Mientras Sergio Massa recorta el gasto, Cristina Fernández de Kirchner aprobó un masivo pase de empleados a planta permanente en el Senado
Antes de que el Gobierno decretara el cierre del ingreso de personal a la administración pública para intentar achicar el gasto en medio de la crisis económica, el Senado aprobó un masivo pase de empleados a la planta permanente de la Cámara alta.
Muchos de los beneficiados por esta decisión ingresaron a la Cámara alta de la mano de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Algunos entraron cuando llegó como senadora por la provincia de Buenos Aires en 2017. Otros se sumaron en diciembre de 2019, cuando se hizo cargo de la presidencia de la Cámara alta.
Más de 30 senadores del Frente de Todos y monobloques aliados también pudieron nombrar gente de su confianza. La propuesta para designar una persona por despacho fue rechazada por los líderes de Juntos por el Cambio argumentando la delicada situación económica que vive el país.
El peronismo, sin embargo, decidió seguir adelante. Entre los legisladores más beneficiados se destacan la vicepresidenta del interbloque del Frente de Todos, Anabel Fernández Sagasti (Mendoza); Oscar Parrilli (Neuquén); Adolfo Rodríguez Saá (San Luis) y Juliana Di Tullio (Buenos Aires).
El ingreso a la planta permanente de empleados que tienen poco más de dos años de antigüedad son los que más irritación causaron entre los empleados legislativos, sobre todo aquellos que llevan años en la planta transitoria esperando el pase pero no cuentan con el apoyo político necesario.
Una cantidad importante de nombramientos son de personal que trabaja con los funcionarios de confianza que la vicepresidenta designó en cargos claves cuando se hizo cargo del Senado, como las direcciones de Ceremonial y Protocolo, de Fortalecimiento Institucional y la Secretaría Administrativa.
“Son pícaros. Cuando el año próximo Cristina abandone la presidencia del Senado y los que vengan revisen su gestión no van a encontrar ningún pase a planta en el último año, que es lo tradicional, porque ya van a estar nombrados un año y medio antes”, explicaron la jugada en la Cámara alta.
Según consigna La Nación, serían 128 los nuevos empleados permanentes aunque el número no fue difundido oficialmente. “Todos fueron pedidos por los gremios”, aclararon. De hecho, la medida se habría decidió junto con la paritaria firmada a mediados de julio por los secretarios administrativos de ambas cámaras legislativas con los sindicatos con representación en el Congreso: Asociación del Personal Legislativo (APL), Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) y Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).


