Una Universidad para el futuro

Una Universidad para el futuro

Javier Ozollo analiza la realidad de la UNCuyo, en las vísperas a la renovación de autoridades que debe darse.

Javier Ozollo

Por Javier Ozollo / Docente e investigador - UNCuyo

El próximo año la UNCuyo tendrá elecciones para renovar autoridades, con la particularidad que el actual rector ha cumplido su reelección y no podrá presentarse para un nuevo mandato. Es un momento oportuno de discutir la dirección que la casa de altos estudios debe tomar para el futuro.

La pandemia ha dejado al descubierto nuevas falencias y viejos problemas: las idas y vueltas sobre el papel del Hospital Universitario, la inmensa deficiencia de las capacidades de enseñanza en entornos virtuales, la poca participación institucional de la UNCuyo en proponer soluciones y plantear caminos de salida, etc., son algunos síntomas.

La UNCuyo debe pensarse para enfrentar los desafíos del siglo XXI, profundizando la inclusión, la excelencia académica y apuntalando el desarrollo social y económico de la provincia. Para ello es necesario repensar las tareas esenciales de la universidad: la docencia, la investigación, la extensión y la vinculación, pero en forma articulada.

Ejemplo de ello, es el imprescindible desarrollo territorial. No puede haber mejora en ninguna de esas áreas esenciales si la universidad se sigue concentrando en el gran Mendoza sin una efectiva presencia en todo el territorio. Al mismo tiempo ello va de la mano con una profunda política de educación a distancia que, usando los instrumentos tecnológicos actuales, permita el acceso a la educación superior de todos y todas.

La UNCuyo deberá renovar autoridades. 

También el aumento de la oferta educativa de nivel en áreas centrales del conocimiento y el quehacer profesional, es indispensable. Asimismo una política consistente no puede sostener efectivizaciones, como las actuales, que tienen un objetivo partidista antes que de excelencia académica.

La priorización de áreas de investigación con el aumento de los institutos transversales a las unidades educativas, deben ser esenciales para dar respuesta a los desafíos estratégicos que tienen la provincia y la región. De la misma manera, las facultades deben priorizar áreas de investigación que sean prioritarias mediante proyectos institucionales.

Es necesario disminuir y tratar de eliminar el arancelamiento del sistema de posgrado, en este siglo la especialización en áreas profesionales, de docencia e investigación será imprescindible. El costo de los estudios de post título, disminuye las capacidades de nuestros egresados para avanzar en este aspecto.

Finalmente, entre muchas otras reformas urgentes, es necesario priorizar la alianza estratégica con las universidades de la región, particularmente con las universidades chilenas, para el estudio y las propuestas de solución de problemas comunes. La integración en entidades como Asociación de Universidades Sur Andina (AUSA) o la Asociación de Universidades Grupo Montevideo (AUGM), ha sido exitosa y hay que profundizarlas.

El cambio democrático venidero será un momento decisivo para la UNCuyo, los universitarios podremos tomar el desafío,…o no.

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