Por qué el kirchnerismo va por Tapia y se quiere apoderar de la AFA

Por qué el kirchnerismo va por Tapia y se quiere apoderar de la AFA

En la Casa Rosada y en el Instituto Patria consideran que Tapia como presidente de la AFA es una herencia "inadmisible" del macrismo. Presentaron una denuncia para que vuelva a llamar a elecciones y poner alguien cercano al oficialismo. Buscan la caja del futbol y la televisación.

Beto Valdez

Beto Valdez

Desde el 10 de diciembre de 2019 el gobierno del Frente de Todos tiene en la mira dos áreas estratégicas que no pudo conquistar: la Procuración General de la Nación y la Asociación del Futbol Argentino. El caso de la titularidad del Ministerio Público es complicado porque si Cristina Fernández de Kirchner no logra juntar los dos tercios del Senado seguirá en el cargo interinamente Eduardo Casal. Por eso los senadores le dieron media sanción a un proyecto que modifica ese número para nombrar al jefe de los fiscales y que actualmente se encuentra en el freezer de la Cámara de Diputados.

Para el oficialismo Casal y Claudio Tapia son herencias del macrismo que aún no han podido enviarle el telegrama de despido. La interna de la AFA no tiene reglas tan estrictas, pero tampoco es sencillo remover al “Chiqui” que llegó de la mano del futbol del ascenso. En la Casa Rosada y en el Instituto Patria lo consideran un hombre afín al expresidente y que su alianza con el extitular de Boca Juniors, Daniel Angelici, le permitió mantenerse en el poder. “Esa lógica responde al gobierno de Cambiemos pero ahora la tenemos que modificar”, dicen desde el FTD. Y agregan que “la mejor demostración de los vínculos de Tapia con el PRO es que volvió a ser ratificado en el directorio del CEAMSE como representante del gobierno porteño”.

Hace 15 días los operadores del oficialismo decidieron lanzar una ofensiva para lograr desplazar al “Chiqui” de la oficina más importante de la calle Viamonte. Algo similar pretendieron en la década anterior con Julio Grondona, pero el fallecido hombre fuerte del futbol mundial tenía más cintura y rosca política que el ex yerno de Hugo Moyano, quien parece haber recibido instrucciones para quitarle el apoyo. La operación fue impulsada por el ex aliado de Tapia y radical K, Daniel Ferreiro, quien además es el padrino político de la actual conducción de Nueva Chicago, club que milita en la segunda categoría del futbol argentino.                        

El presidente del club de Mataderos, Germán Kent, y el prosecretario Gonzalo Huerta presentaron una denuncia contra el titular de la AFA en la que piden a la Inspección General de Justicia que sea declarada como “irregular e ineficaz” la asamblea que reeligió a Tapia hasta octubre de 2025 y que se vuelva a convocar a los clubes para elegir nuevas autoridades. La movida es muy obvia ya que la pelota queda en manos del jefe de la IGJ, Ricardo Nissen, que además es apoderado legal de Máximo y Florencia Kirchner en la causa Hotesur. Todo muy obvio: inicia la jugada un radical K que supo militar en el Comité de Mataderos del recordado Liborio Pupillo y ahora devenido en aliado del legislador y asesor presidencial Leandro Santoro, también proveniente de la UCR. Y ahora Nissen tiene la excusa para volver a convocar elecciones en la AFA.

A los reclamos de Chicago se sumaron los de San Martín de Tucumán, club que pidió nuevas elecciones en AFA con un escrito ante la IGJ.

La Asamblea debería ser anulada y llamar de nuevo a elecciones, aunque el “Chiqui” recurrirá a la Justicia civil en caso de que la IGJ lo obligue a repetir los comicios, realizados de manera remota por la pandemia (autorizado por la propia IGJ), pero con lineamientos que no se habrían cumplido. Pero sabe que su poder empieza licuarse: el Ascenso Unido ya no lo respalda monolíticamente, muchos clubes lo miran de reojo por malos arbitrajes y con la Liga Profesional de Fútbol, los cortocircuitos y el recelo con Marcelo Tinelli ya no se pueden disimular. Además, el presidente de San Lorenzo está anotado en la larga lista de candidatos a la sucesión.

El perfil preferido del presidente Alberto Fernández es un viejo conocido de la militancia en el PJ porteño: Marcelo Achile, titular de Defensores de Belgrano y muy cercano por la actividad política en el barrio de Belgrano del actual embajador en Uruguay, Alberto Iribarne, el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello y el presidente del bloque de legisladores porteños del FTD, Claudio Ferreño. El grupo de amigos más cercanos al jefe de Estado. Sergio Massa impulsa al titular de Lanús, Nicolás Russo y Rodolfo D`Onofrio se autocandidateó. Enfrentado con Tapia por tener su corazón en Boca Juniors y lo acusa hace años de favorecer al eterno rival.

Todas estas operaciones políticas tienen un solo objetivo. Un gobierno kirchnerista no soporta no tener el control del futbol, los arbitrajes y la televisación. Mucho menos en un año electoral. Fernández y varios funcionarios, además, no le perdonan a Tapia que en diciembre pasado haya firmado la prórroga del acuerdo con Disney para las transmisiones del futbol pago. Un negocio que depende de la Asociación del Fútbol Argentino con una empresa internacional privada. Pero desde el oficialismo no aceptan las reglas de juego que funcionan en cualquier país normal. Quieren repactar ese contrato y condicionar el regreso de Fútbol para Todos. Tampoco le perdonan al “Chiqui” que haya dejado afuera de la negociación al empresario Alberto Pierri.

La movida del Frente de Todos podría terminar con la salida de Tapia de la AFA y el desembarco de algún allegado a Alberto y al Instituto Patria pagando costo político que poco les importa teniendo en cuenta la caja que se maneja en las oficinas de la calle Viamonte. Lo que no parece sencillo es que logren modificar el contrato con Disney por la televisación. Podría motivar un escándalo internacional en materia de seguridad jurídica con una de las compañías de mayor renombre en materia de espectáculos.                     

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