Flexibilización de la cuarentena: le tocaría a la economía, pero no se sabe hasta cuándo

Flexibilización de la cuarentena: le tocaría a la economía, pero no se sabe hasta cuándo

La sensación de que el próximo fin de semana se podría flexibilizar la cuarentena para que la actividad económica comience a renacer, al menos en algunos lugares, flota en los despachos oficiales de la Nación y de la provincia. En Mendoza lo intuyen, pero igual esperan meses difíciles.

Juan Carlos Albornoz

Juan Carlos Albornoz

Tal vez no sea elegir entre salud y economía, la encrucijada tremenda de estos tiempos, si no alternar entre privilegiar a una cosa o la otra, según el momento.

Acorde a ello, la sensación de que el próximo fin de semana se podría flexibilizar la cuarentena para que la actividad económica comience a renacer, al menos en algunos lugares, flota en despachos oficiales de la Nación y de la provincia. Pero será, en el mejor de los casos, un giro cuidadoso. Atento a la evolución de la pandemia, que al fin y al cabo, siempre es prioridad.

Pero atentos. La llegada del invierno profundo y un posible incremento de casos positivos podría forzar más adelante otra marcha atrás en una guerra que está lejos de terminar. La vivencia de una época cíclica se siente en la palabra de los funcionarios de Mendoza, quienes no dramatizan ningún índice económico ni evitan hablar abiertamente de los problemas que están por venir.

Los especialistas de la salud avalan de antemano una flexibilización de la cuarentena en Mendoza, debido al achatamiento de la curva del coronavirus. Sin embargo, en el equipo de Rodolfo Suarez no se ilusionan con que esto vaya a ofrecer soluciones importantes para las cuentas públicas en el corto plazo.

Por el contrario, debido al delay propio de la recaudación impositiva y los inconvenientes para que vuelva a girar alguna rueda de la economía, en el Poder Ejecutivo sostienen que igualmente se acercan meses duros.

El ministro de Hacienda, Lisandro Nieri, advierte en ese sentido que la severa caída de la recaudación que se mostró en abril (alrededor del 30 por ciento) era reflejo de un mes en el que hubo actividad económica, por lo menos al principio: marzo.

El comienzo de cuarentena complicó el panorama después de la Vendimia. Pero en abril directamente no hubo ninguna actividad, porque el parate fue total. Y eso impactará indefectiblemente en junio.

Es por eso que el Gobierno provincial ya abrió el paraguas sobre el pago de los salarios estatales el mes que viene y, en consecuencia, no evita sembrar interrogantes sobre la liquidación de aguinaldos.

Suarez ha sido predecible en materia financiera desde que asumió: anticipó que debería suprimir la cláusula gatillo de los estatales poco después de ganar las elecciones. El mismo comportamiento se nota ahora, cuando el panorama es mucho más complicado que en noviembre del año pasado.

"De ninguna manera el Estado puede suplir a la actividad económica". señala Nieri, y compara la situación actual con "un paro de un mes y medio, pero de los que le hacían a Alfonsín".

No hay vaselina en el relato. Señalan en el Gobierno que es urgente que llegue una nueva etapa de la asistencia nacional de 800 millones de pesos, sobre la que no se sabe nada todavía en Mendoza. Los gobernadores saben que esa plata es pura emisión de divisas, pero al menos quieren que el Estado Nacional los haga socios de esa emisión para la contingencia.

Se avizora que Mendoza está cerca una parcial apertura de actividades, pero no hay razones para festejar. Será un año largo, sacrificado e incluso cambiante. Con idas y vueltas entre la restricción sanitaria y cierto alivio económico, según lo que muchos intuyen.

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