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Despierta, Argentina: vayamos a votar

Este domingo 13 de agosto vamos a votar los argentinos en las PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias). Luego de tantos años de democracia seguida e ininterrumpida tenemos nuevamente la oportunidad de elegir nuestros candidatos.

La población en general está muy enojada con la dirigencia política, y con mucha razón. Eso trae como consecuencia que muchos no van a votar, o a la hora de hacerlo lo hacen de manera tal que se anule el voto o votan en blanco. Claro, quejarnos, hacer un poco de catarsis, es natural. Tenemos una inflación de más del 120% anual. La pobreza es enorme. Casi la mitad de la población en nuestro país está bajo esa línea. Chicos que no comen. Empresas que se nacionalizaron y luego tenemos que pagar su costo en juicios que se levantaron en el extranjero. La seguridad física y de nuestros bienes están en jaque todos los días.

La educación que años atrás era un orgullo en Latinoamérica hoy sabemos que le falta mucho para que sea de calidad.
El dólar blue en los $600. La intromisión del Poder Ejecutivo en el Poder Judicial, atacando así al sistema Republicano que ha adherido nuestra Constitución. La lista puede ser eterna, y no es una manera de decir, sino que índice que uno toma, índice que está mal. Este estado en que nos encontramos, no es de ahora, hace rato que esto sucede. El país no crece económicamente hablando, pero muchos políticos cobran pensiones o jubilaciones millonarias cuando la mayoría de los jubilados no llegan a fin de mes para poder comer.

Que nos vienen a buscar con regalos, con bicicletas, heladeras y demás bienes, claro todo eso en los momentos de campaña.
Como se dijo, no faltan motivos para estar enojados. Muy enojados. Pero no ir a votar es como dice Graciela Fernández Meijide: "La
gente se desanimó a la hora de votar, y eso es como suicidarse". Es verdad, luego de tanta lucha, luego de tanta tinta derramada para poder recobrar la Democracia, lo que hacemos hoy es como acto de rebeldía o de desánimo no ir a votar. Lo peor que podemos hacer es renunciar a nuestro derecho de elegir a quienes nos van dirigir, a quienes nos pueden sacar del pozo. Ya que nadie puede negar que estamos mal, muy mal. Pero lo mejor que podemos hacer es ir a votar. No solo ir y votar, sino también hacerlo de manera positiva.

Despierta Argentina y vamos a votar. Foto: MDZ.

Se sabe que los que están como precandidatos no todos son perfectos, que no todos comulgan con la totalidad de nuestros
valores, que no todos cuentan con nuestra perspectiva. Pero si hay alguna o algún precandidato que tiene muchos de nuestros deseos de terminar con algún mal de los que estamos sufriendo. Seguro alguna o algún precandidato ofrece solucionar algo de lo que estamos sufriendo, que tiene la posibilidad cierta por gozar de infraestructura, de coherencia, y viabilidad de realización de
promesas ofrecidas.

Despierta Argentina

"Sepan vender lo que pueden ofrecer, sean prósperos como lo fueron en el pasado. Limpien sus calles y borren sus graffitis. Muéstrenle a sus turistas realmente cómo son. Ustedes tienen que ser mejores que la corrupción. El funcionario que roba del dinero público debe ser considerado un delincuente común. Métanlo preso, está matando su economía y robándole su orgullo como país.
Exijan que las cuentas públicas sean públicas a través de internet, y la corrupción y los corruptos se irán a sus casas al ver
que la política no es el ámbito para robar”.  John C. Broome, un lector de The New York Times.

Cuánta razón tiene John. Pero para cambiar lo primero que nosotros tenemos que hacer es ir a votar este domingo, votar en
manera positiva, no debemos hacerlo en blanco ni impugnar el voto, ya que de hacerlo así es tirar esa única chance que tenemos cada cuatro años para elegir quien será la administradora o administrador de nuestras esperanzas. La esperanza de ser mejores no lo tenemos que perder nunca. Jamás tenemos que renunciar a ello. No le dejemos ese privilegio a otro. Tomémoslo nosotros la posibilidad de elegir.

La educación que años atrás era un orgullo en Latinoamérica hoy sabemos que le falta mucho para que sea de calidad.
Foto: MDZ.

Votemos este domingo con la cabeza y no con el corazón como si fuera el cuadro de futbol. A la hora de votar no hay costumbres
familiares o pertenecías familiares. Analicemos a los candidatos, hagamos y veamos quién miente más y quien no miente o miente
menos. Pero dejemos de lado las propuestas poco serias, poco creíbles, y votemos a esa o ese precandidato en manera positiva,
de manera clara, para que este país salga de una buena vez del pozo y comience a crecer. En el cuarto oscuro tenemos todos los poderes, ahí los poderosos somos nosotros. Estamos ahí frente a las precandidatas o precandidatos. Ellas o ellos ahí dependen de nosotros.

Allí estamos solos, nadie nos vigila, solo estamos ahí, nuestro poder y nuestra conciencia. Ahí estamos frente a nuestro futuro, votando a plena conciencia de votar con la certeza que estamos dándole el poder que nosotros tenemos en ese momento. No ir a votar es suicidarse como país.

Despierta Argentina y vamos a votar.

* Fabián Díaz Robledo, abogado.