Cómo harán en el Frente de Todos y en Juntos por el Cambio para arreglar sus internas

Cómo harán en el Frente de Todos y en Juntos por el Cambio para arreglar sus internas

El Frente de Todos y Juntos para el Cambio están cerrando los acuerdos políticos y las alianzas electorales. En el primero evitarían ir a una PASO porque privilegian el valor de la unidad. La oposición, en cambio, se encamina a una gran interna.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

Las dos alianzas políticas más importantes del país están cerrando en estos momentos las reglas de juego y los parámetros que utilizarán de cara a las PASO que ambas fuerzas disputarán en el próximo mes de septiembre.

Si no hay sorpresas, no habría discusión interna dentro del Frente de Todos, a pesar que algunos dirigentes siguen analizando el anticipo brindado por MDZ hoy a la mañana por el cual se podría habilitar una lista oficial, fuerte, y otras en las que participen los candidatos y partidos que se ubican en el extremo kirchnerista de la alianza oficialista.

Hasta hace unos días, el Frente de Todos había iniciado una serie de consultas que inclusive llegaron a despachos cercanos al juez federal bonaerense con alcance electoral, Alejo Ramos Padilla, para derogar el decreto de Mauricio Macri que dispuso la anulación de las listas colectoras en todo el territorio.

Es que había fuerzas políticas que no integraban el frente que pedían participar de la elección sin ir a una PASO en el Frente de Todos. Específicamente, era para contener diversas fuerzas vecinalistas que preferían participar en las PASO con una nomenclatura propia, por afuera del Frente de Todos, para luego de superar el 1,5% del padrón requerido, directamente poder tener la boleta propia en el cuarto oscuro en el mes de noviembre.

Un ejemplo sería un partido vecinal "X" con la candidatura de Santiago Cafiero para diputado nacional, y otra del intendente del FDT con la propia de Cafiero.

Finalmente, esto quedó descartado. En uno de los últimos consejos en vida, Jorge Landau les explicó que no había posibilidad temporal de implementar el cambio de esquema electoral. Ya el cronograma estaba fijado, a diferencia de lo que había hecho Macri en 2017, que lo dispuso cuatro meses antes de que se estableciera la fecha de las elecciones.

En cuanto a Juntos por el Cambio y las fuerzas políticas que la componen, la disposición prevista para las fuerzas que participen en las PASO será del 25%, como piso máximo requerido, y el 15%, como mínimo, con modificaciones en los tramos de legisladores provinciales y cargos locales, que también podrá ser utilizado el sistema D’Hondt.

Nunca la minoría podría tener un lugar mayor del cuarto y el séptimo en la lista definitiva, salvo que quien pierda obtenga un porcentaje mayor al 40%. Allí sí podrá acceder a cinco cargos entre los diez primeros, iniciando con el segundo lugar. En algunos casos también se modificará la forma de integrarse si los que pierden alcanzan 30% o más. 

El porcentaje a distribuir siempre tendrá como objetivo guardar una proporcionalidad en la lista. Hay secciones electorales, de las ocho en las que se divide la Provincia, que se elijen entre 3 y 18 legisladores, según sean diputados o senadores. En Buenos Aires funciona el sistema bicameral. En cuanto a los concejales y consejeros escolares, la proporción será similar.

La importancia de saber cómo y de qué manera se intercalarán los candidatos y que haya variantes de alcance posible, es decir, que la lista derrotada logre el 25% de los votos de las PASO, traduce que es mucho más factible que haya una interna en Juntos por el Cambio que una lista única, a pesar de los esfuerzos que están realizando varios dirigentes del PRO y del radicalismo.

Estos porcentajes son fundamentales en los municipios, donde los concejales opositores son "aplastados" por los intendentes.

En estas negociaciones, Facundo Manes, Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli no intervienen. Prefieren la competencia antes que la unidad. Temen que el cuidado de sus respectivos votos sea laxo o inexistente.

En el Frente de Todos y en Juntos para el Cambio aún no definieron si habrá listas únicas en algunas secciones electorales o en los distritos.

Donde sí habrá PASO es en diferentes comunas en las que el partido de gobierno es oposición para así contener a los distintos candidatos existentes. Lo mismo sucedería en Juntos para el Cambio en el otro sentido. 

No habrá internas donde los intendentes son del Frente de Todos. La duda sobre Tigre estaría siendo subsanada con una negociación encarada por algunos miembros del gabinete nacional, con diálogo directo con Julio Zamora y Sergio Massa.

Diferente criterio habría elegido Mario Ishii, en José C. Paz, quien permitió que cuatro dirigentes diferentes, todos participantes del esquema oficial de su gestión, disputen una PASO para determinar, inclusive, su sucesión más ordenada, en caso que no se modifique la ley que impide las reelecciones de los intendentes en la Provincia de Buenos Aires.

En cuanto a Juntos por el Cambio, no se sabe si habrá o no PASO en las comunas gobernadas por sus respectivos jefes comunales, sean radicales o del PRO. 

 

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