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De dónde salió Milei y la inquietante hipótesis de cara a septiembre

El triunfo arrollador de Milei en Mendoza estaba frente a las narices de todos. La inquietante hipótesis que pone a Cornejo frente a la posibilidad de su noche más oscura: qué sucedería si el libertario decidiera jugar acá en septiembre. Por ahora no hay nada de eso, pero el impacto sería nacional.

A decir verdad, el triunfo arrasador de Javier Milei en Mendoza estaba delante de las narices de todos. Aunque muchos no quisieron ver (o si lo vieron los paralizó) lo que se venía.

Ese 44% de los votos que sacó acá el candidato de Libertad Avanza, llevó a que la nuestra sea una de las tres provincias argentinas en donde Milei superó el 40% (las otras dos fueron Salta y San Luis) y en donde, además, barrió con las boletas de los cuartos oscuros en los barrios más populares y en dónde asimismo atrajo la atención de los jóvenes. Fenómenos, ambos, que se repitieron en buena parte de la Argentina.

Los tiempos previos a la elección estuvieron plagados de indicios de que esto podía ocurrir. Desde hace más de un año que las consultoras que miden en la provincia vienen detectando una derechización del electorado (particularmente aquél que estaba dispuesto a manifestar su descontento) y en ese sentido Javier Milei desde mediados de 2022 hasta el domingo pasado siempre fue el candidato a nivel individual con mayor intención de voto.

En las semanas previas, un dato entusiasmó un poco al gobierno provincial, volcado en su mayoría hacia la candidatura de Patricia Bullrich. Lo que salieron a ventilar fue que Milei, según esas mediciones, se había desinflado y que en las preferencias de los mendocinos estaba cabeza a cabeza con quien, en definitiva, terminó imponiéndose en la interna de Juntos por el Cambio. Pero el mismo domingo de los comicios y cuando la victoria de Milei ya era contundente, una realidad se conoció: las consultoras que le acercaban los números al Gobierno, en la semana previa a la elección, tenían proyecciones pavorosas acerca de la cantidad de gente que aparecía dispuesta a votar al libertario. No lo podían creer. Y terminaron moderando esas proyecciones.

Una pausa para las encuestadoras. No detectaron el voto en los sectores bajos para Libertad Avanza, allí donde no existen los teléfonos de línea ni tampoco llega en muchos casos internet. Dos elementos que son las base de la metodología actual de las mediciones.

Bastó observar la última visita de Milei a Mendoza, una semana antes de la votación, para darse cuenta de que allí había un fenómeno en desarrollo. El personaje convocó, él solo, a muchísima más gente en un acto espontáneo en la Plaza Independencia que lo que había conseguido el resto de los candidatos que habían venido en los días anteriores. Y que, además, habían gozado de los beneficios de la movilización de militantes. Los referentes provinciales de Milei relatan una serie de sucesos muy singulares. Cuentan como salían con el león que hacía las veces de mascota en la campaña por las calles de los barrios más humildes y la gente salía de sus casas a saludar. No estaba el líder saludándolos, estaba su muñeco y los vecinos se agolpaban a su alrededor. Evidentemente, algo se estaba cocinando ahí.

Pero yendo hacia un análisis, si se quiere, un tanto más profundo. Mendoza no escapó al proceso social que está en plena construcción en el país y que es producto de una sociedad que está rota, golpeada por la crisis económica y hastiada de la falta de respuesta de sus dirigentes. Y que para ello reclama cambios profundos, incluso votando a alguien que promete dinamitar todo y hacer uso de la motosierra. O quizás, votándolo precisamente porque promete eso y sin que importe el riesgo.

Por supuesto que el reflejo nacional de lo que está sucediendo es evidente. Pero esos más de 40 puntos de Milei son un golpe también al promocionadísimo “Modo Mendoza” de Rodolfo Suarez y de Alfredo Cornejo.

