Salud pública en Mar del Plata: abandono al límite de la inhumanidad
Los enfermeros del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) de la ciudad de Mar del Plata están en alerta permanente. Los motivos, archiconocidos, revelan el abandono de la salud pública dependiente de la gestión provincial, que debería atender no sólo a los habitantes de dicha ciudad, sino a los 16 distritos comunales englobados en la denominada Zona Sanitaria VIII. Las carencias de personal y el stress operativo están creando dramas continuos que no parecen tener solución, dado el abandono del área que tendría que ser su prioridad.
Uno de los casos se conoció por boca de un representante de los enfermeros, quien pidió preservar su nombre. En una entrevista concedida a la FM 99.9 de Mar del Plata que publicamos en exclusiva para MDZ, el profesional de la salud reveló: "El día a día acá es pesado, la situación edilicia de la guardia es otro mundo al costado del hospital. Por ejemplo, no tenemos baños porque están tapados. El personal de mantenimiento viene y corta el agua o clausura el baño. Los pacientes están en camilla más de tres o cuatro días. Presentamos una nota en Recursos Humanos, Departamento de Enfermería y en Dirección con lo cual empezamos a recibir persecuciones laborales". Agrega, con enorme pesar: "Creo que estamos pidiendo algo mínimo. Trabajamos con seres humanos y queremos condiciones dignas para trabajar. Cuando recibís a un paciente, habitualmente se quedan 6 u 8 horas antes de pasarlo a piso pero tenemos el Hospital colapsado porque se reciben pacientes de 16 municipios y están días en las camillas. El Hospital Modular además, está cerrado por falta de personal".
Quien no oculta su nombre es Jorgelina, una vecina de Mar del Plata que, en el mismo medio, denunció la gravísima situación operativa del HIGA: "Hace 12 días que está internado mi marido, estuvo 8 días en la guardia porque no había camas en Unidad Coronaria porque él entró con un infarto. Hay lugar ahí para 10 pacientes y en total hay 20 y 3 en guardia. Estamos a la espera de un cateterismo, pero recién el sábado me dieron un parte médico como la gente por una enfermera amiga que trabaja ahí, sino no me entero". Es importante notar que la información no le llega por los canales debidos, sino que se entera de cómo es la situación sólo porque tiene «una amiga» que trabaja en el hospital.
La desesperación de la vecina marplatense la llevó a denunciar esta situación en los medios: "El problema es que no andan los aparatos. Estoy yendo a Dirección todos los días, pregunto y hay gente que te atiende muy mal. En la Dirección es un desastre porque va mucha gente a reclamar. El tomógrafo no anda, las máquinas de diálisis tampoco, es una vergüenza. La salud de un ser humano no vale nada en el Interzonal. Les pasan la pelota a los doctores y enfermeros, es un milagro salir vivo del Hospital".
En medio de tremendo dislate y de semejante abandono, hay espacio para la más infame corrupción, tal como lo revela Jorgelina: cuando no hay respuesta debida, es ahí donde aparecen los negocios. "Hay un paciente al lado de mi marido que está internado desde el 7 de diciembre, está esperando un Cardio Desfribrilador Implantable. La otra vez fue un chico con un dolor en el pecho y le dijeron que ya se le iba a pasar, terminó pagando particular y tenía peritonitis. A mí me recomendaron pagar particular, el cardiólogo me dijo que esto venía para largo porque estaba roto el aparato de cateterismo y me recomendó que lo haga particular", contó.
No está el Estado que debía cuidarte. Se hacen negocios con la vida humana. Algo así como un «pague o muera».