Elecciones: Suarez se consolida y el PJ apuesta a que Alberto repunte

Elecciones: Suarez se consolida y el PJ apuesta a que Alberto repunte

En un escenario electoral complejo, la gente está preocupada hoy por la situación económica y por la pandemia. El nivel de indecisos es importante, aunque el Gobierno mantiene una ventaja. Anabel Fernández Sagasti apuesta todo a que el presidente acelere la vacunación y logre contener los precios.

Marcelo Arce

Marcelo Arce

Falta mucho y la cabeza de la gente no está puesta en las elecciones. A decir verdad, las preocupaciones de la mayoría hoy transcurren entre saber cuándo terminará la situación dramática de la pandemia, si aparecerán finalmente las vacunas en su cantidad necesaria y, sobre todo, si la inflación dejará de golpear los bolsillos para que aparezca alguna luz de recuperación económica en el horizonte. Sin embargo en el tablero político de Mendoza las fichas se están moviendo. Y bastante.

Las encuestas le dan hoy a Rodolfo Suarez una ventaja consolidada con respecto al Frente de Todos en un escenario electoral definitivamente polarizado para los comicios legislativos de setiembre y noviembre, respectivamente. No son muchas las encuestadoras que están analizando el mapa, Martha Reale y Elbio Rodríguez son los más activos, y en trazos gruesos lo que detectaron en las últimas mediciones es una intención de voto para Cambia Mendoza que oscila entre los 45 y los 49 puntos, mientras que el peronismo ronda una intención de voto de alrededor de 30 puntos.

Los números asoman como claros pero permiten, sin embargo, algunas lecturas. Será muy difícil que al gobierno provincial se le escape una victoria, pero la clave podría estar en la diferencia. Si es que finalmente Alfredo Cornejo y Julio Cobos son los candidatos que encabezarán las listas (las dos figuras de más arrastre electoral con la que cuentan los radicales) el oficialismo queda obligado a repetir las perfomance de 2017 y de 2019, en donde las victorias fueron con resultados por arriba de los 50 puntos en ambas ocasiones.

¿Lograrán trepar hasta esos números? Es una posibilidad cierta, pero amenazada por algunos factores. El porcentaje de indecisos es alto (ronda el 20%) y las terceras fuerzas que están en movimiento podrían quitarle a los candidatos de Suarez algunos puntos también. El peronismo mendocino, como en los últimos años, atará su suerte al gobierno nacional y prenden velas para que Alberto Fernández haga dos cosas al menos: vacune contra el coronavirus y baje los precios.

Con relación a los indecisos una encuestadora midió en mayo esa realidad electoral mendocina, tomando en cuenta la referencia nacional. Se trata de CB Consultora Opinión Pública quien, entre otras consultas, hizo esta: "Como quizás sepas, este año habrá elecciones legislativas. Sabemos que falta mucho, pero si las elecciones fueran mañana ¿A qué fuerza votarías? El 30% dijo a Juntos por el Cambio, el 12% al Frente de Todos y el 46% respondió "Todavía no lo se".  

Reale fue la que detectó entre esta franja que duda, un factor que hasta hace un tiempo no estaba y es el emocional. Y es así como la intención de voto, entre los que aceptan responder, en algunas ocasiones está sujeto a los vaivenes de la pandemia. Como ejemplo basta lo que algunos mediciones se están encontrando cuando midieron este mes la imagen del presidente en el país. Fernández repuntó levente entre los votantes del Frente de Todos mayores de 60 años, que lo habían abandonado y ahora lo volvieron a ponderar luego de que recibieron la vacuna.

Por suerte y luego de muchas falencias de gestión nacional, es prácticamente un hecho que a partir de junio la campaña de vacunación en todo el país comenzará a acelerarse. Este mes que comienza será bisagra para determinar cómo será el futuro de la pandemia y la estimación optimista del peronismo es que, al momento de las elecciones, ya buena parte de la población estará protegida contra el virus. Pero este factor, si bien ayudará sin dudas al PJ, no será decisiva a la hora del voto. La cuestión es y será la economía.

Suarez sabe esto, básicamente, por los sondeos que mira todo el tiempo. La inflación es lo que domina por encima del funcionamiento de la economía e incluso ese ítem está muy por arriba en el ranking del temor a contagiarse de coronavirus. En ese sentido, el 78% dice que hoy le preocupa la suba de precios, mientras que 67% observa con alarma la situación económica del país y solo el 48% está pendiente de la pandemia. El 75% de los consultados, es pesimista con respecto a su futuro económico.

Ante tanta dependencia nacional, saber cómo enfrentará Anabel Fernández Sagasti esta campaña es una de las incógnitas a resolver. Los peronistas mendocinos miran los números y hacen sus cuentas. Admiten que la victoria es utópica y por eso se dedican a buscar algún premio consuelo que, dado el contexto histórico de once derrotas seguidas en Mendoza, no será menor para ellos.