¿Hacia dónde se podía inclinar la votación si, según estadísticas oficiales, el 40,1 de la población mendocina no alcanza a cubrir alguna de sus necesidades básicas, el 27,9 de los hogares está bajo la línea de pobreza y el 5% de la población gana menos de lo que le permite cubrir su canasta básica de alimentos. En las zonas urbanas, ahí donde hizo campaña el león de Milei, viven unas 500.000 personas bajo la línea de pobreza. Esa cifra trepa a las 800.000, cuando se toma de referencia a toda la provincia.

¿Cómo no se iba a canalizar algún tipo de voto bronca si el 50% tuvo que gastar más de lo que tenía ahorrado o vive de fiado o en cuotas. O subsiste en una realidad en la que, siguiendo los mismos datos, el 40% no tiene casa propia y necesita juntar más de 100 sueldos para poder comprarse una vivienda?

Milei ganó prácticamente en todos los departamentos y le fue muy bien en las zonas rurales, además. Aquí una de las trampas: la mitad de la población mendocina acude al sistema público de salud en las ciudades, mientras que en las zonas rurales ese porcentaje sube al 70%. No importa que haya dicho que iba a terminar con la salud pública, la gente no reparó en eso.

¿A quién iban a votar los jóvenes, si las dos actividades económicas más relevantes de la provincia y que además marcan el grueso del trabajo registrado (la vitivinicultura y el turismo) pagan salarios promedio de los más bajos de la región? La realidad económica de Mendoza refleja hoy que, para chicos y chicas de entre 20 y 30 años, se les hace muy difícil encontrar trabajo en blanco y con niveles de ingresos que les permitan proyectarse. Entre el agro y el comercio, se llevan el 45% del trabajo registrado de los jóvenes menores de 35 años. Y con los sueldos que ya sabemos.

Se sumó ahora la tensión social 

Si algo le faltaba a este escenario, fue el alto grado de tensión social y paranoia bastante generalizada que, desde el viernes, se desencadenó en algunas zonas del Gran Mendoza con las advertencias que se viralizaron en las redes de que existían grupos decididos a cometer saqueos en los supermercados.

El gobierno comenzó a rastrear rápido el origen de esos videos y logró dar con al menos tres responsables de haberlos difundido. Hasta ese momento, la situación parecía controlada. De hecho trató de tranquilizar a los supermercadistas quienes, muy alarmados por lo que estaba circulando por los teléfonos de medio Mendoza, le preguntaban a las autoridades si debían cerrar sus puertas ante lo que parecía inevitable que estaba por suceder. El ministerio de Seguridad buscó tranquilizarlos y les sugirió que no cerraran y, salvo un episodio presuntamente amenazante que ocurrió en una de las sucursales de Changomas, la jornada transcurrió con calma.

Pero el sábado a la tarde todas las alarmas que se habían encendido en las horas previas comenzaron a sonar: un grupo de personas se apostó frente a un Átomo en Las Heras con clara intención de ingresar por la fuerza y el ministro Raúl Levrino decidió desplazar a la Infantería de la Policía para que evitar que eso sucediese. Las escenas que allí se vivieron presagian lo peor. En paralelo, una carnicería de la zona también padeció los efectos de la marginalidad y la delincuencia.

En principio el gobierno de Suarez no buscó responsables políticos detrás de la viralización de los videos que llamaban a los saqueos, más allá de que circuló alguna relación de ellos con partidos de Izquierda. Aquí será clave el análisis de los teléfonos de los detenidos para intentar averiguar qué nivel de organización tenían. Si es que poseían alguna.

Tampoco observan a nivel oficial el brazo de la política más sucia sobre el accionar de los que pretendieron ingresar el Átomo. La mayoría de ellos provenían del mismo barrio lasherino. Con el asalto a la carnicería, no fue otra cosa que eso: un robo, más que un saqueo. De hecho no violentaron la persiana del local para llevarse únicamente la carne del local, como lo hicieron e incluso destrozando todo a su paso. Entraron para levantarse la plata de la recaudación.

