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Reflexión de un febrero sin sindicalismo educativo

Como sucede todos los años, las principales autoridades educativas, tanto nacionales como provinciales, se reunieron para definir las fechas del ciclo lectivo de 2023.

La “educación” es una palabra corriente en el discurso como prioridad de los gobiernos. Se pactó como fecha de inicio el 1 de marzo y el 22 de diciembre su finalización. Por su parte, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, anunció un arranque anticipado, mediante el cual se espera asegurar 192 días de clases para este 2023. Ahora solo queda esperar a que termine febrero, transcurra el año y ver qué de todo esto se cumple. 

Febrero suele ser un mes clave para la educación en nuestro país. Es la previa del inicio de clases y, desafortunadamente, los conflictos no tardan en aparecer. Y no tardan en aparecer por la sencilla, pero necia razón, de que desde hace décadas las políticas educativas en nuestro país repiten las mismas fórmulas esperando resultados diferentes.

Es solo cuestión de tiempo entonces para que nos volvamos a encontrar con titulares al estilo de: “Anuncian paro de docentes en reclamo de aumentos salariales”, “Comienzo de clases en CABA con paro docente”, o “Ademys anunció una medida de fuerza para la vuelta a las aulas”. Los titulares se repiten hace tanto tiempo que a esta altura cualquiera podría adelantarse a ellos. 

A pesar de este infeliz presagio, somos muchos los que proponemos dejar de lado las mezquindades de la política y centrar el eje exclusivamente en los chicos y en defender su derecho a una educación con sentido y oportunidad. Es por esto que los invito al menos por un momento, a imaginarnos una situación alternativa, un sistema escolar despolitizado y transparente.

Escuelas provistas de docentes, directivos y recursos que les permiten adaptar las mejores tendencias del mundo de la educación, a las cuatro paredes de su aula para que “sus” alumnos potencien sus capacidades.Y gobiernos que planteen metas genéricas, habiliten la autonomía y fiscalicen el eficiente uso de los recursos públicos.  

¿Qué titulares creen que encontraríamos entonces?

Marina Kienast, legisladora porteña.

* Marina Kienast, legisladora porteña por Republicanos Unidos.