Los dos golpes de realidad que recibió el Gobierno luego del veranito vendimial
Pasó "el veranito vendimial" y el Gobierno recibió algunos golpes de realidad; baldazos de agua fría para enfocarse. La situación económica de Mendoza es más dramática de lo que se preveía, los indicadores marcan un escenario para que crezca más la pobreza y la inflación creció más que a nivel nacional, rozando el 5% mensual. En Mendoza descansan culpas sobre el manejo de la macroeconomía y otras variables que están en manos de la Nación. Pero las consecuencias son mucho más tangibles para el propio Rodolfo Suarez y los 18 intendentes.
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El miércoles pasado el Ieral, de la Fundación Mediterránea, presentó la radiografía económica de Mendoza; una foto de lo que pasó en 2020 y las perspectivas para este año. Ese informe tiene como valor que tiene una trayectoria de muchos años, es sólido y comparable entre sí. Mendoza es casi un 10% más pobre que hace un año y la economía cayó más que en 2002. Pero puertas adentro la distribución de ese impacto es desigual.
Al escarbar en los datos, hay indicadores que pueden dejar una marca estructural. Uno de ellos es el desempleo y la pobreza, datos que están camuflados. "A pesar que en Mendoza el empleo total cayó menos que a nivel nacional, en el sector privado formal, la cantidad de puestos laborales y sus salarios tuvieron contracciones mayores. De esta forma, la caída en la masa salarial en este último sector terminó siendo muy importante. Este hecho, sumado al elevado aumento en los precios de la canasta básica de Alimentos, contribuyeron a un nuevo y muy preocupante incremento en los indicadores de pobreza de la provincia", dice el informe. Si se ahonda en los sectores, el diagnóstico es más preocupante por el impacto que tiene la crisis en sectores que agregan valor y recursos (como la industria petrolera) y otros que son de mano de obra intensiva y dinamizadores, como el comercio,
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Agendas cruzadas
El dato que se conoció ayer sobre la inflación de Mendoza llegó tarde. Las familias de Mendoza lo viven desde hace tiempo. Pero el reflejo estadístico impacta: el índice de febrero fue del 4,6% y roza el 8% en el año. Pero la inflación "de los pobres" es aún mayor.
Las personas de menores recursos económicos destinan una porción mayor de sus ingresos a comprar insumos básicos como los alimentos. Y son los que más subieron. Los alimentos subieron un 4,8% en febrero y un 8,8% en dos meses.
El impacto es invisible en la repercusión pública porque los más afectados no protestan. Pero las consecuencias se viven en los hogares. "La caída de la masa salarial privada es aún mayor cuando se considera solamente los precios de la canasta básica alimenticia (mayor incidencia en los sectores de bajos recursos). De esta forma, el fuerte aumento de los precios de los alimentos respecto de la masa salarial privada explica gran parte los elevados índices de pobreza registrados en la provincia", explican desde la Fundación Mediterránea.
Aunque no sea parte de los discursos construidos por los principales dirigentes políticos y la discusiones públicas, esos datos ya se reflejaban en la agenda "de la gente". De hecho las principales preocupaciones de la población pasan por la agenda de la "decadencia económica": inflación, pérdida del empleo y seguridad. En ese orden son los tema que más le quitan el sueño a los mendocinos. Las prioridades de quienes conducen parecen ir a contramano. Tanto, que el mal desempeño económico es parte de las causas de la caída en la imagen del presidente Alberto Fernández.



