentes y sindicalistas de que participen en su lista sino que, además, también se dieron cuenta que el fracaso del operativo clamor también tuvo como correlato que más de uno haya fingido demencia y dejaran que sonara el teléfono para no contestar.

Además, el Partido Justicialista debe armar una interna, algo que no tenía en sus planes. No hay plata. Menos $600 millones para organizar la votación. Pero lo que es más preocupante para el kirchnerismo es que antes de empezar ya perdió a dos gobernadores vitales para su subsistencia. Ricardo Quintela, el partener, y Axel Kicillof, el antiguo hijo pródigo.

"Luego de Nerón, Roma tardó muchísimo en reconstruir su majestuosidad e influencia. Ahora veo que muchos están empezando a construir una nueva ciudad", terminó con su reflexión el experimentado confidente a MDZ.