Y ahora, ¿qué puede llegar a pasar?

Ahora bien. La elección del 13 de agosto terminó por derribar varios mitos, confirmó algunas tendencias y dejó un gigantesco signo de pregunta hacia el futuro político inmediato ¿Cómo impactará el efecto Milei en la elección para gobernador del 24 de septiembre?

Otro de los indicios del principio. El gobierno de Suarez quedó en shock el domingo a la noche cuando se empezaron a contar los votos y la primera respuesta que atinaron a ensayar fue que la población “en un 80% había votado en contra del kichnerismo”.

Tiraron la pelota afuera. Una forma de decir que a ellos no los miren, que el mensaje de las urnas no los abarcaba. Suarez entendió el error y (el martes recién) salió a empatizar con el electorado. “El mensaje es muy claro y lo que pasó nos interpela a todos”, reconoció. Cornejo, como en una toma de jiu jitsu, buscó una maniobra de defensa personal en la campaña usando a su favor la fuerza de su enemigo. ¿Cómo? Endureciendo su discurso. “Vamos a mantener programas de asistencia al que trabaja, no al vago”, les dijo a productores del Sur.

Pero ambos saben lo que viene ocurriendo desde hace meses en el panorama político local. Los desprendimientos de Omar De Marchi y de Luis Petri no fueron otra cosa más que la oportunidad que vieron estos dos dirigentes de separarse de la manada cornejista para largarse a la aventura personal. Pero conscientes ambos, de que se estaban tirando a una pileta con agua que se había llenado con el descontento de muchísimos con las gestiones del radicalismo y la que podr+ia llegar a venir.

Los votos que sacaron los dos en junio (pero sobre todo el mensaje que dio el votante de Petri) marcaron claramente que existe una interpelación al gobierno provincial canalizado ya no solo a través del voto peronista. Un detalle. En las PASO nacional, el oficialismo mendocino sacó casi los mismos votos que la última provincial. Da toda la impresión de que vienen golpeando contra un techo electoral desde hace rato.

¿Se profundizará este panorama en septiembre? Es la duda que los carcome a todos. Un escenario por demás inquietante que pondría a Cornejo frente a su noche más oscura. Milei hasta ahora decidió no jugar en Mendoza, decisión que mantuvo en buena parte de las elecciones en el interior del país. Lo que ganó acá, lo ganó solito. Pero ¿ Qué sucedería si decide levantarle la mano a De Marchi? Por supuesto que el candidato de La Unión Mendocina corrió el domingo a la noche para pegarse al triunfo, pero hasta ahora no hay nada concreto. Además, esta demostrado desde hace años que no siempre los votos se traspolan. Sin embargo, desde Buenos Aires, comenzó a circular una versión.

Mendoza es una de las provincias más importantes que elegirá gobernador justo un mes antes de la elección nacional del 23 de octubre. Y aquí la hipótesis que están barajando: ¿Qué sucedería si Milei decide levantarle la mano a De Marchi y este gana la elección subido a esos votos? Pues bien, si eso ocurriese, el resultado está a la vista: Milei se habría impuesto, pocos días antes de la gran definición, en uno de los bastiones importantes de Juntos por el Cambio, habría derrotado a Cornejo, uno de los aliados clave de Bullrich y, además, en la misma jugada se habría impuesto en el territorio del candidato a vice de la fórmula que compite directo con él. En definitiva, si esto llegase a suceder así, Mendoza podría terminar marcando el pulso definitivo de la elección, porque una derrota de los radicales de aquí operaría como un puñal incrustado en el pecho de la campaña de JxC.

Pero para eso faltan 37 días que serán tan largos como cruciales e inciertos. Mientras tanto ya, a esta altura, no cabe más preguntarse de dónde salió Mieli. Es más, la gente no se hace preguntas. Quedó más que claro desde hace una semana que lo pide son respuestas.