ver más

Las sensaciones de Emir Félix tras haber enfrentado cara a cara a la muerte en 2022

Como parte de una reflexión de fin de año propuesta por MDZ, el intendente de San Rafael recordó cómo atravesó la etapa en la que su vida corrió riesgo. Tras haber estado internado 68 días (32 fueron en la unidad de cuidados intensivos), el dirigente peronista dio detalles de ese duro momento. .

Emir Félix, intendente del departamento de San Rafael, tuvo un 2022 que no será uno más en sus 58 años de vida. El jefe comunal justicialista estuvo internado 68 días -de los cuales 32 fueron en la unidad de cuidados intensivos- por una afección pulmonar grave y recién fue dado de alta el 28 de abril. En ese sentido, dialogó con MDZ y reflexionó acerca de este episodio por el cual debió alejarse de la política temporalmente y dejar al presidente del Concejo Deliberante, Paulo Campi, en su reemplazo.

"La pasé muy mal. Sigo con un proceso de rehabilitación física(...) El año termina muy bien. En noviembre y diciembre (2021) ya venía mal y en febrero pasó lo que pasó...", contó. Concretamente, Félix debió ser internado en febrero y por segunda vez a comienzos de marzo. El 4 de marzo fue derivado a terapia intensiva del Central, con apoyo respiratorio y hemodinámico.

Sobre cómo es su vida en la actualidad, considerando que sus hábitos ya no serán los mismos hasta el final de sus días, señaló: "Por momentos me olvido y rompo los esquemas de cuidado. Muchas veces me pasa que el vértigo diario del trabajo te hace olvidar. A veces me salteo días kinesiología, por ejemplo".

"Tengo que hacer gimnasia física y gimnasia respiratoria. Perdí mucha masa muscular. Hay días que aflojo, pero me recompongo rápidamente", aportó.

El papel de su familia

"Uno sin querer mete a los hijos en el vértigo que uno mismo tiene. Ahora trato de ser más contemplativo. Estoy tratando de darles todo el tiempo libre. En la gestión pública no tenés sábados ni domingos", subrayó Félix y, ante la pregunta sobre si su familia llegó a temer "lo peor", aseveró: "La información que pasaron los médicos no era alentadora. Por momentos dependió de mí. Le costó a mi hermano, a mis hijos y a mi vieja (...) Haber podido salir es buscar paz. El trabajo que tengo me gusta y tengo vocación. A veces mi mujer me zamarrea y me dice que no entiendo o tomo dimensión de cómo llegué a estar".

"Perdí varios amigos en el marco del covid", recordó, y luego admitió que en un momento llegó a pensar que correría la misma suerte. "Una vez me despertaron a las 3 AM para intubarme. Lo primero que dije fue que quería ver a mi familia. Ahí pensé en todo eso (sus amigos). En esa situación se te cruza... pero mis ganas de vivir las tuve todo el tiempo".

Afrontar el 2023 no será tarea fácil. Se trata de un año electoral en el cual el peronismo, partido de Félix, deberá trabajar arduamente si quiere tener un buen desempeño. Y esto requiere de un gasto de energía considerable. Por ello, al ser consultado por la injerencia de la opinión de su familia a la hora de encarar otro proyecto político una vez que termine su mandato como intendente, Félix contestó: "En el caso de mis hijos, me acompañan en todo, pero sí me piden que priorice la salud (...) Hace mucho años tengo mal de Addison, que es una enfermedad poliglandular y de insuficiencia suprarrenal, que en parte generó todo lo que pasó este año".

Emir Félix durante la pandemia de coronavirus.

El sanrafaelino también aseguró que lo que le sucedió no le genera temor en el día a día. "No tengo un pelo de hipocondríaco. Si me pongo a pensar en eso no vivo. Me tocó estar en una cama atado muchos días. Yo sé que una gripe me complica, pero de ninguna manera lo pienso porque me condiciona".

"Para encarar cualquier proyecto tenés que estar bien de salud y estar bien de físico. Hoy no lo estoy, no se cómo estaré mañana (...) En la política hay gente que le da hambre comiendo. No es mi caso".

La posibilidad de dejar de ser intendente

"Antes de darme el alta me decían que no podía volver a la gestión y casi que me hacen prometerlo. La verdad es que disfruto de lo que hago. Me queda un año", sostuvo respecto a la idea factible que existió en relación a -una vez recuperado- abandonar la intendencia.

Asimismo, mencionó los mensajes de aliento que obtuvo: "Mi gran sorpresa fue el nivel de preocupación de toda la comunidad. hubo quienes se acercaron y quienes no. pero me llenó que mis hijos me contaron las cadenas de oración, los que se acercaron al hospital. No puedo negar la gran atención de los médicos del Hospital Central y de la Clínica en Buenos Aires. Entré casi sin estado consciencia y me ayudaron muchísimo a que pudiera volver a caminar y comer".

A modo de cierre, Félix ponderó: "En mi soledad reflexiono todo el tiempo. No es sencillo. Pero lo importante es lo que viene por delante. Por supuesto que esto deja una enseñanza. Cuando te podés ir se te presentan todas las cosas pendientes con uno mismo y con los demás. Qué es lo que haré en el futuro lo voy a analizar con cuidado".