Intendentes bonaerenses del Conurbano saltan a Berni y hablan directamente con Frederic

Intendentes bonaerenses del Conurbano saltan a Berni y hablan directamente con Frederic

Varios intendentes que han tenido varios contrapuntos con el ministro de Seguridad de la Provincia, Sergio Berni, se reunieron ayer con su par de la Nación, Sabina Frederic, a quien le pidieron coordinar la presencia de efectivos federales en los municipios del Conurbano.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

Los intendentes de Merlo, La Matanza, Hurlingham y Malvinas Argentinas aceptaron el pedido del presidente de la Nación, Alberto Fernández, de hablar directamente con la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, a quien habían criticado con dureza en la última reunión que participaron en Olivos, donde también habían pedido el alejamiento de Sergio Berni de su cargo en la administración bonaerense.

Gustavo Menéndez, Fernando Espinoza, Juan Zabaleta y Leonardo Nardini habían participado de la cena con el presidente, el diputado Máximo Kirchner y otros funcionarios hace una semana donde, además de discutir la unidad del peronismo provincial, se habló de ponerle fin a la pelea entre los ministros de Seguridad de Nación y Provincia

La reunión tuvo múltiples cometidos. El primero y práctico es decirle a la funcionaria que debe hablar con ellos directamente si los inconvenientes con su par provincial son irreductibles. Y a través de ese contacto mano a mano diseñar la estrategia de seguridad que se desplegará en cada localidad con los efectivos de jurisdicción nacional que lleguen a cada localidad.

El otro objetivo fue la de respaldar a Frederic en desmedro de Berni. Todos los intendentes que participaron del encuentro tuvieron algunas cuestiones pendientes con Berni. Espinoza es quien más levanta la voz contra él en cuanta reunión tiene a pesar que su municipio estalla habitualmente por hechos de inseguridad.

Zabaleta tampoco se privó de debatir con el ministro provincial a mediados del año pasado, cuando el funcionario de Axel Kicillof había puesto en tela de juicio la capacidad de conducción del presidente Fernández, algo sobre lo que nunca se desdijo. En tanto, Nardini y Menéndez también tienen diferencias con Berni, pero no las debaten públicamente. 

El año pasado, en medio de una reunión de coordinación en la Casa de Gobierno de la Provincia, Berni se dirigió contra Frederic a los gritos y la trató de inútil. En ese momento Fernández solicitó su renuncia, pero ni Kicillof ni su jefa directa, Cristina Fernández de Kirchner, le soltaron la mano. 

Desde ese momento la relación, que no era buena, empeoró y nunca encontró un cauce para articular adecuadamente la llegada de efectivos federales a la Provincia. El hecho que provocó el nuevo cisma en el sistema de seguridad del AMBA fue cuando Berni, en medio de la conferencia de prensa en la que se informaba de la aparición con vida de la niña M., secuestrada por un cartonero días antes en el Bajo Flores, insultó y casi golpea al representante de la ministro Fréderic que se había apersonado en el lugar.

La molestia, no de los intendentes, pero si de funcionarios cercanos a Fernández es que Berni prefirió sacarse una foto en soledad junto con el vicejefe de gobierno porteño a cargo de la Seguridad porteña, Diego Santilli.

Luego de esta reunión fuentes del Ministerio de Seguridad de la Nación informaron que se realizarán otras con otros intendentes para diseñar, directamente, la articulación entre las partes. 

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