La política se amotinó otra vez y tomó a los ciudadanos como rehenes

La política se amotinó otra vez y tomó a los ciudadanos como rehenes

El radicalismo culpó a la "mezquindad" del PJ y en la vereda de enfrente apuntaron contra la "actitud caprichosa y soberbia" del bloque oficialista. En los hechos, Mendoza se pierde la oportunidad de generar empleo en obra pública en un momento donde cada vez más hay más personas sin trabajo.

Mariano Bustos

Mariano Bustos

Con chicanas, agravios y dedos acusadores, se aprobó ayer el Presupuesto 2021 de la provincia de Mendoza. Pero una vez más la pauta de gasto salió sin posibilidad de endeudamiento para el gobierno provincial. ¿De quién fue la culpa? De todos los dirigentes de la provincia que una vez más pusieron sus intereses políticos por delante de la necesidad de la provincia.

La responsabilidad es compartida, aunque desde cada lado de la vereda culpen al vecino de enfrente. El radicalismo se quejó de la "mezquindad" del PJ de no aprobar el endeudamiento para obras y negar el rollover para que el gobierno pueda renegociar vencimientos por los próximos tres años. El peronismo culpó a la UCR de tener una "actitud caprichosa y soberbia" al no querer escuchar las propuestas que hicieron.

Pero en realidad los dos tienen la culpa. Paradójicamente, todos tienen razón. Existe una actitud mezquina en el PJ y ha quedado demostrada en los hechos a lo largo de los últimos dos años. A mediados del 2019 el justicialismo se negó a aprobar endeudamiento para un paquete de obras que era pedido por Alfredo Cornejo. Dijeron que no por tratarse de un año electoral y ante la inminencia del cambio de gobierno, pidieron que se postergara ese debate hasta que asumiera Rodolfo Suarez.

Cuando asumió el actual mandatario pidieron que el paquete de obras (que incluía el acueducto ganadero La Paz, la doble Vía Rivadavia Junín y el GIRSU), se tratara con el presupuesto 2020. Al tratar el presupuesto el peronismo se negó a aprobar el endeudamiento y pidió que se trate obra por obra de forma diferenciada.

Ayer se vivió un nuevo capítulo y el PJ se negó a darle endeudamiento por 350 millones de dólares al gobierno y en su lugar propusieron una autorización de crédito por 80.5 millones de dólares, incluyendo algunas de las obras que habían negado a principios de año: la doble vía Rivadavia-Junín y el acueducto ganadero La Paz.

Pero así como se puede hablar de una actitud mezquina del PJ, no es menos cierto que la postura del oficialismo pecó de "caprichosa y soberbia". "Lo único que pedimos es un cuarto intermedio de una semana para discutir esto", expresó el presidente del bloque de Frente de Todos, Germán Gómez

Una semana para intentar llegar a un punto de acuerdo, para discutir un posible acompañamiento por más de 80.5 millones de dólares de deuda. Una semana para analizar qué obras son prioritarias y cuales prescindibles. Una semana que el oficialismo se negó a dar.

En el gobierno primó el enojo con una oposición que perdió las elecciones por 15 puntos pero que le marca la cancha al gobernador del 52% de los votos. "Si quieren un presupuesto alternativo que ganen las elecciones", expresó con evidente malestar el vicegobernador Mario Abed. Y ante ese escenario, la decisión del oficialismo fue plantear el famoso "todo o nada". Y terminó siendo nada.

Nada y echarle la culpa al PJ de los pesares que padecerá Mendoza como resultado de esa actitud mezquina. Nada y un PJ que responsabiliza a la UCR por no querer escuchar aportes y encapricharse en su soberbia.

Pero lo más alarmante de todo es que en el único punto que todos coinciden es que no contar con endeudamiento perjudica a la provincia en un momento crítico. Ambos repiten que la culpa es del otro pero reconociendo la misma consecuencia drástica. "Si la oposición no aprueba el endeudamiento los perjudicados serán los mendocinos", manifestó el presidente de la Cámara de Diputados Andrés Lombardi en MDZ Radio.

En algún momento, en los primeros meses, se generó una ilusión de que la lucha contra la pandemia serviría para que los argentinos, los mendocinos, saliéramos mejores. Que las diferencias políticas se postergarían en pos de luchar contra el coronavirus. A esta altura del año está claro que eso no ocurrió. Nuestros dirigentes siguen siendo iguales que siempre y la discusión del Presupuesto 2021 fue idéntica al del Presupuesto 2020. Con el mismo resultado antes y después de la covid-19.

 

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