Tras la colecta de Santi Maratea, la duda: ¿quién tiene el dinero del Ministerio de Ambiente?
El filósofo Miguel Wiñazki dio su parecer sobre la colecta de Santi Maratea, el influencer que ha dejado al descubierto la solidaridad del pueblo argentino, a la vez que expuso a toda la dirigencia política y desató más de un interrogante. Entre ellos, ¿qué se hace con el presupuesto de dinero que tiene el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible? Lo analizó en MDZ Radio.
Cuestionado sobre cómo analiza el fenómeno de que un influencer (Santi Maratea en este caso) tome un rol que le corresponde al Estado, Wiñazki respondió: "Por una parte evidencia que el sistema comunicacional tiene unas lateralidades que de pronto son centrales. Aquí vemos que alguien joven, que se maneja por redes sociales tiene una notoriedad y un poder de influencia mayor que el de medios tradicionales, por momentos. No invalida a medios tradicionales, pero surge por momentos con gran potencia".
Por otro lado, dijo que también deja en claro que no hay confianza en el Estado. "Imaginemos una colecta del Ministerio de Ambiente. ¿Quién pondría el dinero? Nadie", ejemplificó.
Para ampliar esto último, el filósofo detalló por qué Santi Maratea tiene este grado de confianza. "Porque usa un lenguaje común, con cercanía, sin arrogancias, es muy inteligente para contestar, lo hace en un lenguaje muy fresco y con una voluntad solidaria que surge en un momento donde el Estado está hipnotizado por sus colonizadores, la dirigencia política, que está magnetizada por la interna y por la voluntad de poder".
¿Este descreimiento en la clase política hace que surjan fenómenos como el de Javier Milei?, se le cuestionó a Wiñazki. "Hay que aclarar que Milei ingresa al sistema político y Maratea está fuera. De todos modos, el sistema está corroído profundamente por causas diversas, de tal forma que los marginales al sistema van a ir cobrando más y más relevancia, me parece a mi, porque lo que denominamos clase política no está funcionando o funciona mal", respondió.
A modo de conclusión, Wiñazki dijo que "la solidaridad es maravillosa, pero no resuelve el tema de fondo. El presupuesto del Ministerio de Ambiente es de 20 mil y pico de millones de pesos anuales. Maratea, que es una maravilla, juntó 180 millones. ¿Dónde están los 20 mil restantes del Ministerio? Porque ahí está la solución, ahí podés comprar muchísimas autobombas. Y no están".
"La solidaridad es fundamental, pero siempre es de una magnitud menor a la que puede disponer un Estado. El problema acá es la ruta del dinero. Tal vez el dinero está en los bolsillos de algunos funcionarios. No lo sé", finalizó.

