Elisa Carrió: "Mauricio Macri solo piensa en el fútbol, no lo puedo entender"
Elisa Carrió volvió a manifestarse muy preocupada por lo que está sucediendo en el país. Teme que “todo explote en diciembre, cuando el país se quede sin dólares ”, advierten sus amigos y quienes dialogan con ella. Además, no entienden por qué todos se lanzan a ser candidatos y ella solo se presentaría para saber "cuántos queremos cambiar en serio, con decencia y honestidad".
La líder de la Coalición Cívica teme por muchas cosas que otros no toman en cuenta. Cree que el mundo se está radicalizando hacia fascismos de derecha y que buena parte de la política argentina no discuten ni toman en cuenta lo que pasa en el mundo, y que para ella es clara. República o Dictaduras.
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Esa preocupación la dejó en claro los otros días, cuando en Radio Mitre enfatizó que “si bien la unidad está garantizada, las peleas internas que se están dando dan vergüenza” y reclamó que “los líderes se separen de los corruptos que terminan imponiendo las condiciones de los gobiernos”.
“En Juntos por el Cambio hay muchísima gente honesta pero también hay corruptos, que se financian de una manera que jamás hice. Y esto es algo que está latente. Hay que ir por un republicanismo en serio o siguen los negocios del juego, de la Universidad de Buenos Aires y de la Ciudad”, expresó Carrió.
Los tres factores representados por la ex diputada nacional tienen nombre y apellido. En el Juego, Daniel Angelici, socio judicial y político de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta, y a su vez con vínculos con Enrique “Coti” Nosiglia en el radicalismo.
La Universidad de Buenos Aires es manejada por la Franja Morada alineada con Emiliano Yacobitti, el armador de Martín Lousteau y Evolución, y la Ciudad es el centro de operaciones de todos estos factores. Entonces, aunque no lo nombra, Horacio Rodríguez Larreta está en problemas con estas relaciones.
Para que no queden dudas, la líder de la Coalición Cívica no quiere “un gobierno que lo conduzca o en el que tenga incidencia Daniel Angelici o los laboratorios que siempre imponen condiciones… Argentina tiene dobleces y esta lucha es la que tengo que dar. La lucha contra la corrupción, la impunidad y en pos de un plan económico estabilizador que depende fundamentalmente de la división de poderes y los valores de la República”, remarcó.
A su vez, tampoco puede entender a Mauricio Macri, a quien solo lo ve con una preocupación. “En la cabeza de Macri está el fútbol, la mía es una filosofía humanista. No puedo ponerme en su cabeza, él habla todo en torno al fútbol, por eso el segundo tiempo. No tengo idea de lo que va hacer”.
Tanto pública como íntimamente cuando se junta en Exaltación de la Cruz con quienes la frecuentan sostiene que la unidad de Juntos por el Cambio está garantizada. Pero le irrita que nadie tome en serio lo que está sucediendo en el mundo, con líderes que no reconocen las democracias, que no aceptan los resultados y destratan a los parlamentos y a los instrumentos republicanos.

“Hablan de temas personales, de internas… Pero la gente está sufriendo la inseguridad y el narcotráfico como en ningún otro momento. Es tremendo lo que está pasando en Rosario y aquí en la Provincia de Buenos Aires, donde tenemos un ministro como Sergio Berni que sólo relata lo que sucede. Es increíble”, expresa siempre Carrió, quien además reclama tomar nota que “el problema de hoy es que chocamos en diciembre. ¿Para qué seguimos hablando de candidaturas?”.
Además, la miembro fundadora de Cambiemos dice en público cosas que tiene guardadas para lo privado. Por eso, criticó a Patricia Bullrich al sostener que “tiene modales masculinos… Tiene que frenar, por el bien de Juntos por el Cambio. Yo la quiero mucho, trabajó conmigo, pero cuando perdí se fue y se alineó con el PRO”, le recriminó. “Me dejó cuando perdí”, sentenció.
Sobre la pelea de Bullrich con Felipe Miguel, Carrió no puede creer lo que pasó porque "la verdad que a Felipe Miguel ni lo conozco ni nunca hablé con él. No sé por qué se trenza en esas discusiones”, se preguntó para luego insistir con el tema que más le preocupa. La corrupción y la incidencia de los operadores en los líderes de la principal fuerza opositora. “La gente que es corrupta en Juntos influye en los líderes. Y mi lucha será por un contrato moral que modifique esto. Y si esto no se cambia voy a ser candidata”.
“Quiero saber cuántos somos los que queremos la decencia en serio. Pero la gente está desesperada y fundamentalmente estoy trabajando por las clases medias, que son las que más están sufriendo”, expresó.