Si logran consolidar su piso tradicional de 30 puntos que hoy le marcan las encuestas, le faltan seis para repetir el resultado de 2019 cuando Sagasti perdió la gobernación a manos de Suarez. Esta cuesta será bien para arriba, pero si se la compara con las legislativas de 2017 será todo un triunfo. En aquellas legislativas, con Cornejo como gobernador, el PJ sacó 25 puntos y Cambia Mendoza le ganó por 20 puntos de diferencia. Una mala perfomance en noviembre podría complicarle al gobernador, en la Legislatura, la gobernabilidad en los dos años que le quedarán de allí en más.

Un par más de desafíos para el PJ. Tiene por un lado una percepción muy mala como oposición (es considerada como obstructiva) y además está muy lejos aún de llegar a un acuerdo por la conformación de sus listas. No es nuevo, pero algunos intendentes están dudando si pegar el salto para convertirse en candidatos o no. El motivo es simple: nadie en el PJ quiere competir para perder. Sin embargo un punto ya está despejado al respecto y es que será muy difícil que el compañero de campaña de Sagasti no salga de la corta lista que integran Emir Félix o Adolfo Bermejo.

Qué hará Anabel con José Luis Ramón se sabrá casi sobre el cierre de las listas y dependerá de la manera en la que el controvertido aliado del oficialismo en el Congreso figure en las encuestas, llegado ese momento. Si suma, Anabel lo integrará. Ahora si no lo hace, lo dejarán correr con una candidatura por su propio partido para que, desde esa trinchera, le haga todo el daño posible al oficialismo. Ramón se desplomó en las últimas mediciones, pero desde Buenos Aires están tratando de darle una mano. Le brindan aire para que sea él quien anuncie algunas medidas nacionales que benefician a Mendoza (como la rebaja en las tarifas de gas, por ejemplo) para que su figura política “tome cuerpo”, como definieron.

Las terceras fuerzas, por su lado, no logran capitalizar todavía el voto de quienes buscan salir de la grieta o de aquellos que aun no definen, cuando son consultados en las encuestas, a quiénes van a votar. La Izquierda ronda los cinco puntos de intención de voto y los dos espacios políticos volcados hacia la derecha han logrado reagruparse, es cierto, detrás del objetivo de conseguir mayor peso electoral. Sin embargo no consiguieron hasta aquí consolidar del todo la estrategia que habían planificado.

El Mendoexit parece diluirse con el paso de las semanas y lejos está quedando ya esa intención inicial de sus principales referentes, como el empresario turístico Hugo Laricchia, de ser la cabeza de una gran coalición de independientes desencantados tanto con el gobierno de Rodolfo Suarez como con el peronismo. Este grupo de libertarios trabó un acuerdo electoral con los dirigentes del Partido Demócrata que dieron el portazo en Cambia Mendoza, hartos de igual modo por la falta de espacio interno como por la conducción de Cornejo. Pero hasta el momento las adhesiones de otros sectores a quienes están proponiendo una suerte de independencia política y económica de Mendoza respecto a la Nación, se frenaron allí. Hoy, el Mendoexit apenas supera los seis puntos.

En el lote de los terceros también busca asomar la cabeza la dupla que rompió con Ramón, que se escindió en consecuencia de Protectora y que hace unos meses se terminó afiliando al Partido Verde. Los legisladores provinciales Mario Vadillo y Marcelo Romano son en la escena política actual dos de los referentes opositores a Suárez más activos, si se quiere, en las redes sociales.

El acuerdo con el partido que encabeza José Luis Fugazzoto, del PV,  tuvo un detalle imperdible. Por supuesto que el objetivo de fondo fue conseguir un sello partidario con el cual estos dos dirigentes pudieran presentarse a competir en las elecciones a través de un frente. Pero antes de anunciar el acuerdo hicieron un trato. La mesa de conducción de los Verdes quedó conformada por cuatro referentes (dos de cada partido) y, para evitar problemas a futuro como los que tuvieron cuando Ramón trabó su alianza con el Frente de Todos, las decisiones de ese frente tendrán que ser aprobadas por el manos tres los que integran esa mesa.

A esta altura, sin embargo, Romano y Vadillo ambicionaban más de lo que consiguieron. Su “plan A” fue siempre apostar a una ruptura de Omar De Marchi dentro de la coalición oficialista, para luego convertirlo en candidato a senador nacional por ese sector y lograr lo que les falta a todos los que quieren terciar en la disputa: una figura de electoral de peso.

Intentaron convencer a De Marchi de que si aspira a convertirse en gobernador en 2023, debe competir primero en 2021 para tener más chances. El líder del PRO en Mendoza juega un poquito el juego. Se sacó en su momento una foto junto a ellos y a José Luis Espert, despotricó por Twitter hace un par de semanas por una decisión del ministro Enrique Vaquié, pero no hay ninguna señal en el horizonte de que se se vaya a desencadenar la tormenta que los exProtectora soñaban. De Marchi mide 8 puntos y son votos que podría perder Cambia Mendoza. Suarez, al menos en este tema, por ahora puede respirar tranquilo.

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