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Acuerdo con el FMI: el Senado acelera pese a las maniobras de Cristina Fernández de Kirchner

Juntos por el Cambio confirmó que dará el número en comisiones y en el recinto del Senado para aprobar el proyecto votado en Diputados. Alberto Fernández y Sergio Massa creen que, a pesar del video, Cristina Fernández de Kirchner no bloqueará la votación.

Mario Negri, presidente del Interbloque de Juntos por el Cambio, repite desde anoche un dato clave: “Si nosotros no avanzábamos con la votación del acuerdo, hoy Argentina estaba en default”. Esa afirmación tiene destinatarios varios como Sergio Massa, el propio bloque oficialista y, finalmente, Cristina Fernández de Kirchner.

El tramite formal en comisiones para que el Senado convierta en ley el proyecto comenzará el lunes con la convocatoria a comisiones donde se deberá emitir el dictamen. El bloque de Juntos por el Cambio ya confirmó que no sólo dará el número para el debate en comisión, sino también aportará a los dos tercios de los votos necesarios para habilitar en el recinto la aprobación de la autorización para renovar el endeudamiento. Ayer, mientras viajaba a Venado Tuerto en visita a una empresa local, Martín Lousteau confirmaba esa estrategia opositora que permitiría aprobar el proyecto en una semana y cumplir casi al filo del vencimiento del 22 de este mes con el FMI.

En medio de ese proceso aparecen sombras y dudas que en la mañana del jueves ya complicaban el panorama para la visión de algunos operadores de Alberto Fernández en el Congreso. En Juntos por el Cambio, curiosamente, sostienen que el panorama de votación no muestra demasiadas complicaciones, salvo que Cristina Fernández de Kirchner genere algún nuevo “cisne negro” que de vuelta la situación.

Para ser mas claros, según consideran oficialistas y opositores, el video que publicó la vicepresidenta -con puntillosa edición y texto leído por ella misma con estudiado tono dramático- está destinado a cumplir con dos objetivos. En primer lugar,  intentar mostrar que las piedras que impactaron en su despacho durante la protesta de ayer en el Congreso no estaban dirigidas a su persona, como si no integrara el Gobierno de Alberto Fernández que lleva adelante esta negociación. “Paradójicamente fue mi despacho el que atacaron. El despacho de quien hizo frente a los fondos buitres, quien mantuvo fuera del país al Fondo Monetario Internacional", dice allí. Y por otra parte, dejar en claro que no apoya lo votado en Diputados. El cuadro se completa cuando Cristina define su núcleo de intimidad: su hijo Máximo, Anabel Fernández Sagasti y Oscar Parrilli.

Tanto Alberto Fernández, como Sergio Massa y miembros de Juntos por el Cambio, creen que esos fuegos artificiales están destinados a despegarse una vez mas de la negociación con el FMI y, por carácter indirecto, de Martín Guzmán. Pero no implica que vaya a obstruir el proceso de aprobación en el Senado, donde además de ella, los gobernadores tienen mayor o menor influencia. Es la esperanza que mantiene el mundo político económico local, para despejar el trámite la semana próxima basada, sobre todo, en que la vicepresidenta debe dirigir la sesión, pero no votar y por lo tanto no exponerse a pagar ese costo político al que tanto le huye.