El singular municipio del PRO de la provincia de Buenos Aires donde nadie discute ni se habla de internas
Soledad Martínez se transformó hace un par de meses en la nueva intendenta de Vicente López. Fue luego que su jefe político, Jorge Macri, cumpliera con la formalidad de renunciar a su antiguo cargo para transformarse en el candidato oficial del PRO de la Ciudad de Buenos Aires.
“No me cambió nada. Sigo trabajando como lo vengo haciendo desde hace más de dieciocho meses. Este es un trabajo que disfruto pero que lo tomo con la misma responsabilidad que tenía antes de ser confirmada formalmente”, le dijo a MDZ Martínez.
No lo dice, pero no es fácil reemplazar a un Macri que, además, fue el primer intendente en haber ganado un municipio para el PRO en la provincia de Buenos Aires cuando en 2011 le arrebató con una lista que compartía con Eduardo Duhalde la comuna al histórico intendente Enrique “Japonés” García.
En el transcurso de la charla se le transformó el rostro cuando habla de uno de los logros que empalmó con su antecesor: la creación de la primera y única escuela homologada por Google en Latinoamérica. “La escuela primaria Manuel Dorrego es de gestión pública municipal. Los intendentes tenemos que hacernos cargo de la educación de nuestra población”, dijo.
“No fue una decisión que nos haya demandado un aumento del presupuesto ni mucho menos. Es simplemente pagar una licencia, formar a los docentes para que puedan educar todos los formatos interactivos que te exigen las nuevas tecnologías. Esta fue una decisión clave porque queremos que nuestros chicos aprendan de cara al futuro”, explicó.
De sus primeros tiempos como concejal, luego tuvo dos mandatos de diputada nacional. Lo que en la mayoría de los casos representa la culminación, en Martínez no lo fue. Fue la primera en la lista de concejales del propio Jorge Macri para luego sucederlo y ahora se presenta para su reelección.
Para la intendenta, “las cosas no cambiaron tanto. Cuando me metí en política, y empecé a militar en los inicios del PRO, lo hice porque no quería que mis amigos y conocidos se fueran del país. Lamentablemente veinte años después la situación es parecida, aunque tengo muchas más esperanzas que en aquel entonces”.
Uno de los problemas visibles de la oposición es la súbita exposición que tienen las discusiones políticas en su seno. Sin embargo, la intendenta no lo entiende de la misma manera. “En los últimos años Juntos por el Cambio creció mucho, se sumaron muchas voces, nos hizo mejores”.
-¿No los hizo ruidosos?
-También, pero es parte de este crecimiento. Sería poco creíble que siempre estemos de acuerdo, porque no todos sentimos lo mismo ni tenemos las mismas procedencias.
-¿No se pudo armar un código de convivencia o un mecanismo para que las discusiones pasaran por un ámbito colegiado previo?
-Creo que hay que desdramatizar la interna. No la vivo de la manera que algunos lo expresan o que los medios traducen. El crecimiento que tuvimos nos provocó que tengamos dos candidatos a presidentes muy preparados y con mucha experiencia, y si bien la vara está muy baja por lo que hizo este gobierno, yo confió en que cualquiera de los dos va a hacer una gran gestión. También estoy más que convencida que después del 13 de agosto, pasadas las PASO, vamos a estar todos juntos ganándole al kirchnerismo y dando vuelta la página de la Argentina.
-¿Por qué no pasó en 2015 y crees factible que suceda en 2023?
-Porque hemos recogido muchas de las experiencias que nos dejó nuestro anterior gobierno. Hemos aprendido de nuestros errores, escuché una profunda autocrítica de parte de Mauricio Macri y de María Eugenia Vidal que no se observó en el peronismo en toda su historia. Nos veo con la confianza, el coraje y la preparación para enfrentar los desafíos que tendremos para gobernar la Argentina que se viene, donde nada será fácil y los retos serán muy duros.
-¿Y con qué método deben hacerlo? Porque lo más lógico sería hacer lo que pregona Patricia Bullrich pero con los consensos reclamados por Horacio Rodríguez Larreta.
-Hay que ir con los métodos y proyectos que propone nuestro espacio político, en el que están Patricia y Horacio. No entro en la discusión de estilos y caracterización de nuestros candidatos. Los dos son de Juntos y, en particular, del PRO. Y el modelo de país, de la Argentina y de la Provincia de Buenos Aires es el mismo, más allá que en el orden provincial los candidatos sean Diego Santilli o Néstor Grindetti. Hay diferencias en los modos y en los dichos, sí, pero son lo mismo en cuanto a las decisiones que se deben tomar para resolver los problemas educativos, la Salud y de Seguridad que tenemos los habitantes de la provincia de Buenos Aires.
-Vos has conseguido que ambos candidatos presidenciales y para gobernador te eligieran como candidata única a intendente, algo que sólo pasa en General Pueyrredón. Si esto fuera un penal, ¿para qué lado te tirarías?
-Siento un orgullo muy grande por el apoyo de todos los candidatos y los dirigentes más importantes de mi espacio. Y esto también refleja el trabajo que hicimos, siendo nuestra lista de concejales un reflejo de la representación de cada espacio que integra Juntos por el Cambio. Para mí es un orgullo liderar ese equipo y que no se quiere dormir en los laureles.