Bajó el delito, pero temen un rebote: los datos de la inseguridad durante la pandemia

Bajó el delito, pero temen un rebote: los datos de la inseguridad durante la pandemia

El aislamiento obligatorio generó una baja en algunos delitos, sobre todo en los robos. Pero los hechos que ocurren "puertas adentro", como las violaciones, aumentaron. A medida que se liberaron actividades, también crecieron los hechos delictivos. Temor por el aumento de la violencia.

MDZ Política

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La urgencias de la vida cotidiana varían, pero hay algunas preocupaciones constantes en Mendoza. Una de ellas es la inseguridad y, desde el enfoque del Estado, la seguridad ciudadana. El impacto de la pandemia y las estrategias de restricción a la circulación de personas generó también cambios en ese sentido: con menos personas en la calle hubo menos delitos. Y eso ahora se conoce estadísticamente, pues entre marzo y junio hubo una baja sensible en el tipo de delitos que más afecta a la sensación de inseguridad, como son los robos agravados. 

Sin embargo, hubo otros problemas que se mantuvieron constantes aún en cuarentena (como los homicidios) y algunos que hasta se agudizaron, como los abusos sexuales. Quienes analizan las estadísticas prefieren esperar antes de sacar conclusiones. Es que la pandemia va a generar otro tipo de problemas que pueden impactar en la seguridad ciudadana. "Es posible que haya un rebrote de la violencia por el mal humor social y las condiciones que se están gestando", explicaron a MDZ desde el Gobierno. En un extremo está lo que ocurre en Buenos Aires. Sin llegar, esperan, a ese nivel, creen que hacia adelante puede haber algún problema con la inseguridad. 

La otra duda difícil de despejar es cuál fue la "cifra negra" de delitos durante la cuarentena. Se trata de los hechos no denunciados. Es que en el contexto de pandemia y aislamiento obligatorio también se restringieron los servicios de acceso a la justicia, las comisarías y la circulación. Las denuncias sí se podían hacer, pero las restricciones complicaban a las víctimas. 

Los datos

Es difícil comparar lo que ocurrió este año con otro porque nunca antes hubo un momento donde se haya restringido la circulación de personas. Sin gente en la calle era esperable que hubiera menos delitos, pero no se puede mensurar cuánto era "lo esperable". 

En el caso de los robos agravados por el uso de armas este año había comenzado con una mayor cantidad de casos. Pero desde fines de marzo, cuando comenzó al aislamiento, cayó fuertemente. Entre enero y marzo del este año hubo 1260 denuncias por ese tipo de delitos (un 26% más que el año pasado). Pero entre marzo y junio la caída fue fuerte: hubo 631 denuncias por robos agravados por el uso de armas (el año pasado en el mismo lapso fueron 1431 casos). A medida que se liberan actividades de manera paulatina hay un aumento de esos delitos mes a mes. Si se comparan "semestre contra semestre" la baja fue del 29%. El robo agravado por otros motivos bajó aún más: un 43%. 

La cantidad de homicidios bajó este año, pero si se compara solo el 2020 no hubo muchas variaciones entre los meses en los que hubo actividad normal o aislamiento. Hasta junio se habían registrado 37 asesinatos, contra 51 del año pasado. El mes más violento fue enero, con 9 casos, y el de menor impacto fue marzo, con 2. En abril y mayo, los meses de mayor aislamiento, hubo 7 homicidios. Hasta fines de junio no se habían registrado femicidios, según las estadísticas del Poder Judicial.

Pero hay delitos aberrantes que crecieron en contexto de pandemia y de aislamiento. Uno de ellos es el abuso sexual con acceso carnal; las violaciones.

Parte de la explicación tiene que ver con que se trata de delitos que ocurren "puertas adentro" donde los victimarios son conocidos de las víctimas. Este año hubo 206 casos denunciados, contra 132 en el mismo período del año pasado. Un aumento del 56%. Mujeres, niños y niñas son las víctimas. En el caso de las denuncias de violencia de género hubo una baja, incluso en los meses de encierro. Las dudas están puestas en si afectó el cierre parcial de Tribunales y las complicaciones para acceder a los servicios de justicia.

La portación ilegal de armas de fuego también creció. Las dudas que se plantean es si eso ocurrió porque hay "más personas armadas", o porque hubo más controles por el contexto de pandemia (en los meses de cuarentena hubo más consignas policiales para controlar la restricción de circulación). 

Robos, accidentes y descuidos

Otro de los delitos que bajó fuertemente con la cuarentena pero tuvo un rebote cuando se pasó al distanciamiento social es el robo de autos. En abril, mes de aislamiento total, hubo sólo 62 denuncias. En junio, con la cuarentena laxa, fueron 123. Aún así, la baja en el primer semestre fue del 39%.

Los homicidios culposos, registrados por la muertes en accidentes de tránsito también bajaron fuertemente y es el hecho que tiene la explicación más simple. En el primer semestre del año pasado se registraron 78 casos y en 2020 fueron 43. Pero ni siquiera en el mes de cuarentena total se logró la "muerte cero". En abril, con la circulación prohibida, hubo 8 muertes en accidentes viales. 

El mes de cuarentena total fue el de menor cantidad de denuncias. En abril hubo 7 homicidios, 138 robos agravados con armas, 136 robos agravados por otra razón, 62 autos robados, 24 abusos y 293 denuncias por violencia de género. La duda es cuál fue la "cifra negra" de delitos ese mes, cuando también estaban restringidos los servicios. Este año hubo 2596 denuncias por violencia de género y el año pasado fueron 3433.

A medida que la cuarentena se flexibilizaba, el delito volvió a crecer. Es lo que ocurrió en mayo, donde comenzó a haber comercio, y junio, con el distanciamiento social.

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